martes, 31 de mayo de 2011

El VALLE DE LOS CAIDOS

El valle de los Caídos
Una noticia otra vez de actualidad.
Esto se dijo en los periódicos:
http://www.publico.es/espana/350956/el-gobierno-hara-del-valle-de-los-caidos-un-lugar-de-memoria
Y ahora vuelve la polémica.
¿CONOCES EL VALLE DE LOS CAÍDOS?
PARA QUE TE HAGAS UNA IDEA DE LA OBRA MAGNÍFICA QUE EN ESTOS MOMENTOS ESTÁ EN PELIGRO, PONGO ESE VÍDEO QUE HE ENCONTRADO, Y QUE TE AYUDARÁ A COMPRENDER LOS SENTIMIENTOS DE LOS QUE ABOGAN 
POR SU CONSERVACIÓN.
HAY QUIENES QUIEREN DESTRUIRLO O CERRARLO AL CULTO. 
CADA UNO QUE PIENSE LO QUE QUIERA. 
YO SOLO PUEDO DECIRTE, QUE SI EL CAMINO ES SU DESTRUCCIÓN, 
PUEDEN PELIGRAR MUCHAS OBRAS DE ARTE DE ESPAÑA,
 PORQUE TIENEN UN ORIGEN PARECIDO. 
PIDAMOS A DIOS QUE NUESTROS CORAZONES 
SE LIMPIEN DE ESA ESCORIA DE LA SINRAZÓN. 
A VECES, CON MUCHAS RAZONES...NO SE DEMUESTRA LA RAZÓN. 
Franja.
Que conste, que algunas fotografías de este vídeo están de sobra.
A buenos entendedores...pocas palabras.

Un explicación convincente., y
se pueden sacar muchas conclusiones.






¿Qué te ha parecido?
¿Acaso no puede dar mucha gloria a Dios 
y servir, para que nos convenzamos
 de que somos hijos del mismo Padre?. 
Yo os pido una oración, para que los responsables de su continuación, cierre o destrucción, 
piensen en la cuenta que tienen que dar a Dios. 
Y que conste, que aunque no crean en El, 
al final se encontrarán con El 
a la vuelta de la esquina, 
o les encontrará El 
cuando menos se lo esperen.
Franja.

jueves, 26 de mayo de 2011

"Manda el porro a la porra"


Una carta interesante 
a los jóvenes de Palencia
 por Mons. Munilla, cuando era 
Obispo de Palencia,
 ahora de San Sebastián. 
Me parce de mucha actualidad,
 no la ha perdido, 
y que puede servir a algún joven
 que caiga por este blog.
 Podéis recomendarla a los 
jóvenes amigos. 
Franja.
Carta Pastoral
"Manda el porro a la porra"

            El título de esta carta no es invento mío, no pretendo ser original. Lo escuché por primera vez en el estribillo de una canción cristiana. Me llamó la atención porque es una expresión un tanto provocativa, que bien puede darnos pie para abordar el problema moral de la relación de los jóvenes con las drogas. Poco importa que sea botellón, porros, rayas, pastillas, etc. Ya te imaginas de lo que quiero hablarte.
            Con frecuencia, dentro de la Iglesia, hablamos de vosotros los jóvenes y de vuestros problemas. Sois objeto de esperanza y de preocupación para muchos de nosotros. Pero quizás nos falta hablar directamente con vosotros.  El caso es que esta carta ha caído en tus manos de una forma u otra… El caso es que tú tienes fe, o la has tenido, o no sabes muy bien si la tienes o no… El caso es que has consumido drogas alguna vez, o al menos te lo han propuesto, o ¡quién sabe! si eres consumidor esporádico o habitual… De lo que sí estoy seguro es de que has visto las drogas de cerca y de que tienes conocidos que las consumen.
 ¿No hay problema?
No es cuestión de mirar para otro lado o de meter la cabeza debajo del ala. Aquí hay un problema muy gordo. En el mes de septiembre se dio a conocer el dato, de que España es el país europeo que lidera el ranking de consumo de drogas. En los últimos diez años el consumo de cocaína se ha multiplicado por cuatro y el de cannabis se ha duplicado. Por si fuera poco, la edad de inicio en la droga es cada vez más temprana.
Los problemas originados son fuertes y de muchos tipos: psiquiátricos (esquizofrenias, psicosis, depresiones…), psicológicos (desinhibición, falta de reflejos…), físicos (apetito desmedido, propensión a ataques de corazón, problemas respiratorios…), familiares, afectivos, laborales, escolares, de amistades, etc.
Pero, desde mi punto de vista, el prisma principal desde el que debe ser abordado el consumo de las drogas es el moral. A mí no me gustaría que un joven decidiese dejar las drogas, presionado solamente por motivos médicos, laborales, policiales, familiares, etc. Todas esas cosas, aun siendo importantísimas, son externas, y no servirían de mucho si no descubrimos el “bien moral”, como la razón principal de nuestras decisiones. Imagino que te preguntarás qué es el bien moral… Ten un poco de paciencia e intentaremos explicarlo.
 No estamos ante la droga 
de la curiosidad
Los comienzos de la droga pudieron ser achacables a la curiosidad por lo desconocido, al morbo de lo prohibido, etc. Hoy en día, sin embargo, no creo que nadie entre en el mundo de la drogas por "desinformación" o por mera "curiosidad". A los niños, desde pequeños, se les habla del tema y, según van creciendo, ven a su alrededor, con sus propios ojos, las desastrosas consecuencias que acarrea. Sin embargo, la mera información, por sí misma, no ha sido capaz de detener esta "epidemia". 
Tampoco estamos hoy 
ante la droga de la rebeldía
Hubo un tiempo en el que la droga pudo verse acompañada de connotaciones contestatarias. Era la droga de la rebeldía y la insumisión, con especial incidencia en el mundo hippie y en otros movimientos radicales. Han pasado esos tiempos. Hoy en día fumarse un porro, lejos de ser un signo de rebeldía, es signo de integración y sumisión a la cultura dominante.
El problema que hoy se plantea es muy distinto al de la lucha rebelde por la libertad que en un tiempo movió masas. Ya tenemos la libertad, y ahora, ¿qué hacemos con ella?
Droga de la “falta de sentido”
La droga de nuestros días se impone por defecto, quiero decir, por falta de ideales firmes y trascendentes. Es como si el organismo estuviese bajo de defensas, y entonces coge fácilmente cualquier virus que ande por ahí suelto. Nos falta afirmarnos en el sentido de nuestra existencia, caer en la cuenta de que nuestra vida responde a una vocación.
Esta es la cuestión clave: La cuestión del sentido. ¿Para qué tantos sacrificios, metas, obstáculos, agobios? Difícilmente se le puede pedir a alguien que se sacrifique en el día a día, si no le ha sido mostrado el sentido de su existencia. Solamente cuando descubrimos que venimos del amor y que volvemos a él, venciendo el sufrimiento y la muerte, es cuando podemos dar lo mejor de nosotros mismos.
Los cristianos hemos descubierto en Jesucristo la “clave del sentido” de la existencia, y es la que te proponemos. Este es el bien moral del hombre: descubrir su vocación al amor y entregarse a ella. Como comprenderás, las drogas no tienen sitio en esta perspectiva.
            Existe la tentación. La carne es débil
            Pero, con lo anterior, no quiero decirte que aquí lo importante sea tener las ideas claras, y que con eso ya esté todo solucionado. Por desgracia, las cosas no son tan sencillas. Nuestros ideales conviven con nuestras debilidades. Jesucristo mismo dijo: “El espíritu es fuerte, pero la carne es débil” (Mt. 26, 41). De lo cual se deduce que hemos de disponernos a la batalla espiritual. El que no lucha, sucumbe espiritualmente. Eso es seguro.
            Se nos dice engañosamente que “hay que ser espontáneos, dejarse llevar por los propios impulsos…”, olvidando que existe dentro de cada uno de nosotros una tendencia espontánea al egoísmo, reforzada por los vicios que hemos ido adquiriendo a lo largo de nuestra vida. El principal enemigo lo tenemos en nosotros mismos. Quien abre los ojos a esa realidad, está en una situación privilegiada para orientar la batalla de su vida. No podemos identificar “deseo” y “voluntad”. Sería un error gravísimo de nefastas consecuencias. Es imprescindible ejercitarse en negarnos a nosotros mismos determinados “deseos”, si no queremos padecer la tiranía de nuestro propio capricho.
            Yo, personalmente, no conozco a nadie que se haya iniciado en las drogas tras una decisión madura y libre. Más bien, he escuchado expresiones como las siguientes: “empiezas a lo tonto”,  “para cuando quieres darte cuenta…”, etc. En el mundo de las drogas, no te conduces, sino que eres arrastrado.
            Los cristianos comprendemos todavía mejor lo dicho hasta aquí, porque la Biblia nos descubre la existencia y el influjo en nosotros de un pecado original que nos arrastra al mal. A esto se añade la tentación de Satanás y sus ángeles caídos. Jesús experimentó las tentaciones y nos enseñó a enfrentarnos a ellas con decisión (Mt. 4).
¿En medio del fuego 
y sin quemarse?
            Una tentación, y no pequeña, es la tendencia a complacer al mundo que nos rodea. Suele ocurrir, curiosamente, que el mismo joven que tiende a ser un inconformista en el seno familiar, sin embargo, luego pase a ser complaciente, a ser un “enrollado” en la calle.  Te propongo para tu meditación este pensamiento que recientemente leía en un libro: “Quien no esté dispuesto a dar la espalda al mundo, se llevará la sorpresa de que en poco tiempo el mundo le dará la espalda a él”.
            Aunque nos suela humillar el reconocerlo, el entorno nos influye bastante más de lo que suponemos. El ambiente “nos hace”, de la misma forma que nosotros hacemos el ambiente. No es prudente suponer que vayamos a estar habitualmente en medio del fuego, sin quemarnos.
            Como cristianos debemos acercarnos al necesitado. ¡Y quién más necesitado que el que padece la esclavitud de las drogas! Pero, no nos engañemos, ese acercamiento conviene que lo busquemos en la intimidad del encuentro personal. ¿No te ha ocurrido algún fin de semana, que te hayas sentido fuera de lugar por verte en medio de un ambiente en el que todos están “morados”? Difícilmente podrá ser ese el momento para forjar amistades sinceras o para ayudar a alguien.
            La caridad cristiana nos impulsa a hacernos presentes o a ausentarnos, discerniendo cuándo nuestra presencia ayuda de forma eficaz, o, cuándo, por el contrario, va a resultar un comodín para “normalizar” comportamientos anormales. Cuando se nos pide que seamos “tolerantes” con los compañeros que se drogan, tengamos cuidado de no confundir las cosas: lo que no podemos es ser convidados de piedra, permaneciendo en silencio, indiferentes ante la autodestrucción de nuestros propios amigos.
    Ocio y drogas
Una de las características principales de la droga en nuestros días es su estrecha relación con la cultura del ocio. El consumo de determinadas drogas está cuasi indisolublemente unido a algunas fiestas, conciertos, etc.
Hay un dato que es bastante claro: quienes “soportan” o “aguantan” los días laborables del calendario, suspirando ansiosamente por la llegada del fin de semana para disfrutar a tope, son los candidatos principales al consumo de drogas.
Digámoslo claramente: La felicidad no es fruto únicamente de la diversión. En realidad, si no eres feliz el miércoles, tampoco lo vas a ser el sábado por la noche. El motivo es muy sencillo: no es lo mismo “ser alegres” que “ponerse alegres”. La felicidad no está al alcance de una moneda ni de una sustancia química.
Hay quienes reconocen que la droga no les hace felices, pero que es lo único que les consuela de no serlo… Lo malo es que quien recurre al sucedáneo de la felicidad, fácilmente deja de buscar la auténtica. Volvemos aquí al principio de esta carta: La verdadera felicidad depende de que el hombre alcance su “bien moral”. Depende, entre otras cosas, de que sepamos integrar las cruces de nuestra vida en la vocación al amor, para la que hemos sido creados.
Sé humilde y Dios te bendecirá
            ¿Tienes ya problemas con las drogas? No lo dudes, PIDE AYUDA. Sé humilde y Dios te bendecirá.  Más vale ponerse una vez rojo, que veinte veces amarillo. Ya suponemos que tu realidad dista mucho de coincidir con el “gigante de tus sueños”, pero tampoco tiene nada que ver con el “enano de tus miedos”. Ni lo uno, ni lo otro: ni gigante ni enano. La verdad es que Dios te quiere como eres, pero te sueña distinto. Y, ¿sabes qué? Los sueños de Dios, a diferencia de los nuestros, ¡se hacen realidad!
            Hay muchas razones para luchar por la verdadera libertad, por una vida sin drogas. Tantas, como razones para el amor, la fe y la esperanza. Dios no sólo te pide que dejes la droga, sino que te da su “gracia” para poder hacerlo. Y… ¿qué es la gracia, sino la compañía de Dios que camina junto a ti?  ¡No te sentirás nunca solo en ese camino de liberación!

+ José Ignacio Munilla Aguirre
Obispo de Palencia

Esta carta hay que pasarla.
Franja.
.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Gianna Jessen resultado de un aborto fracasado.

Testimonio aleccionador 
de Gianna Jessen
Gianna Jessen, o cómo sobrevivir 
a una solución salina

«Mi madre tenía siete meses de embarazo 
cuando decidió abortarme. 
Yo soy la persona que ella abortó»
Hay quien dice
 que es un "aborto fracasado", 
el resultado de un trabajo mal hecho. 
Ella proclama hoy 
el amor a la vida y a Jesucristo.

lunes, 23 de mayo de 2011

El Hallelujah de Händel sorprende a los Reyes de España


El Hallelujah de Händel 
sorprende
 a los Reyes de España 
en una entrega de Premios.
El Orfeón Donostiarra canta entre el público
 y los Reyes se han llevado una sorpresa.
Por lo menos, en esto momentos
 es una nota de buen humor
 y de distensión.
Franja.





sábado, 21 de mayo de 2011

BEATIFICACIÓN DE LA MADRE MARÍA CLARA DEL NIÑO JESÚS


21 de mayo del 2011


Desde hace unas horas, 

ya podemos pedir 

con culto púbico

 la intercesión de la ya

 BEATA MARÍA CLARA DEL NIÑO JESÚS. 

"Beata María Clara, 
ruega por nosotros".

BEATIFICACIÓN DE LA VENERABLE 

MADRE MARÍA CLARA DEL NIÑO JESÚS

El milagro de Baiona


Gina y la Hermana Rita.


Brazo enfermo de Gina,  con 
pioderma gangrenoso, incurable 
curado
 por la intercesión de la 
Venerable Madre María Clara del Niño Jesús-
Brazo curado.
El que confecciona este blog parroquial 
es testigo también del milagro.
Franja.

Un milagro ocurrido en la diócesis Tui-Vigo permitirá que este sábado sea beatificada en Lisboa la madre María Clara del Niño Jesús (1843-1899), cuya orden religiosa cumple ahora 100 años en Baiona.

El papa Benedicto XVI firmó el pasado mes de diciembre el decreto mediante el cual se considera un milagro la curación de Georgina Troncoso Monteagudo, baionesa de 84 años, que durante 34 años sufrió un pioderma gangrenoso. Será la primera beatificación que se celebre en Portugal después de que el papa aceptase llevar a cabo este tipo de ceremonias en el lugar de nacimiento y no en Roma, como se hacía hasta ahora, aunque la futura canonización sí se producirá en la Ciudad Santa.
La madre Clara fue proclamada “Venerable” en 2008 y el pasado diciembre el Vaticano ratificó que la sanación de Georgina en 2003 fue obra de la monja lusa. Durante esos cinco años la Congregación para las Causas de los Santos investigó los hechos y el tribunal médico diocesano que se desplazó hasta Galicia dio por probado que se trataba de un acontecimiento sobrenatural. “Yo lo tengo muy claro, fue un milagro, para mí no tiene otra explicación y para los médicos tampoco”, asegura Georgina junto a la hermana Rita, una de las tres monjas franciscanas que continúan desarrollando su labor en Baiona. La enfermedad que sufrió se remonta a finales de 1968, cuando trasladaba objetos junto a su hermana. Un golpe le provocó graves heridas y la gangrena comenzó a extenderse por todo el brazo provocándole dolores terribles. “Sufría mucho y tenía que acudir todos los días para tratarme”, señala. Médicos de Vigo y Madrid realizaron varios injertos pero constataron que no había cura.
Estampa entre los vendajes
Georgina Troncoso había estudiado en el Colegio Virgen de la Roca, donde impartían enseñanzas las monjas de la orden. “Me dieron una estampa de la madre Clara y la colocaba entre los vendajes”, recuerda. La inesperada muerte del doctor vigués Ignacio de Castro en junio de 2002 supuso un golpe duro de superar y la mujer se encomendó más que nunca a la monja portuguesa. “Dejé de acudir todos los días al médico y tan sólo una vez a la semana me veía el de cabecera”, señala antes de explicar lo ocurrido año y medio después. “Me descubrí el brazo y estaba perfectamente, tenía buen color y había recuperado la movilidad”, indica. El médico tampoco encontró una explicación. El hecho no pasó desapercibido y varios medios de comunicación portugueses ya se han hecho eco del “milagro gallego” de la madre Clara.



Está muy próxima la 
BEATIFICACIÓN DE LA 
MADRE MARÍA CLARA DEL NIÑO JESÚS 
FUNDADORA DE
 LAS HERMANAS FRANCISCANAS HOSPITALARIAS
de la INMACULADA CONCEPCIÓN

De origen noble



María Clara del Niño Jesús nació en 1843 y realizó sus votos en Francia en 1869, al estar prohibido en Portugal. De origen noble, volvió al país en 1871 como Madre Superiora del Convento de San Patricio, surgiendo así las Hospitalarias de los Pobres por Amor de Dios, que hoy en día se extienden por 14 países entre Europa, África, América Latina y Asia.
Fallecida en 1899, fue en 1910 cuando las monjas de la orden fueron expulsadas de Portugal y llegaron a localidades como Baiona, Tui, O Porriño o Verín (Ourense). "Se asentaron aquí y se dedicaron a asistir a los enfermos, a los pobres y a la educación de niños", explica la Hermana Rita lamentando que hace poco se terminarse su labor en la guardería del Hospital de la Caridad. "Esperemos que con la beatificación se avive la fe", desea.
Un ejemplar del 'Positio Super Miro', expediente en el que se detalla el proceso de beatificación, está en manos de Georgina, que ahora espera ansiosa su viaje a Lisboa para asistir al estadio de Restelo, donde el patriarca José Policarpo oficiará la ceremonia.
El próximo sábado, día 21 de mayo 
en Lisboa, será la 
CELEBRACIÓN DE LA BEATIFICACIÓN

Georgina Troncoso Monteagudo, mostrando el brazo curado 

Gina orando y dando gracias
junto al sepulcro de la M. María Clara.

El Milagro de la Madre María Clara

Fotografías del Proceso del Milagro:
El Tribunal del Proceso
Otra imagen del proceso
Preparar el envío del Proceso 
a la Causas de los Santos, por las Religiosas,
Hijas de la Madre María Clara del Niño Jesús
Entrega a los Delegados de la Santa Sede.
Miembros del Tribunal Diocesano.
Los tres sacerdotes son:
comenzando por la izquierda.
D. Vicente Souto Doval, Canónigo,
Prelado de Honor de S.S., 
el Obispo Emérito de Túy-Vigo, 
D. José Cerviño Cerviño, y el 
Juez-Provisor de la Diócesis de Túy-Vigo,
D. Juan Carlos Sendón Fojo, 
********
Entrevista del  FARO DE VIGO
a Georgina Troncoso Monteagudo, 
beneficiaria del Milagro de la Madre Clara.
Gina Troncoso nació y vive en 
BAIONA-PONTEVEDRA
Fotografía de la M. María Clara

"A Madre Clara le pedí paciencia para soportar el dolor y ella me curó"

Las pruebas que ha aportado serán decisivas

 para la canonización de la religiosa Madre María Clara.


EVA GONZÁLEZ / TUI , GeorginaTroncoso Monteagudo, de 81 años de edad, ha padecido durante 34 años de su vida una dolorosa enfermedad llamada pioderma gangrenoso que le dejó sin carne ni piel el brazo derecho. Según los médicos, no tiene cura, pero la enferma se aferró a la fe y durante mucho tiempo, junto a su herida que supuraba, colocó una estampa de la Madre María Clara del Niño Jesús, cuyo proceso de canonización ya se había iniciado. El hasta ahora supuesto milagro, sucedió y la horrible herida se curó. Las pruebas y testimonios que aporta Georgina Troncoso a la Congregación de las Causas de Los Santos, son decisivas para la canonización de la religiosa.

La buena nueva de que el papa Benedicto XVI acaba de proclamar "venerable" a Madre Clara del Niño Jesús, fundadora de la congregación de las Hermanas Franciscanas Hospitalarias de la Inmaculada Concepción, ha llenado de alegría a Georgina, como contaba ayer en su casa de Baiona.
"Ella me curó, cuando yo sólo le pedía paciencia para poder soportar el dolor", dice. Georgina Troncoso ha entregado toda la documentación sobre su extraordinario caso, acompañada de testimonios de médicos que la han tratado y consultado, lo que se valorará cara a la canonización de Madre María Clara.

-¿Cómo recibe la naoticia de que el papa Benedicto XVI proclamase "venerable" a Madre María Clara?-Con una alegría muy grande, porque este mundo necesita milagros. Mi caso es conocido y son numerosas las personas testigos de mi enfermedad y que ven cómo ahora puedo valerme con el brazo que tenía inútil. Quienes lo saben, no dudan de que es un milagro.

-¿Recuerda el día en que comenzó su personal calvario?-Era el año 1969. Estaba en casa y me di cuenta de un derrame de sangre en el brazo. Acudí a la clínica del doctor Troncoso, en Vigo. El mismo doctor y el internista doctor Quintáns me dieron el diagnóstico: pioderma gangrenoso. Me recetaron un tratamiento, pero fueron sinceros y me dijeron que no tenía curación.

-Y el daño fue avanzando con el paso del tiempo...-Mi brazo era una llaga total que iba avanzando y destruyendo tejidos. Acudí a médicos en Santiago que no coincidieron con el diagnóstico dado en Vigo. Recurrí al doctor Gómez Orbaneja, un dermatólogo de Madrid, que compartió al cien por cien la opinión de los doctores de Vigo y que me aconsejó que ya no visitase a más. Mi hermano Ramón, que trabajaba en un laboratorio, en Hamburgo, presentó mi caso por si había algún fármaco en estudio. Desde allí dijeron primero que era un "caso desconocido", después confirmaron que se trataba de pioderma gangrenoso y, por tanto, incurable.

-¿Cómo era su lucha diaria con la enfermedad?-Los dolores eran continuos. Iba a curas diarias a los médicos que me aplicaban pomadas. No me engañaban, me decían "son para suavizar, no para curar". Después me hicieron dos injertos totales, utilizando parte del torso y de la axila, para aliviarme algo. Se infectó el lugar de donde me sacaron los tejidos. Tenía tantos dolores que le pedía al médico que me operó, el doctor Ignacio de Castro, "¡córteme el brazo!". El me respondía siempre lo mismo: "para eso hay tiempo".

-¿De qué forma llegó a alterar su vida esta dolencia?-El brazo estaba inutilizado. Tenían que ayudarme a vestir y a otras muchas cosas. Pero no me quedé en casa y como tenía dos piernas válidas, salía a muchos sitios. Inclusive me bañaba en el mar, que me gusta mucho, pero con una funda en el brazo. Ahora me parece imposible ir a comprar y coger las bolsas, o encargarme de la cocina.

-El inicio de su devoción hacia Madre María Clara ¿cómo nació?-En la excursión que hicimos a Lisboa, con motivo del centenario de su fallecimiento. Mis hermanas y yo estudiamos en el colegio de las Hermanas Franciscanas Hospitalarias, en Baiona. Ellas me dijeron "Gina, pídele a Madre María Clara". Así lo hice y en aquella excursión sentí algo especial. Me confié. Pedía paciencia para soportar el dolor y Madre María Clara me curó. Las monjas me habían dado una estampa que coloqué todos los días, durante mucho tiempo, en el brazo, como ellas me dijeron. El médico, Ignacio de Castro, lo sabía. Yo le expliqué que pedía a Madre María Clara su intercesión. Él me confortó diciendo que "tenemos que tener intercesores para el que todo lo puede". Después ya era él quien me ponía la estampa, todos los días, cuando me hacía la cura en Vigo. Cuando falleció el doctor, el 7 de julio de 2002, fue terrible para mi. Dije que ya no quería ir a ningún médico más y yo misma me cambiaba las gasas y me aplicaba la crema. No podía mojar el brazo.

-¿Qué ocurrió el día 12 de octubre de 2003?-Eran las once de la mañana y fui a hacerme la cura al cuarto de baño. Venda y gasas se cayeron, todas secas, cuando lo habitual en 34 años era que estuviesen mojadas de supuración, también de noche, por lo que tenía que dormir con toallas e incluso una almohada para apoyar el brazo. Miré el brazo y vi que, de un día para otro, la zona que faltaba por recuperar tenía piel. Llamé a mis hermanas Olga y María Teresa. Les dije "¡Mirad, estoy curada!".

-¿Después, qué hizo?-Al día siguiente fui al médico de cabecera, Carlos Dávila. Le pedí que me revisara el brazo y cuando lo vio se quedó asombrado. Le pregunté qué ocurría y me respondió que "Para mí, es un milagro, tal y como estaba antes la herida".
La pronto
Beata María Clara del Niño Jesús

jueves, 12 de mayo de 2011

Un mes enfermo y ahora convaleciente.

Solo unas líneas, para agradecer vuestra paciencia. Un mes en el Sanatorio, con bastante gravedad a causa de unos problemas, consecuencia de mi operación, hace cuatro años, de un cáncer de próstata. Un septicemia, que me tuvo en peligro, hasta que se descubrió un foco de pus de 250 gramos.  Estaré una temporada convaleciente. Gracias por vuestras oraciones.
En cuanto pueda reanudaré mi trabajo.
Francisco Javier Olivares.

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