sábado, 25 de agosto de 2012

Vídeo premiado por promover el Sacramento de la Confesión.

http://youtu.be/eI-l9ug7S7A

Me ha parecido interesante. Con el pecado pasa como las manchas de tinta, que no se eliminan más, que con un detergente especial. La confesión borra las machas mas negras del alma, si se hace con las condiciones que nos pide el Catecismo de la Iglesia Catolica: Recuerda: el Examen de conciencia, dolor de los pecados, propósito de la enmienda, decir los pecados con sinceridad al confesor y cumplir la penitencia. ¿Recordabas bien estas cinco condiciones de una buena confesión?. No descuides la confesión por  mucho tiempo, y piensa que nos confesamos para estar en gracia de Dios, en amistad con Dios. Y si estás en gracia o amistad con Dios, puedes acercarte a recibir la Sagrada Eucaristía. 

¿Te has dado cuenta de que hay una inflación de comuniones? Los sacerdotes nos damos cuenta de que no se  confiesa  en la proporción que debiera ser. Por eso se comulga con muy poco fruto y muchas de las veces, por desgracia, y no hay duda, de que lo hagan algunos...sacrílegamente!. Ojalá este artículo recordatorio, con motivo de ese pequeño vídeo, que promueve confesión, y de solo un minuto de duración, sea en verdad un examen para el que lo lea. Recuerda siempre que:La Comunión frecuente, pide la Confesión frecuente. Con cariño, vuestro amigo.  Franja.

http://santamariadebaionadiocesistuy-vigo.blogspot.com.es/2010/08/14-excusas-para-no-confesarse.html

Sacramento de la Penitencia: alivio del alma
Por el Rev. José Eugenio Hoyos Arlington Catholic Herald
En esta ocasión mi encuentro personal con Cristo me llevará afortunadamente a una gran conversión y crecimiento espiritual. Pero para que eso suceda debo darle importancia al Sacramento de la Penitencia y empezar a frecuentarlo.

Jesús nos está siempre esperando en cada confesionario de la Iglesia para ofrecernos su amor, perdón y compasión. La solidaridad de Jesús con los pecadores se manifiesta en su aceptación de compartir la mesa con ellos.

Según la observancia fariseo, un pecador no observante contamina la mesa y los participantes. “Todos los publicanos y pecadores se acercaban a Jesús para escucharlo. Los fariseos y los escribas murmuraban diciendo: este hombre recibe a los pecadores y come con ellos” (Lc 15, 1-2). Para Jesús comer con los pecadores es “un gesto profético” de aceptación, de reconciliación.

Invitarse a comer u hospedarse es anunciar el perdón y amor de Dios. “Zaqueo, baja pronto; porque conviene que hoy me quede y en tu casa” (Lc 19, 5). La reconciliación no sólo es liquidar una culpa; es un proceso terapéutico que reactiva el poder sanante del amor redimido: “Daré, Señor, la mitad de mis bienes a los pobres y si en algo defraudé…” (Lc 15, 1-2).

El pecado es una estrella obscura en el firmamento de nuestra vida. Para superarlo hay que confesar nuestros pecados ante el sacerdote. Hay que ir a una sanación de mentalidad ante Dios. El catecismo de la Iglesia Católica (1422) nos dice: “Los que se acercan al Sacramento de la Penitencia obtienen de la misericordia de Dios el perdón de los pecados cometidos contra Él y, al mismo tiempo, se reconcilian con la Iglesia, a la que ofendieron con sus pecados.”

Ella les mueve a conversión con su amor, su ejemplo, y sus oraciones. La confesión de los pecados hecha al sacerdote constituye una parte esencial del Sacramento de la Penitencia; “en la confesión, los penitentes deben enumerar todos los pecados mortales de que tienen conciencia tras haberse examinado seriamente, incluso si estos pecados son muy secretos y si han sido cometidos solamente contra los últimos mandamientos del Decálogo, pues, a veces, estos pecados hieren más gravemente el alma y son más peligrosos que los que han sido cometidos a la vista de todos” (1456).

Querido hermano(a) entra al confesionario sin miedo, confiando en la misericordia de Dios. Confiesa todos tus pecados desde tu última confesión, no es necesario ilustrar todos los pequeños detalles de lo ocurrido. Confiesa tus propios pecados y no los ajenos. El confesionario no es para desahogarse contando lo que nos han hecho otros. Luego el sacerdote te ofrecerá algún consejo e impartirá la penitencia.

En esta época es muy importante practicar el Acto de Contrición. Frecuentar el Sacramento de la Penitencia o de la Reconciliación es una bendición para los creyentes y un alivio para el alma. ¡No tengas miedo!

S. Luis Rey de Francia y su sobrino nieto S. Luis Obispo y la modestia

Día 25 de agosto
S. Luis Rey de Francia
 San Luis, Rey de Francia
Nace en Poissy el 25 de abril de 1214, y a los doce años, a la muerte de su padre, es coronado rey. Hasta 1234, en que es declarado mayor de edad, está bajo la regencia de su madre. En el mismo año contrae matrimonio con Margarita de Provenza. Después de un reinado fecundo, muere en Túnez el 25 de agosto de 1270. Fiesta: 25 de agosto.
Hombre de gran talla espiritual, Luis IX, Rey de Francia, se muestra a la altura del papel que la Providencia le ha señalado, aprovechando las circunstancias históricas que le tocan vivir para llegar a ser santo. Su profunda religiosidad destaca en todo momento, apareciendo a los ojos de la Historia como un asceta que, a través del gobierno de su nación, llega a ser modelo de legisladores cristianos.
Del testamento espiritual de San Luis a su hijo
(Acta Sanctorum Augusti 5 [1868]1, 546) 
Hijo amadísimo, lo primero que quiero enseñarte es que ames al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con todas tus fuerzas; sin ello no hay salvación posible. Hijo, debes guardarte de todo aquello que sabes que desagrada a Dios, esto es, de todo pecado mortal, de tal manera que has de estar dispuesto a sufrir toda clase de martirios antes que cometer un pecado mortal. Además, si el Señor permite que te aflija alguna tribulación, debes soportarla generosamente y con acción de gracias, pensando que es para tu bien y que es posible que la hayas merecido. Y, si el Señor te concede prosperidad, debes darle gracias con humildad y vigilar que no sea en detrimento tuyo, por vanagloria o por cualquier otro motivo, porque los dones de Dios no han de ser causa de que le ofendas. Asiste, de buena gana y con devoción, al culto divino, mientras estés en el templo, guarda recogida la mirada y no hables sin necesidad, sino ruega devotamente al Señor con oración vocal o mental. Ten piedad para con los pobres, desgraciados y afligidos, y ayúdales y consuélalos según tus posibilidades. Da gracias a Dios por todos sus beneficios, y así te harás digno de recibir otros mayores. Obra con toda rectitud y justicia, sin desviarte a la derecha ni a la izquierda; ponte siempre más del lado del pobre que del rico, hasta que averigües de qué lado está razón. Pon la mayor diligencia en que todos tus súbditos vivan en paz y con justicia, sobre todo las personas eclesiásticas y religiosas. Sé devoto y obediente a nuestra madre, la Iglesia romana, y al sumo pontífice, nuestro padre espiritual. Esfuérzate en alejar de tu territorio toda clase de pecado, principalmente la blasfemia y la herejía. Hijo amadísimo, llegado al final, te doy toda la bendición que un padre amante puede dar a su hijo; que la Santísima Trinidad y todos los santos te guarden de todo mal. Y que el Señor te dé la gracia de cumplir su voluntad, de tal manera que reciba de ti servicio y honor, y así, después de esta vida, los dos lleguemos a verlo, amarlo y alabarlo sin fin. Amén.

ORACIÓN DE SAN LUIS REY
Señor enséñame a ser generoso, a servirte como lo mereces, a dar sin medida a combatir sin miedo a que me hieran, a trabajar sin descanso,
y a no buscar más recompensa que el saber que hago tu santa y divina Voluntad. Amén.


Leer más; enlace:
Otro S.Luis, Obispo, sobrino nieto del anterior
cuya fiesta se celebró el día 17 de agosto.
SAN LUIS,
Obispo y Confesor
n. 1274 en Nocera, Italia; † 1297
Buscando hoy día 25 de agosto aS. Luis Rey de Francia, encontré a este San Luis Obispo, sobrino nieto de S. Luis Rey de Fancia. El tío abuelo influyó en el sobrino con la llamada a la santidad.
"Que vuestra modestia sea conocida de todos los hombres, pues el día del Señor está cerca".
(Filipenses 4, 5)
San Luis, hijo de Carlos II, rey de Nápoles, y sobrino nieto de San Luis, rey de Francia, fue dado como rehén a Pedro, rey de Aragón. Vuelto a la libertad, rechazó un magnífico casamiento y la corona de Nápoles, para permanecer fiel al voto que durante su cautividad había emitido de entrar en la Orden de San Francisco.
“Jesucristo –dijo el santo– es mi reino: poseyéndolo, poseo todo; si lo perdiese, pierdo todo”.
Elevado, no obstante su resistencia, a la sede episcopal de Tolosa, edificó a su pueblo con una caridad sin límites y una admirable modestia. Siempre iba acompañado por un religioso encargado de decirle sus faltas. Murió prematuramente, en el año 1297, contando apenas 23 años de edad.
Por eso pone su página esta Meditación:
MEDITACIÓNSOBRE LA MODESTIA

I. La modestia es una virtud que regula el exterior del hombre; debes practicarla, porque no conviene a un cristiano, que debe ser la imagen y copia de Jesucristo, ser descompuesto en sus palabras o en sus actos. Dios está en todas partes; tu buen Ángel te ve; los hombres son testigos de tus inmodestias y se escandalizan de ellas. Todos estos motivos deberían persuadirte a amar esta hermosa virtud, que tanta gloria procura a Dios y tanto bien hace al prójimo. ¡Qué hermoso es dar buenos ejemplos! (San Ambrosio).

II. Para practicar la modestia, es necesario que consideres tu edad, tu condición, tu género de vida, el tiempo, el lugar y las ocasiones en que te encontrares. Tus miradas deben ser modestas, tanto como tus palabras, tus acciones y todo tu exterior; en una palabra, 
de tal modo 

debes comportarte  que se pueda decir de ti: “Así es como andaba Jesucristo, así es como obraba y conversaba con los hombres”. Quien profesa creer en Jesucristo, debe regular su conducta según la de su Maestro (San Jerónimo).
III. La modestia exterior depende de la interior; el rostro no es sino el reflejo de los sentimientos del alma. Si tus pasiones están bien mortificadas, si tu corazón está ocupado continuamente  con el pensamiento de Dios, no tendrás mucho trabajo en ser modesto. Tu alma, encontrando su contento en el interior de sí misma, no lo buscará en el exterior. Los sentimientos se manifiestan en nuestro continente, y el rostro es el espejo del alma y la expresión de las costumbres (San Isidoro).
Y S. Josemaría en CAMINO:
Santa Pureza ·

Puntos de Camino 
128  El pudor y la modestia son hermanos pequeños de la pureza. 
y 129. Sin la santa pureza no se puede perseverar en el apostolado.

ORACIÓN
Haced, oh Dios omnipotente, que esta venerable solemnidad del bienaventurado S.Luis, obispo,vuestro confesor y pontífice, aumente en nosotros el espíritu de piedad, el amor a la
santa pureza y el deseo de la salvación. Por JESUCRISTO NUESTRO SEÑOR.
Amén

jueves, 23 de agosto de 2012

¿DONDE ESTABAS, DIOS, CUANDO MI HIJO TE NECESITABA?


 Después de haber visto como se salvaba la niña con el canto de su hermanito, te pongo este con sentido contrario. Es muy hermoso y actual. Franja.
¿DONDE ESTABAS, DIOS, CUANDO MI HIJO TE NECESITABA?
Sara saltó de su asiento cuando vio salir al cirujano; entonces le preguntó:
-"¿Cómo está mi pequeño?, ¿Va a ponerse bien?, ¿Cuándo lo podré ver?".
El cirujano le dijo:
-"Lo siento; hicimos todo lo que estuvo a nuestro alcance".
Sara dijo, consternada:
-imagen prestada para hacer de mamá-
-"¿Por qué a los niños les da cáncer? ¿Es que acaso Dios ya no se preocupa por ellos? ¿Dónde estabas, DIOS, cuando mi hijo te necesitaba?".
El cirujano le respondió:
-"Una de las enfermeras saldrá en un momento, para dejarla pasar unos minutos con los restos de su hijo, antes de que sean llevados a la universidad".
Sara pidió a la enfermera que la acompañara, mientras se despedía de su hijo.   Recorrió con su mano su cabello rojizo. La enfermera le preguntó si quería conservar uno de los rizos. Sara asintió. La enfermera cortó el rizo, lo puso en una bolsita de plástico y se la dio a Sara.
Sara dijo:
-"Fue idea de Daniel donar su cuerpo a la Universidad, para ser estudiado. Dijo que podría ayudar a alguien más. Eso es lo que él deseaba. Yo al principio me negué, pero él me dijo:
-"Mami, no lo usaré después de que muera, y tal vez ayudará a que un niñito disfrute de un día más junto a su mamá".
-"Mi Daniel tenía un corazón de oro. Siempre pensaba en los demás, y deseaba ayudarlos como pudiera".
Sara salió del Hospital Infantil por última vez, después de haber permanecido ahí la mayor parte de los últimos seis meses. Puso la maleta con las pertenencias de Daniel en el asiento del auto, junto a ella. Fue difícil manejar de regreso a casa, y más difícil aún, entrar a una casa vacía.
Llevó la maleta a la habitación de Daniel, y dispuso los autos miniatura, y todas sus demás cosas, justo como él siempre las tenía. Se acostó en la cama, y lloró hasta quedarse dormida, abrazando la pequeña almohada de Daniel.
Despertó cerca de la medianoche y junto a ella encontró una hoja de papel doblada. La abrió, y ésta decía:
-"Querida Mami: Sé que vas a echarme de menos, pero no pienses que te he olvidado, o he dejado de amarte, sólo porque ya no estoy contigo para decirte TE AMO, MAMÁ. Pensaré en ti cada día mamita, y cada día te amaré aún más. Algún día nos volveremos a ver.
Si deseas adoptar a un niño para que no estés tan sólita, podrá estar en mi habitación, y podrá jugar con todas mis cosas. Si decides que sea una niña, probablemente no le gustarán las mismas cosas que a los niños y tendrás que comprarle muñecas y cosas de esas.
No te pongas triste cuando pienses en mí, ¡este lugar es grandioso!. Los abuelos vinieron a recibirme cuando llegué, y me han mostrado algo de este hermoso lugar, pero tomará tiempo verlo todo. Los ángeles son muy amistosos, y me encanta verlos volar. Jesús no se parece a todas las imágenes que vi de Él, pero supe que era Él tan pronto lo vi.
Jesús me llevó a ver a DIOS ¿Y qué crees, Mami?, me senté en su regazo, y le hablé, como  si yo fuera alguien importante.
Le dije a Dios que quería escribirte una carta para despedirme y todo eso, aunque sabía que no estaba permitido. Dios me dio papel, y su pluma personal, para escribirte esta carta. Creo que se llama Gabriel el ángel que te la dejará caer.
Dios me dijo que te respondiera a lo que le preguntaste: "¿Dónde estaba Él cuando yo lo necesitaba?".
Dios dijo: "En donde mismo que cuando Jesús estaba en la cruz". Estaba justo ahí, como lo está con todos sus hijos.
Esta noche estaré a la mesa con Jesús. Sé que será fabuloso estar con Él. Casi olvido decirte: Ya no tengo ningún dolor, el cáncer se ha ido. Me alegra, pues ya no podía resistir tanto dolor, y Dios no podía resistir verme sufrir de ese modo, así que envió al "ángel de la misericordia" para [levarme. ¡El ángel me dijo que yo era una "entrega especial!"
Firmado con amor, de:
Papito Dios, mi hermanito Jesús y yo.

http://www.marialuzdivina.com/docs/ii/dos58.php
enlace de un video :

miércoles, 22 de agosto de 2012

HAY QUE SEGUIR CANTANDO


Hace mucho tiempo que tengo en mis notas esta maravilla. No la puse antes porque tenía muchas cosas y fui dejándolo. 
Ya no espero más y lo dedico a las mamás y a los niños pequeños que esperan un hermanito. Ya veis cómo pueden reaccionar mejor que las personas mayores en caso de necesidad. Ellos ayudan con lo que tienen, que es poquito, pero que en este caso fue la salvación de su hermanita.
Franja.
 HAY QUE SEGUIR CANTANDO
Como cualquier buena mamá, cuando Karen supo que estaba esperando un bebé, hizo lo que pudo para ayudar a su hijo Michael de tres años a prepararse para una nueva etapa en su vida.
Supieron que el nuevo bebe iba a ser una niña, y día y noche, Michael le cantaba a su hermanita en el vientre de su madre.  El estaba encariñándose con su hermanita aun antes de conocerla.
El embarazo de Karen progresó normalmente.  A tiempo empezó su labor de parto, pronto los dolores eran cada cinco, cada tres y finalmente cada minuto.  Pero una complicación se presentó de repente y Karen tuvo horas de labor de parto.
Finalmente, después de muchas horas de lucha, la hermanita de Michael nació, pero en muy malas condiciones.  La llevaron inmediatamente en una ambulancia a la Unidad de Cuidados Intensivos, sección neonatal del Hospital St. Mary en Knoxville, Tennessee. 
Los días pasaron y la niña empeoraba.  Los pediatras tuvieron que decirle finalmente a los padres las terribles palabras:  "Hay muy pocas esperanzas, prepárense para lo peor".  Karen y su esposo contactaron al cementerio local para apartar un lugar para su hijita.  Ellos habían creado un cuarto nuevo para su hija y ahora se encontraban haciendo arreglos para un funeral.
Sin embargo, Michael, les rogaba a sus padres que le dejaran ver a su hermanita.  "Quiero cantarle", decía una y otra vez.
Estuvieron dos semanas en Terapia Intensiva y parecía que el funeral vendría antes de que acabara la semana.  Michael siguió insistiendo que quería cantarle a su hermanita, pero le explicaban que no se permitía la entrada de niños a Terapia Intensiva.
De pronto Karen se decidió.  Llevaría a Michael a ver a su hermanita, ¡la dejaran o no!  Si no veía a su hermanita en ese momento, tal vez no la vería viva nunca. 
overol (un mono)
Ella le puso un overol inmenso y lo llevo a Terapia Intensiva, Michael parecía una enorme canasta de ropa sucia.  Pero la jefa de enfermeras se dio cuenta de que era un niño y se enfureció. 

 "¡Saquen a ese niño de aquí ahora mismo!  No se admiten niños aquí"  El carácter de Karen afloró y, olvidándose de sus lindos modales de dama, que siempre la habían caracterizado, miró con ojos de acero a la enfermera, sus labios eran una sola línea y con firmeza dijo:  Él no se va hasta que le cante a su hermanita" y levantó a Michael y lo llevó a la cama de su hermanita.
El miró a la pequeñita, perdiendo la batalla por conservar la vida.
Después de un momento empezó a cantar con la voz que le salía del corazón de un niño de tres años.  Michael le cantó: 
"Eres mi luz del sol, mi única luz, tú me haces feliz cuando el cielo es gris...." (conocida canción en inglés "You´re my sunshine").
enlace de la canción original:
Instantáneamente, la bebé pareció responder al estímulo de la voz de Michael, su pulso se empezó a volver normal."Sigue cantando, Michael" le pedía desesperadamente su mamá con 
lágrimas en los ojos.  Y el niño seguía:  "Tú no sabrás nunca, querida, cuanto te amo, por favor no te lleves mi luz del sol...  "Al tiempo que Michael cantaba a su hermana, la bebé se movía y su respiración se volvía tan suave como la de un gatito cuando lo acarician.  "Sigue cantando, cariño" le decía su mamá y él continuaba haciéndolo como cuando todavía su hermanita estaba 
en el vientre de su madre.  "La otra noche, querida, cuando dormía, soñé que te abrazaba en mis brazos..." seguía cantando el niño; la hermanita de Michael empezó a relajarse y a dormir con un sueño reparador que parecía que la mejoraba por segundos.  
"Sigue cantando Michael"... ahora era la voz de la enfermera que, con lágrimas en los ojos, no dejaba de pedirle al niño
que continuara.
 
"Tú eres mi luz del sol, mi única luz del sol, por favor no te lleves mi sol..."
Al día siguiente... el mismísimo día siguiente... la niña estaba en
perfectas condiciones para irse a casa.
La revista "Woman"s Day" lo llamó "El Milagro de la canción del
Hermano".
Los doctores le llamaron simplemente "un milagro".  Karen le llamó "El Milagro del amor de Dios".
"Nunca te rindas por la gente que Amas.... 
El Amor es increíblemente poderoso."
La vida es demasiado buena como para desperdiciarla... Confía en que Dios sabe que estas exactamente donde debes estar. Nunca olvides las infinitas posibilidades que nacen de la FÉ
http://www.corazones.org/articulos/anecdotas/seguir_cantando.htm
Un amigo me acaba de decir en un correo:
  Javier; es de lo más hermoso que me has enviado. Te lo agradezco y esto me hace pensar que en cuanto Dios está de por medio, ya puedes tener Fe aún cuando sea través de un niño. La madre es merecedora de todo lo ocurrido al imponerse a la "mandona" de la enfermera. Su hijo ya quería a se hermanita a través de su madre. Sus cantos cuando esataba en el seno materno, fue el despertar de su cariño aun sin verla. Gracias y ya la envié a personas que, como yo, sienten estas cosas en lo más hondo de su corazón. Un abrazo.
***
Muy agradecido
Franja

Excusas para no confesarse

Como las excusas continúan,
 creo que conviene repetir esta entrada,
 para bien de algunos.
Franja.
ES MUY CORRIENTE ENCONTRAR A PERSONAS, QUE SI LE HABLAS DE LA CONFESIÓN INMEDIATAMENTE SE EXCUSAN CON ALGUNA DE ESTAS RAZONES, QUE VAN A CONTINUACIÓN. NO SE DAN CUENTA DE QUE AUNQUE TENGAN SOLO PECADOS  VENIALES, PUEDEN  RECIBIR LA GRACIA SACRAMENTAL DE LA CONFESIÓN, Y ASÍ TENER MÁS AYUDA PARA VENCER AL ENEMIGO DE LAS ALMAS EN TODAS ESAS EXCUSAS. FRANJA
Cómo rebatir las
14 excusas más habituales para no confesarse
Cuando se trata de acercarse al sacramento de la confesión es muy común escuchar algunos de los siguientes «motivos» para justificar su inutilidad o su inconveniencia. Estos son los 14 más habituales:
1 ¿Quién es el señor cura para perdonar los pecados?
Sólo Dios puede perdonarlos Sabemos que el Señor les dio ese poder a los Apóstoles; además, ese argumento lo he leído antes… precisamente en el Evangelio: lo decían los fariseos, indignados, cuando Jesús perdonaba los pecados… (consúltese Mt 9, 1-8).
2 Yo me confieso directamente con Dios,
sin intermediarios
Genial … pero hay algunos «peros» que se tienen que considerar… ¿Cómo sabes que Dios acepta tu arrepentimiento y te perdona? ¿Escuchas alguna voz celestial que te lo confirma?
¿Cómo sabes que estás en condiciones de ser perdonado? Te darás cuenta de que la cosa no es tan sencilla… Una persona que roba un banco y se niega a devolver el dinero, por más que se confiese directamente con Dios o con un sacerdote, si no tiene intención de reparar el daño hecho -en este caso, devolver el dinero-, no puede ser perdonada… porque ella misma no quiere «deshacerse» del pecado.
Por otro lado, este argumento no es nuevo: hace casi 1600 años, San Agustín replicaba a quien argumentaba del mismo modo: «Nadie piense: yo obro privadamente, de cara a Dios… ¿Es que sin motivo el Señor dijo: “Lo que atáreis en la tierra, será atado en el Cielo”? ¿Acaso les fueron dadas a la Iglesia las llaves del Reino de los Cielos sin necesidad? 
Al proceder así, frustramos el Evangelio de Dios, 
hacemos inútil la palabra de Cristo».
3 ¿Por qué le voy a decir mis pecados
a un hombre como yo?
Porque ese hombre no es un hombre cualquiera: tiene el poder especial para perdonar los pecados (el Sacramento del Orden). Esa es la razón por la que tienes que acudir a él.
4 ¿Por qué le voy a decir mis pecados a un hombre
 que es tan pecador como yo?
El problema no radica en la «cantidad» de pecados: si es menos, igual o más pecador que tú…. No vas a confesarte porque sea santo e inmaculado, sino porque te puede dar la absolución, un poder que tiene por el Sacramento del Orden, y no por su bondad. Es una suerte -en realidad, una disposición de la sabiduría divina- que el poder de perdonar los pecados no dependa de la calidad personal del sacerdote, cosa que sería terrible, ya que uno nunca sabría quién sería suficientemente santo como para perdonar. Además, el hecho de que sea un hombre y que como tal tenga pecados, facilita la confesión: precisamente porque sabe en carne propia lo que es ser débil, te puede entender mejor.
5 Me da vergüenza
Es lógico, pero hay que superarla. Hay un hecho comprobado universalmente: cuanto más te cueste decir algo, tanto mayor será la paz interior que consigas después de decirlo. Y cuesta, precisamente, porque te confiesas poco; en cuanto lo hagas con frecuencia, verás como superarás esa vergüenza.
Asímismo, no creas que eres tan original…. Lo que vas a decir, el sacerdote ya lo ha escuchado miles de veces. A estas alturas de la historia, es difícil creer que puedas 
inventar pecados nuevos.
Por último, no te olvides de lo que nos enseñó un gran santo: el Diablo quita la vergüenza para pecar, y la devuelve aumentada para pedir perdón. No caigas en su trampa.
6 Siempre me confieso de lo mismo
Eso no es problema. Hay que confesar los pecados que uno ha cometido, y es bastante lógico que nuestros defectos sean siempre más o menos los mismos. Sería terrible ir cambiando constantemente de defectos; además, cuando te bañas o lavas la ropa, no esperas que aparezcan manchas nuevas, que nunca antes habías tenido; la suciedad es más o menos siempre del mismo tipo. Para desear estar limpio basta con querer remover la mugre… independientemente de cuán original u ordinaria sea.
7 Siempre confieso los mismos pecados
No es verdad que sean siempre los mismos pecados: son diferentes, aunque sean de la misma especie. Si yo insulto a mi madre diez veces, no se trata del mismo insulto, cada vez es uno distinto; así como no es lo mismo matar a una persona que a diez: si asesiné a diez no es el mismo pecado, sino diez asesinatos distintos. Los pecados anteriores ya me han sido perdonados, ahora necesito el perdón de los «nuevos», es decir, de los cometidos desde la última confesión.
8 Confesarme no sirve de nada,
sigo cometiendo los pecados que confieso
El desánimo puede hacer que pienses: «es lo mismo si me confieso o no, total, nada cambia, todo sigue igual». No es verdad. El hecho de que uno se ensucie, no hace concluir que es inútil bañarse. Alguien que se baña todos los días, se ensucia igual todos los días. Pero gracias a que se baña, no va acumulando mugre, y puede lucir limpio. Lo mismo pasa con la confesión. Si hay lucha, aunque uno caiga, el hecho de ir sacándose de encima los pecados hace que sea mejor. Es mejor pedir perdón, que no pedirlo. Pedirlo nos hace mejores.
9 Sé que voy a volver a pecar, 
 lo que muestra que no estoy arrepentido
Depende… Lo único que Dios me pide es que esté arrepentido del pecado cometido y que ahora, en este momento, esté dispuesto a luchar por no volver a cometerlo. Nadie pide que empeñemos el futuro que ignoramos. ¿Qué va a pasar en quince días? No lo sé. Se me pide que tenga la decisión sincera, de verdad, ahora, de rechazar el pecado. 
El futuro hay que dejarlo en las manos de Dios.
10 ¿Y si el confesor piensa mal de mí?
El sacerdote está para perdonar. Si pensara mal, sería un problema suyo del que tendría que confesarse. De hecho, siempre tiende a pensar bien: valora tu fe (sabe que si estás ahí contando tus pecados, no es por él, sino porque crees que él representa a Dios), tu sinceridad, tus ganas de mejorar, etcétera.
Supongo que te darás cuenta de que sentarse a escuchar pecados, gratuitamente -sin ganar un peso-, durante horas, si no se hace por amor a las almas, no se hace. De ahí que, si te dedica tiempo, te escucha con atención, es porque quiere ayudarte y le importas. Aunque no te conozca te valora lo suficiente como para querer ayudarte a ir al Cielo.
11 ¿Y si el sacerdote después
 le cuenta a alguien mis pecados?
No te preocupes por eso. La Iglesia cuida tanto este asunto que aplica la pena más grande que existe en el Derecho Canónico -la excomunión- al sacerdote que se atreviera a decir algo que conoce por la confesión. De hecho hay mártires por el sigilo sacramental: sacerdotes que han muerto 
por no revelar el contenido de la confesión.
12 Me da pereza
Puede ser toda la verdad que quieras, pero no creo que sea un obstáculo verdadero, puesto que es bastante fácil de superar. Es como si uno dijese que hace un año que no se baña porque le da pereza…
13 No tengo tiempo
No creo que te creas que en los últimos meses no hayas tenido disponibles diez minutos para confesarte. 
¿Te animarías a comparar cuántas horas de televisión 
has visto en ese tiempo? Multiplica el número
 de horas diarias que ves por el número de días.
14 No encuentro un padre
Los sacerdotes no son una raza en extinción, hay miles de ellos. En el último de los casos, en las páginas amarillas, busca el teléfono de tu parroquia; si ignoras el nombre, busca por la diócesis, así será más sencillo. De este modo podrás saber, en tres minutos como máximo, el nombre de un padre con el que te puedes confesar, e incluso concertar una cita para que no tengas que esperar.
Autor del texto: P. Eduardo Volpacchio
enlace:

MARÍA REINA DEL UNIVERSO


 
MARÍA REINA DEL UNIVERSO 
Fiesta: 22 de agosto
Fiesta instituida por Pío XII. Se celebra ahora en la octava de la Asunción para manifestar la conexión entre la realeza de María y su asunción a los cielos. 

 

"La Virgen Inmaculada ... asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial
fue ensalzada por el Señor como Reina universal,
con el fin de que se asemejase de forma más plena a su Hijo,
Señor de señores y vencedor del pecado y de la muerte".
(Conc. Vat. II, Const. dogm. Lumen gentium, n.59).

Dios todopoderoso, que nos has dado como Madre y como Reina a la Madre de tu Unigénito, concédenos que, protegidos por su intercesión, alcancemos la gloria de tus hijos en el reino de los cielos.
Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.

¡Salve, Reina caelorum; Reina caeli, laetare!

María es reina de los ángeles y de todos los hombres.
El pueblo cristiano siempre ha reconocido a María Reina por ser madre del Rey de reyes y Señor de Señores. Su poder y sus atributos los recibe del Todopoderoso: Su Hijo, Jesucristo. Es El quien la constituye Reina y Señora de todo lo creado, de los hombres y aún de los ángeles.
Juan Pablo II, el 23 de julio del 1997>>>, habló sobre la Virgen como Reina del universo. Recordó que "a partir del siglo V, casi en el mismo período en que el Concilio de Efeso proclama a la Virgen 'Madre de Dios', se comienza a atribuir a María el título de Reina. El pueblo cristiano, con este ulterior reconocimiento de su dignidad excelsa, quiere situarla por encima de todas las criaturas, exaltando su papel y su importancia en la vida de cada persona y del mundo entero".
El Santo Padre explicó que "el título de Reina no sustituye al de Madre: su realeza sigue siendo un corolario de su peculiar misión materna, y expresa simplemente el poder que le ha sido conferido para llevar a cabo esta misión. (...) Los cristianos miran con confianza a María Reina, y esto aumenta su abandono filial en Aquella que es madre en el orden de la gracia".
"La Asunción favorece la plena comunión de María no sólo con Cristo, sino con cada uno de nosotros. Ella está junto a nosotros porque su estado glorioso le permite seguirnos en nuestro cotidiano itinerario terreno. (...). Ella conoce todo lo que sucede en nuestra existencia y nos sostiene con amor materno en las pruebas de la vida".
RAZON: Las Sagradas Escrituras nos enseñan que los que son de Cristo reinarán con El y la Virgen María es ciertamente de Cristo. 
Romanos 5:17
          "En efecto, si por el delito de uno solo reinó la muerte por un solo hombre ¡con cuánta más razón los que reciben en abundancia la gracia y el don de la justicia, reinarán en la vida por uno solo, por Jesucristo!"

II Timoteo 2:12
         "si nos mantenemos firmes, también reinaremos con él; si le negamos, también él nos negará"

María Santísima es reina de todo lo creado
Si bien todos reinaremos con Cristo, María Santísima participa de Su reinado de una forma singular y preeminente. Esto significa que Dios le ha otorgado Su poder para reinar sobre todos los hombres y los ángeles, y para vencer a Satanás. 
Razones por las que María Santísima es Reina de todos:
1- Por ser la madre de Dios hecho hombre, El Mesías, El Rey universal. (Col 1, 16).  
Santa Isabel, movida por el Espíritu Santo, hace reverencia a María, no considerándose digna de la visita de la que es "Madre de mi Señor" (Lc 1:43).  Por la realeza de su hijo, María posee una grandeza y excelencia singular entre las criaturas, por lo que Santa Isabel exclamó: "Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno" (Lc 1:42).
El ángel Gabriel le dijo a María que su Hijo reinaría.  Ella es entonces la Reina Madre. 
Su reino no es otro que el de Jesús, por el que rezamos "Venga tu Reino".   Es el Reino de Jesús y de María. Jesús por naturaleza, María por designio divino.
En 1 Reyes 2,19 vemos que la madre del Rey se sienta a su derecha.
La Virgen María es Reina por su íntima relación con la realeza de Cristo.
De la unión con Cristo Rey deriva, en María Reina, tan esplendorosa sublimidad, que supera la excelencia de todas las cosas creadas; de esta misma unión nace su poder regio, por el que Ella puede dispensar los tesoros del reino del Divino Redentor; en fin, en la misma unión con Cristo tiene origen la eficacia inagotable de su materna intercesión con su Hijo y con el Padre (cfr. Pío XII, Enc. Mystici corporis , 29-VI­1943).

2- Por ser la perfecta discípula que acompañó a Su Hijo desde el principio hasta el final, Cristo le otorga la corona. Cf. Ap. 2,10  En María se cumplen las palabras: " el que se humilla será ensalzado".   Ella dijo "He aquí la esclava del Señor". 
3- Por ser la corredentora. El papa JPII, en la audiencia del 23-7-97 dijo que "María es Reina no sólo porque es Madre de Dios, sino también porque (...) cooperó en la obra de la redención del género humano. (...). Asunta al cielo, María es asociada al poder de su Hijo y se dedica a la extensión del Reino, participando en la difusión de la gracia divina en el mundo".
Ella participa en la obra de salvación de su Hijo con su SI en el que siempre se mantuvo fiel, siendo capaz de estar al pie de la cruz (Cf. Jn 19:25)  
María Santísima, reinando con su hijo, coopera con El para la liberación del hombre del pecado. Todos nosotros, aunque en menor grado, debemos también cooperar en la redención para reinar con Cristo. 
4- Por ser el miembro excelentísimo de la Iglesia: por su misión y santidad.
La misión de María Santísima es única pues solo ella es madre del Salvador.

Enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu linaje y su linaje: él te pisará la cabeza mientras acechas tú su calcañar." -Génesis 3:15  
Características del reinado de María Santísima:
a) Preeminencia: "su honor y dignidad sobrepasan todo la creación ; los ángeles toman segundo lugar ante tu preeminencia." San Germán.
b) Poder Real: que la autoriza a distribuir los frutos de la redención. La Virgen María no solo ha tenido el más alto nivel de excelencia y perfección después de Cristo, pero también participa del poder de Su Hijo Redentor ejercita sobre las voluntades y mentes.
c) Inagotable eficacia de Intercesión con su Hijo y el Padre:Dios ha instituido a Maria como Reina del cielos y tierra, exaltada sobre todos los coros de ángeles y todos los santos. Estando a la diestra de su Hijo, ella suplica por nosotros con corazón de Madre, y lo que busca, encuentra, lo que pide, recibe".
d) Reinado de Amor y Servicio: Su reinado no es de pompas o de prepotencia como los reinos de la tierra.  El reino de María es el de su Hijo, que no es de este mundo, no se manifiesta con las características del mundo. María  tiene todo el poder como reina de cielos y tierra y a la vez, la ternura de ser Madre de Dios.
En la tierra ella fue siempre humilde, la sierva del Señor. Se dedicó totalmente a su Hijo y a su obra. Con El y sometida con todo su corazón con toda su voluntad a El, colaboró en el Misterio de la Redención. Ahora en el Cielo, ella continúa manifestando su amor y su servicio para llevarnos a la salvación. 
Respuesta a los hermanos separados 
Hay quienes rechazan el reinado de María Santísima alegando que ella no puede ser reina ya solo Jesús es rey.
Estos hermanos no comprenden la naturaleza del Reino. El reino de María Santísima no es un reino aparte al de su Hijo. Es el mismo reino. Donde Jesús reina, María Su Madre reina también.  Se trata de dos corazones eternamente unidos en el amor divino. Dios ha dispuesto que así fuese.  María, lejos de quitarle al reinado de su Hijo, lo propicia. Ella es la mas sumisa, la mas fiel en el reino y por eso también la mas exaltada.
Lucas 1:48  " porque ha puesto los ojos en la humildad de su esclava, por eso desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada"
La Fiesta Litúrgica
Pío XII en 1954, instituyó la fiesta Litúrgica del Reinado de María al coronar a la Virgen en Santa María la Mayor, Roma. En esta ocasión el Papa también promulgó el documento principal del Magisterio acerca de la dignidad y realeza de Maria, la Encíclica Ad coeli Reginam (Oct 11, 1954). 
JPII: Junio 19, 1983 en Polonia
"Al Reino de el Hijo está plenamente unido el Reino de su Madre.. su Reino y el de ella, no son de este mundo. Pero están enraizados en la historia humana, en la historia de toda la raza humana, por el hecho de que el Hijo de Dios, de la misma sustancia que el Padre, se hizo hombre por el poder del ES en el vientre de María. Y esa reino es definitivamente enraizado en la historia humana a través de la Cruz, al pie de la cual estaba la Madre de Dios como corredentora. Y es en ese evento de la Cruz y Maria al pie de su hijo, que el Reino se funda y permanece. Todas la comunidades humanas experimentan el reino maternal de María, que les trae mas de cerca el reino de Cristo."
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martes, 21 de agosto de 2012

Esto también Pasará

Esto también Pasará
Una vez, un rey citó a todos los sabios de la corte, y les manifestó:
- "Me he mandado hacer un precioso anillo con un diamante con uno de los mejores orfebres de la zona. Quiero guardar oculto dentro del anillo, algún mensaje que pueda ayudarme en momentos de desesperación total. Un mensaje al que yo pueda acudir en momentos de desesperación o desorientación. Me gustaría que ése mensaje ayude en el futuro a mis herederos y a los hijos de mis herederos. Tiene que ser pequeño, de forma tal, que quepa debajo del diamante de mi anillo".
anillo real
Todos aquellos que escucharon los deseos del Rey. eran grandes sabios, eruditos que podrían haber escrito grandes tratados ... pero ¿pensar en un mensaje que contuviera dos o tres palabras y que cupiera debajo del diamante de un anillo? Muy difícil. Igualmente pensaron, y buscaron en sus libros de filosofía por muchas horas, sin encontrar nada que se ajustara a los deseos del poderoso Rey.
El rey, tenía muy próximo a él, un sirviente muy querido. Este hombre, había sido también sirviente de su padre, y había cuidado de él, cuando su madre había muerto. Era tratado como de la familia, y gozaba de un enorme respeto de todos.
El rey, por esos motivos, también lo consultó. Y éste le dijo:
-"No soy un sabio, ni un erudito, ni un académico, pero conozco el mensaje”.
-"Cómo lo sabes? preguntó el Rey".
-“Durante mi larga vida en el palacio, me he encontrado con todo tipo de gente, y en una oportunidad me encontré con un místico. Era un invitado de tu padre, y yo estuve a su servicio. Cuando nos dejó yo lo acompañé hasta la puerta para despedirlo, y como gesto de agradecimiento, me dio este mensaje".
En ese momento el anciano escribió en un diminuto papel el mencionado mensaje. Lo dobló y se lo entregó al rey.
- ‘Pero no lo leas. - dijo. Manténlo guardado en el anillo. Ábrelo sólo cuando no encuentres salida a una situación".
Ese momento no tardó en llegar El país fue invadido y el rey perdió el reino.
Estaba huyendo a caballo para salvar su vida, mientras sus enemigos lo perseguían. Estaba solo, y los perseguidores eran numerosos. En un momento, llegó a un lugar donde el camino se acababa. y frente a él, había un precipicio y un profundo valle, Caer por él, sería fatal. No podía volver atrás porque el enemigo le cerraba el camino.
Podía escuchar el trotar de los caballos, las voces, la proximidad del enemigo.
Fue entonces, cuando recordó lo del anillo. Sacó el papel, lo abrió y allí encontró un pequeño mensaje tremendamente valioso para el momento.
Simplemente decía:"ÉSTO TAMBIÉN PASARÁ". Fue en ése momento en que fue consciente de que se cernía sobre él, un gran silencio. Los enemigos que le perseguían debían haberse perdido en el bosque, o debían haberse equivocado de camino. Pero lo cierto, es que lo rodeó un inmenso silencio. Ya no se sentía el trotar de los caballos.
 El rey, se sintió profundamente agradecido al sirviente y al místico desconocido. Esas palabras habían resultado milagrosas. Dobló el papel. volvió a guardarlo en el anillo,
reunió nuevamente sus ejércitos. y reconquistó su reinado. 
Ese día en que entraba nuevamente victorioso a su ciudad, hubo una gran celebración con música, bailes... y el rey. se sentía muy orgulloso de sí mismo.
En ése momento, nuevamente el anciano estaba a su lado, y fue cuando le dijo:
"Apreciado rey, ha llegado el momento para que leas nuevamente el mensaje del anillo".
-¿Qué quieres decir? preguntó el rey. Ahora estoy viviendo una situación de euforia, las personas celebran mi retorno, hemos vencido al enemigo".
"Escucha dijo el anciano este mensaje no es únicamente para situaciones desesperadas. También es para situaciones placenteras. No es solo para cuando te sientas derrotado; también es para cuando te sientas victorioso. No es sólo para cuando eres el último; también es para cuando eres el primero".
El rey abrió el anillo y leyó el mensaje: 
baile real
"ESTO TAMBIÉNPASARÁ’, y nuevamente sintió la misma paz, el mismo silencio, en medio de la muchedumbre que celebraba y bailaba. Pero el orgullo, el ego, había desaparecido. El rey pudo terminar de comprender el mensaje. Lo malo era tan transitorio como lo bueno.
Entonces el anciano le dijo:
- "Recuerda que todo pasa. Ningún acontecimiento ni ninguna emoción son permanentes. Como el día y la noche:hay momentos de alegría y momentos de tristeza. Acéptalos como parte de la dualidad de la naturaleza porque son la naturaleza misma de las cosas".
"sic transit gloria mundi"
Esto también pasará
Autor Desconocido
http://www.sentimientosmanuedu.com.ar/Historias/Historias/Estotambien/estotambienpasara.html
 Para cada uno de nosotros
 cualquier situación agradable o desagradable, 
también pasará.
Si te hace pensar y te vale, 
compártelo y harás bien, 
porque hay muchos
 que en estos tiempos piensan
 que los males o las crisis no pasarán. 
¡Pero pasarán!, 
como los estados de mucho bienestar,
que  nos pueden hacer pensar que van a durar...
y la experiencia nos hace una mala jugada!!!...
¿comprendido, viejo?
Y levanta el ánimo, porque hasta en el final,
que no sabemos cuando,
 tendremos la última oportunidad. 
No la pierdas...porque la última pasara
 y esa sí que no volverá!.
Y Dios te recogerá como hijo...
bueno o malo,
y con el consiguiente resultado.
¿Lo habías olvidado o te habías distraído?
Franja.
Baiona, 21 de agosto 2012

Día 22
Un comentario de una lectora:
ESTO  ES   MAGNÍFICO. MERECE  SER   ENMARCADO  EN  ORO  EN  EL   CORAZÓN ,  con  una campanillita,  que cuando  caiga en nuestro olvido lo enmarcado y estemos en situación de recordarlo  nos  dé un avisito. 
¡Qué real......todo pasa ! M.L.
Gracias dice Franja.

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