miércoles, 30 de abril de 2014

1 DE MAYO, FIESTA DE SAN JOSÉ OBRERO

Blog católico de Javier Olivares-baionés jubilado-Baiona


DE LA MEDITACIÓN DE ESTE DÍA 1 DE MAYO, 
FIESTA DE SAN JOSÉ OBRERO


1 El trabajo, un don de Dios.
La Iglesia, al presentarnos hoy a San José como modelo, no se limita a valorar una forma de trabajo, sino la dignidad y el valor de todo trabajo humano honrado. En la Primera lectura de la Misa2 leemos la narración del Génesis en la que se muestra al hombre como partícipe de la Creación. También nos dice la Sagrada Escritura que puso Dios al hombre en el jardín del Edén para que lo cultivara y guardase3. El trabajo, desde el principio, es para el hombre un mandato, una exigencia de su condición de criatura y expresión de su dignidad. Es la forma en la que colabora con la Providencia divina sobre el mundo. Con el pecado original, la forma de esa colaboración, el cómo, sufrió una alteración: Maldita sea la tierra por tu causa -leemos también en elGénesis4-; con fatiga te alimentarás de ella todos los días de tu vida... Con el sudor de tu frente comerás el pan...
Durante mucho tiempo se despreció el trabajo material como medio de ganarse la vida, considerándolo como algo sin valor o envilecedor. Y con frecuencia observamos cómo la sociedad materialista de hoy divide a los hombres «por lo que ganan», por su capacidad de obtener un mayor nivel de bienestar económico, muchas veces desorbitado. «Es hora de que los cristianos digamos muy alto que el trabajo es un don de Dios, y que no tiene ningún sentido dividir a los hombres en diversas categorías según los tipos de trabajo, considerando unas tareas más nobles que otras. El trabajo, todo trabajo, es testimonio de la dignidad del hombre, de su dominio sobre la creación


2 Sentido humano y sobrenatural del trabajo.
II. El Evangelio de la Misa8 nos muestra, una vez más, cómo a Jesús le conocen en Nazareth por su trabajo. Cuando vuelve Jesús a su tierra, sus vecinos decían: ¿No es este el hijo del carpintero? ¿No es su madre María?... En otro lugar se dice que Jesús siguió el oficio del que le hizo las veces de padre aquí en la tierra, como ocurre en tantas ocasiones: ¿No es este el carpintero, hijo de María?...9. El trabajo quedó santificado al ser asumido por el Hijo de Dios y, desde entonces, puede convertirse en tarea redentora, al unirlo a Cristo Redentor del mundo. La fatiga, el esfuerzo, las condiciones duras y difíciles, consecuencia del pecado original, se convierten con Cristo en valor sobrenatural inmenso para uno mismo y para toda la humanidad.


3 Amar el propio quehacer profesional.
III. La obra bien hecha es la que se lleva a cabo con amor. Apreciar la propia profesión, el oficio al que nos dedicamos es, quizá, el primer paso para dignificarlo y para elevarlo al plano sobrenatural. Debemos poner el corazón en lo que tenemos entre manos, y no hacerlo «porque no hay más remedio».

San José nos enseña a amar el oficio en el que empleamos tantas horas: el hogar, el laboratorio, el arado o el ordenador, el traer y llevar paquetes o el cuidar de la portería de aquel gran edificio... La categoría de un trabajo reside en su capacidad de perfeccionarnos humana y sobrenaturalmente, en las posibilidades que nos ofrece de sacar la familia adelante y de colaborar en obras buenas en favor de los hombres, en la ayuda que a través de él prestamos a la sociedad...

San José tuvo delante a Jesús mientras trabajaba. A veces le pedía que le sostuviera una madera mientras aserraba y, otras, le enseñaba a manejar el formón o la garlopa... Cuando estaba cansado miraba a su hijo, que era el Hijo de Dios, y aquella tarea adquiría un nuevo vigor porque sabía que con su trabajo estaba colaborando en los planes misteriosos, pero reales, de la salvación. Pidámosle hoy que nos enseñe a tener esa presencia de Dios que él tuvo mientras ejercía su oficio. No olvidemos a Santa María, a la que vamos a dedicar, con mucho amor, este mes de mayo que hoy comenzamos. No olvidemos ofrecer cada día alguna hora de trabajo o de estudio, más intensa, mejor acabada, en su honor.
LEERLA COMPLETA:

Meditación diaria de Hablar con Dios, Francisco Fernández-Carvajal
FRANCISCO FERNÁNDEZ-CARVAJAL


¿Imagen sacada tal vez de los evangelios apócrifos?
Jesús fue un niño normal que no jugaba con los angelitos.
Los ángeles ciertamente le guardaban.

ORACIÓN
A SAN JOSÉ OBRERO
Nos dirigimos a ti, San José trabajador, nuestro patrono, que con amor paternal y esponsal supiste llenar tu trabajo diario con esperanza y amor desinteresado. Con ese mismo amor familiar, haz que nuestro trabajo, se llene, de generosidad frente al egoísmo, de renuncia frente a la avaricia de austeridad frente al consumismo,  de valores frente al materialismo. Haz que nuestro corazón busque en nuestras manos el fruto del trabajo y sea para los demás un signo claro de la presencia de tu Hijo. Haz que nuestros hijos, se aparten –por nuestro testimonio- de lo corrupto, de lo injusto y lo mentiroso. Se tú el solícito guardián de nuestro trabajo, nuestro defensor y fortaleza contra la injusticia y el error. Seguimos tu ejemplo y buscamos tu auxilio. Socórrenos en todos nuestros esfuerzos, para así poder construir, con tu ayuda, el Reino en nuestro hogar. Amén

Muerte de S. José en los brazos de 
Jesús y de María

Pidamos siempre a S. José 
una buena y santa muerte. 

Jesús, José y María, os doy el corazón y el alma mía

Jesús, José y María, asistidme en mi última agonía.

Jesús, José y María, con Vos descanse en paz el alma mía.

Confeccionado por Franja.

lunes, 28 de abril de 2014

Estampas de S. JUAN XXIII y de S. JUAN PABLO II

Blog católico de Javier Olivares-baionés jubilado-Baiona

Estampas de   SAN JUAN XXIII 





Estampas de SAN JUAN PABLO II

















BRAIS,
un amigo mío, muy jovencito, 
de 13 años!
que hace estas maravillas, 
ha confeccionado hoy estas estampas de los 

NUEVOS SANTOS

SAN JUAN XXIII
SAN JUAN PABLO II


No había puesto los años de Brais, pero en conciencia no puedo ocultarlo,
 porque así como hace estas cosas bonitas...
lleva las mejores notas en el colegio.
 Dicen que tiene a quién salir...!!!
Franja


sábado, 26 de abril de 2014

El Papa emérito, entrevistado por un periodista polaco

Blog católico de Javier Olivares-baionés jubilado-Baiona

Copiada de mi blog nº 3 para mayor difusión

Temas sacerdotales y Homilías del Papa.


El Papa emérito, entrevistado por un periodista polaco
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[actualizado el 20 de abril de 2014]
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El periodista polaco Wlodzimierz Redzioch ha sido el primero en entrevistar con detalle a Benedicto XVI desde que es papa emérito. El motivo fue conocer mejor a la figura de Juan Pablo II para elaborar un libro titulado "Junto a Juan Pablo II. Hablan los amigos y colaboradores", que recoge 21 entrevistas a personas cercanas al Pontífice polaco, la primera de ellas la de Joseph Ratzinger. Esta Semana Santa el diario La Razón ha publicado lo que el Papa emérito explicaba sobre su predecesor en esa entrevista. 
 
-Santidad, los nombres de Karol Wojtyla y Joseph Ratzinger están vinculados, por varios motivos, con el Concilio Vaticano II. ¿Se conocieron durante el Concilio?
-El primer encuentro consciente entre el cardenal Wojtyla y yo tuvo lugar solamente en el Cónclave en el que fue elegido el Papa Juan Pablo I. Durante el Concilio, habíamos colaborado los dos en la Constitución sobre la Iglesia en el mundo contemporáneo, pero en secciones diversas, de modo que no nos encontramos. 
     »En septiembre de 1978, con ocasión de la visita de los obispos polacos a Alemania, yo estaba en Ecuador como representante personal de Juan Pablo I. La Iglesia de Munich y Frisinga está vinculada con la Iglesia ecuatoriana por una fraternidad llevada a cabo por el arzobispo Echevarría Ruiz (Guayaquil) y el cardenal Döpfner. Y así, con enorme disgusto, perdí la ocasión de conocer personalmente al arzobispo de Cracovia. Naturalmente había oído hablar de su obra de filósofo y de pastor, y desde hace tiempo deseaba conocerle.


     »Wojtyla por su parte había leído mi Introducción al cristianismoque había también citado en los Ejercicios Espirituales predicados por él a Pablo VI y a la Curia en la Cuaresma de 1976. Por ello es como si interiormente los dos hubiéramos estado esperando encontrarnos. Experimenté desde el principio una gran veneración y una cordial simpatía por el metropolitano de Cracovia. En el pre-cónclave de 1978 él analizó para nosotros en modo sorprendente la naturaleza del marxismo. Pero sobre todo percibí enseguida con fuerza la fascinación humana que él despertaba y, de cómo rezaba, advertí cuán unido a Dios estaba

 

-¿Qué experimentó cuando el santo Padre Juan Pablo II le ha llamó para confiarle la guía de la Congregación para la Doctrina de la fe?
-Juan Pablo II me llamó en 1979 para nombrarme prefecto de la Congregación para la Educación Católica.
     »Habían transcurrido apenas dos años desde mi consagración episcopal en Munich y me parecía imposible dejar tan rápido la sede de san Corbiniano. La consagración episcopal representaba de alguna manera una promesa de fidelidad hacia mi diócesis de pertenencia. Pedí por ello al Papa que no hiciera ese nombramiento; y él llamó para ese encargo al cardenal Baum de Washington, preanunciándome, con todo, desde aquel momento, que enseguida me llamaría para otro encargo. Fue en el curso del año 1980 cuando me dijo que me quería nombrar, a finales de 1981, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, como sucesor del cardenal Šeper.
     »Dado que continuaba sintiéndome obligado ante mi diócesis de pertenencia, para la aceptación del encargo me permití poner una condición, que por lo demás consideraba irrealizable. Dije que sentía el deber de continuar publicando trabajos teológicos. Podría responder afirmativamente sólo si esto fuera compatible con la tarea de prefecto. El Papa, que conmigo era siempre muy benévolo y comprensivo, me dijo que se informaría sobre esa cuestión para hacerse una idea. Cuando más tarde le hice una visita, me explicó que las publicaciones teológicas son compatibles con el oficio de prefecto; también el cardenal Garrone, dijo, había publicado trabajos teológicos cuando era prefecto de la Congregación para la Educación Católica.
     »Así que acepté el encargo, bien consciente de la gravedad de la tarea, pero sabiendo también que la obediencia al Papa exigía ahora de mí un «sí».

 

-¿Podría decirnos cómo se desarrollaba la colaboración entre ustedes?
- La colaboración con el santo Padre estuvo siempre caracterizada por la amistad y el afecto. Ésta se desarrolló sobre todo en dos planos: el oficial y el privado.
     »El Papa cada viernes, a las seis de la tarde, recibía en audiencia al prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, que sometía a su decisión los problemas aparecidos. Tenían naturalmente prioridad los problemas doctrinales, a los que se añadían cuestiones de tipo disciplinar (la reducción al estado laical de sacerdotes que hacen una petición, la concesión del privilegio paulino para aquellos matrimonios en los que uno de los dos cónyuges no es cristiano, y otras cuestiones). Enseguida se añadió también el trabajo en vía de elaboración del Catecismo de la Iglesia Católica.
      »Algunas veces, el santo Padre recibía con tiempo la documentación esencial y por tanto conocía anticipadamente las cuestiones de las que iba a tratar. De este modo, sobre problemas teológicos hemos podido siempre conversar fructuosamente. El Papa era muy versado en literatura alemana contemporánea y era siempre hermoso (para los dos) buscar juntos la decisión justa sobre todas estas cosas.
      »Junto a las verdaderas y específicas citas oficiales, había diversos tipos de encuentros semioficiales o no oficiales.
      »Llamaría semioficiales a las audiencias en las que, por diversos años, cada martes por la mañana, se trataban las catequesis del miércoles con grupos compuestos cada vez en modo diverso. Por medio de las catequesis, el Papa había decidido ofrecer con el   tiempo un catecismo. Él indicaba los temas y hacía preparar breves consideraciones preliminares para desarrollar luego. Dado que estaban siempre presentes representantes de diversas disciplinas, esas conversaciones eran siempre muy hermosas e instructivas; las recuerdo con gusto. También aquí emergía la competencia teológica del Papa. Pero al mismo tiempo, yo admiraba su disponibilidad a aprender.
      »En fin, era costumbre del Papa, invitar a comer a los obispos en visita ad limina, como también a grupos de obispos y sacerdotes de diversa composición, según la circunstancia. Eran casi siempre «comidas de trabajo» en las cuales a menudo se proponía un tema teológico.
      »En los primeros tiempos hubo toda una serie de comidas en las que se discutía paso a paso el nuevo Código. Era una versión semi-definitiva sobre la que trabajábamos durante esas comidas, elaborando de este modo la redacción final. Más tarde, se discutieron los temas más variados.
      »El gran número de presentes hacía siempre variada la conversación y de amplios vuelos. Y, sin embargo, había siempre un puesto para el buen humor. El Papa reía con gusto y así aquellas comidas de trabajo, a pesar de la seriedad que se imponía, eran de hecho también ocasiones para estar en gozosa compañía.
 
-¿Cuáles han sido los desafíos doctrinales que han afrontado juntos durante su mandato al frente de la Congregación para la Doctrina de la Fe?
-El primer gran desafío que afrontamos fue la Teología de la Liberación que se estaba difundiendo en América Latina. Tanto en Europa como en América del Norte era opinión común que se trataba de un apoyo a los pobres y por tanto de una causa que se debía aprobar sin más. Pero era un error. 
      »La pobreza y los pobres eran sin duda tematizados por la Teología de la liberación pero con una perspectiva muy específica. Las formas de ayuda inmediata a los pobres y las reformas que mejoraban la condición venían condenadas como reformismo que tiene el efecto de consolidar el sistema: provocaban, se decía, rabia e indignación que, con todo, eran necesarias para la transformación revolucionaria del sistema. 
     »No era cuestión de ayudas y de reformas, se decía, sino de la gran revuelta, de la que debía salir un mundo nuevo. La fe cristiana era usada como motor para este movimiento revolucionario, transformándola así en una fuerza de tipo político. Las tradiciones religiosas de la fe eran puestas al servicio de la acción política. 
     »De este modo, la fe era profundamente alienada de sí misma y se debilitaba así también el verdadero amor por los pobres. Naturalmente, estas ideas se presentaban con diversas variantes y no siempre se asomaban con absoluta nitidez, pero, en el conjunto, esta era la dirección. 
     »A una tal falsificación de la fe cristiana era necesario oponerse también precisamente por amor de los pobres y en favor del servicio a ellos. Sobre la base de las experiencias hechas en su patria polaca, Juan Pablo II nos facilitó las reflexiones fundamentales. Por una parte,él había vivido la esclavitud operada por esa ideología marxista que hacía de madrina de la Teología de la Liberación. 
      »Sobre la base de su dolorosa experiencia, le resultaba claro que era necesario contrastar ese tipo de «liberación». Por otra parte, precisamente la situación de su patria le había mostrado que la Iglesia debe verdaderamente actuar para la libertad y la   liberación no en modo político, sino despertando en los hombres, a través de la fe, las fuerzas de la auténtica liberación. 


     »El Papa nos guió para tratar los dos aspectos: por un lado, desenmascarar una falsa idea de liberación, por otro, exponer la auténtica vocación de la Iglesia a la liberación del hombre. Esto es lo que hemos tratado de decir en las dos Instrucciones sobre la Teología de la liberación que están al principio de mi trabajo en la Congregación para la Doctrina de la Fe.
     »Uno de los principales problemas de nuestro trabajo, en los años en los que fui Prefecto, era el esfuerzo por llegar a una correcta comprensión del ecumenismo.
     »También en este caso se trata de una cuestión que tiene un doble perfil: por un lado, se debe afirmar con toda urgencia la tarea de actuar a favor de la unidad y se deben abrir caminos que conduzcan a ella; por otro, es necesario rechazar falsas concepciones de la unidad, que querrían alcanzar la unidad de la fe a través del atajo de la disolución de la fe.
     »Han nacido en este contexto los documentos sobre varios aspectos del ecumenismo. Entre ellos, el que suscitó las mayores reacciones fue la declaración Dominus Jesus del 2000, que resumió los elementos irrenunciables de la fe católica. 
     »Por último, nos hemos ocupado también de la cuestión relativa a la naturaleza y a la tarea de la teología en nuestro tiempo. Cientificidad y vinculación con la Iglesia les parecen hoy a muchos elementos en contradicción. Y, sin embargo, la teología puede subsistir únicamente en la Iglesia y con la Iglesia. Sobre esta cuestión hemos publicado una Instrucción. 
     »El diálogo entre las religiones es y sigue siendo un tema central; sobre él, sin embargo, hemos podido publicar sólo algunos textos más bien breves. Hemos tratado de acercarnos a la cuestión con prudencia, sobre todo a través del diálogo con los teólogos y las conferencias episcopales. Importante fue sobre todo el encuentro con las comisiones doctrinales de las Conferencias Episcopales de los países asiáticos en Hong Kong.
 
-Entre las muchas encíclicas de Juan Pablo II, ¿cuál considera la más importante?
-Pienso que son tres las encíclicas de particular importancia. En primer lugar, querría mencionar la «Redemptor hominis», la primera encíclica del Papa, en la que él ofreció su síntesis personal de la fe cristiana.
     »Este texto es una especie de compendio de su personal confrontación y encuentro con la fe y presenta así una visión completa de la lógica del cristianismo.
     »Como respuesta a la pregunta sobre cómo se puede ser cristiano hoy y creer como católico, este texto totalmente personal y a la vez totalmente eclesial puede ser de gran ayuda a todos aquellos que están buscando.
     »En segundo lugar, querría mencionar la encíclica «Redemptoris missio». Se trata de un texto que pone de manifiesto la importancia permanente de la tarea misionera de la Iglesia, deteniéndose particularmente en las cuestiones que se plantean a la cristiandad en Asia y que ocupan a la teología en el mundo occidental.
     »Se examina la relación entre el diálogo de las religiones y la tarea misionera y se muestra por qué, también hoy, es importante anunciar la Buena Nueva de Cristo, el Redentor de todos los hombres, a los hombres de todo lugar de la tierra y de toda cultura.
     »En tercer lugar, querría citar la encíclica sobre los problemas morales, «Veritatis splendor». Ha precisado de largos años de maduración y sigue siendo de permanente actualidad. La Constitución del Vaticano II sobre la Iglesia en el mundo contemporáneo, frente a la orientación de la época, prevalentemente iusnaturalista de la teología moral, quería que la doctrina moral católica sobre la figura de Jesús y su mensaje tuviera un fundamento bíblico. Esto se intentó a través de las referencias bíblicas sólo durante un breve periodo, luego se fue afirmando la opinión de que la Biblia no tenía una moral propia que anunciar, sino que se remitía a los modelos morales válidos según la ocasión. La moral es cuestión de la razón, se decía, no de la fe.
     »Desapareció así, por una parte, la moral entendida en sentido iusnaturalista, pero en su lugar no se afirmó ninguna concepción cristiana. Y dado que no se podía reconocer ni un fundamento metafísico ni uno cristológico de la moral, se recurrió a soluciones pragmáticas: una moral fundada sobre el principio del equilibrio de bienes, en la cual no existe ya lo que está verdaderamente mal o lo que está verdaderamente bien, sino sólo aquello que, desde el punto de vista de la eficacia, es mejor o peor.
     »La gran tarea que el Papa tuvo en esta encíclica fue la de recuperar nuevamente un fundamento metafísico en la antropología, como también una concreción cristiana en la nueva imagen del hombre de la Sagrada Escritura.
     »Estudiar y asimilar esta encíclica sigue siendo un gran e importante deber.
     »De gran significado es también la encíclica «Fides et ratio», en la que el Papa se esfuerza por ofrecer una nueva visión de la relación entre fe cristiana y razón filosófica. Por último es absolutamente necesario mencionar la «Evangelium Vitae», que desarrolla uno de los temas fundamentales de todo el pontificado de Juan Pablo II: la dignidad intangible de la vida humana, desde el momento mismo de la concepción.

-¿Cuáles eran las características sobresalientes de la espiritualidad de Juan Pablo II?
-La espiritualidad del Papa estaba caracterizada sobre todo por la intensidad de su oración y por tanto estaba profundamente arraigada en la celebración de la Santa Eucaristía y era practicada junto con toda la Iglesia mediante el rezo del Breviario. 
     »En su libro autobiográfico «Don y misterio» es posible ver cómo el sacramento del sacerdocio determinó su vida y su pensamiento. Así, su devoción no podía nunca ser puramente individual, sino que estaba siempre también llena de solicitud por la Iglesia y por los hombres. La tarea de llevar a Cristo a los demás estaba arraigada en el centro de su piedad. 
     »Todos nosotros hemos conocido su gran amor por la Madre de Dios. Donarse del todo a María significó ser, con ella, totalmente para el Señor. Así como María no vivió para sí misma sino para Él, del mismo modo, él aprendió de ella y del estar con ella una completa y rápida dedicación a Cristo.

 

-Ha abierto el iter para la beatificación antes de los tiempos establecidos por el Derecho Canónico. ¿Desde cuándo y cómo se ha convencido de la santidad de Juan Pablo II?
-Que Juan Pablo II fuera un santo, en los años de la colaboración con él me ha sido continuamente cada vez más claro. Hay que tener en cuenta ante todo naturalmente su intensa relación con Dios, ese estar inmerso en la comunión con el Señor del que acabo de hablar. De aquí venía su alegría en medio de las grandes fatigas que tenía que soportar, y la valentía con la que asumió su tarea en un tiempo realmente difícil. 
    »Juan Pablo II no pedía aplausos, ni ha mirado nunca alrededor preocupado por cómo eran acogidas sus decisiones. Él ha actuado a partir de su fe y de sus convicciones y estaba también dispuesto a sufrir golpes. La valentía de la verdad es, a mi modo de ver, un criterio de primer orden de la santidad. Sólo a partir de su relación con Dios es posible entender también su indefectible empeño pastoral.
      »Su empeño fue infatigable, y no sólo en los grandes viajes, cuyos programas estaban llenos de citas, desde el comienzo hasta el fin, sino también día a día, desde la misa de la mañana hasta las altas horas de la noche.
     »Durante la primera visita a Alemania (1980), tuve por primera vez una experiencia muy concreta de este empeño enorme. Para su estancia en Múnich, decidí que debía tener un descanso más largo a mediodía. Durante la pausa me llamó a su habitación. Lo encontré mientras rezaba el Breviario y le dije: «Santo Padre, usted debería descansar»; y él: «Podré hacerlo en el cielo».
      »Sólo quien está profundamente lleno de la urgencia de su misión puede actuar así. Pero debo honrar también su extraordinaria bondad y comprensión. A menudo habría tenido motivos suficientes para criticarme o poner fin a mi tarea de Prefecto. Y sin embargo me sostuvo con una fidelidad y una bondad absolutamente incomprensible.
     »Querría poner un ejemplo. Frente al torbellino que se había desatado por la declaración Dominus Jesus, me dijo que en el Angelus quería defender inequívocamente el documento. Me invitó a escribir un texto para el Angelus que fuera estanco y no permitiera ninguna interpretación diversa. Tenía que emerger de forma inequívoca que él aprobaba el documento. 
     »Preparé por tanto un breve discurso; no pretendía, sin embargo, ser demasiado brusco y por ello traté de expresarme con claridad pero sin dureza. Después de leerlo, me dijo : «¿Es de verdad suficientemente claro?». Yo respondí que sí. Quien conoce a los teólogos no se sorprenderá por el hecho de que hubo quien sostuvo que el Papa había prudentemente tomado distancia de la «Dominus Jesus».

 

-¿Qué experimenta hoy que la Iglesia reconoce la santidad de «su» Papa, Juan Pablo II, del que ha sido un estrecho colaborador?
-Mi recuerdo de Juan Pablo II está lleno de gratitud. No podía y no debía intentar imitarle, pero he tratado de seguir llevando adelante su herencia y su tarea lo mejor que he podido.
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jueves, 24 de abril de 2014

Como no creer en Dios.

Blog católico de Javier Olivares-baionés jubilado- Baiona

Canción hermosa, para rezarla escuchando

Cómo no creer en Dios...

Yo te llevo desde niño muy adentro,
te encontraba en el pájaro y la flor,
en la lluvia, en la tierra y el silencio,
y en mis sueños cada noche stabas Tú.

Desde entonces quiero darte siempre gracias,
porque puedo darme cuenta de tu amor;
beberé de tu Cuerpo y de tu Sangre,
y por siempre te daré mi corazón.

Como no creer en Dios,
si me ha dado los hijos y la vida;
como no creer en Dios,
si me ha dado la mujer querida.
Como no creer en dios,
si lo siento en el pecho en cada instante;
en la risa de un niño por la calle,
o en la tierna caricia de una madre,
como no... creer en Dios...

Cómo no creer en Dios,
si está en las viñas y en el manso trigo;
como no cree en Dios,
si me dió la mano abierta de un amigo.
Cómo no creer en Dios,
si me ha dado la tristeza y la alegría,
de saber que hay un mañana cada día,
por la fé, por la esperanza y el amor.
Autor: desconocido 



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Franja


miércoles, 23 de abril de 2014

¿Si yo te amo dulce Madre?

Blog católico de Javier Olivares-baionés jubilado-Baiona

¿Si yo te amo dulce Madre?

Si yo te amo dulce Madre,
si yo te amo, saber quieres.
A una Madre cual Tú eres,
¿quién su amor ha de negar?

Pero más amarte quiero,
y que te amen a porfía,
quiero amarte Madre mía,
más y más te quiero amar.

Aún no asoma en el oriente,
sonriendo el alba bella,
ya te miro linda estrella
en las sombras rutilar.

Y en la hora en que el infierno,
mueva cruda y fiera guerra,
sé mi escudo, y de la tierra,
alegre pueda volar.

Cuanto es dulce abrir los ojos,
y tu rostro ver María,
quiero amarte Madre mía,
más y más te quiero amar.


Autor: San Hermano Miguel

http://www.seekinspiration.com/can2.htm

martes, 22 de abril de 2014

La canonización de Juan Pablo II y de Juan XXIII

Blog católico de Javier Olivares-baionés jubilado-Baiona

La canonización de Juan Pablo II, 
la más mediática de la historia.

 y de Juan XXIII

Nueve satélites televisivos, 500 salas de cine y las redes sociales asegurarán una cobertura para miles de millones de personas. La ceremonia, presidida por el papa Francisco, será este domingo en el Vaticano


La Iglesia católica prepara, para la canonización de los papas Juan Pablo II y Juan XXIII, la mayor cobertura en los medios de comunicación y en las redes sociales de su historia, que incluirá actualizaciones minuto a minuto en Twitter, Facebook e Instagram, una transmisión en vivo en YouTube y en la página oficial del Vaticano y un despliegue técnico impresionante para que la ceremonia del domingo llegue al instante a 2.000 millones de hogares del mundo.

 

"Este evento será enorme en términos de la demanda de la señal satelital. Para los Juegos Olímpicos de Sochi, se requirieron tres de nuestros satélites. Las canonizaciones usarán nueve", sostuvo Cristiano Benzi, director de Video y Broadcasting de Eutelsat, según cita un artículo de la última edición de Newsweek.

La canonización de dos pontífices despierta de por sí interés en la población católica, pero el que uno de ellos sea Juan Pablo II –el papa más popular de todos los tiempos y quien logró acercar la Iglesia a los jóvenes– le da una proporción aún mayor.


Para estar a la altura de la expectativa de esta ceremonia, que será encabezada por Francisco, el Vaticano pidió a Eutelsat que la transmisión sea en alta definición y que también incluya tecnología 3D. Más de 50 millones de viviendas en Europa recibirán la señal, número que se multiplicará por miles, dado que la emisión será replicará por televisoras nacionales y locales de otros países.


Además, se habilitarán 500 salas de cine en Europa, los Estados Unidos y América Latina. Países como la Argentina, Brasil, México, Colombia y Uruguay tendrán sus transmisiones en la pantalla grande. El Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales (PCCS) publicó en su sitio web el listado de cines participantes.


Pero la cobertura irá más allá. El Vaticano inauguró una página para seguir las canonizaciones por internet, 2popesaints.org. A esto se sumarán las publicaciones en Twitter, donde se utilizará el hashtag #2popesaints, Facebook e Instagram, coordinadas por la Diócesis de Roma, el PCCS y estudiantes universitarios. 

De acuerdo con Newsweek, el despliegue de recursos será mucho mayor que el usado por el presidente de los EEUU, Barack Obama, durante su campaña para la reelección.



domingo, 20 de abril de 2014

Resurrección de Jesús. Domingo primero de Pascua

Blog católico de Javier Olivares-baionés jubilado-Baiona

Resurrección de Jesús.
Domingo primero de Pascua
20/4/2014
A todos los visitantes del Blog

¡FELICES  PASCUAS!

Resurrección de Jesucristo.

¡Resucitó el Señor, Aleluya!

Eran necesarias todas estas precauciones, para hacer innegable de todo punto el milagro de la resurrección del Salvador; y en verdad que jamás se han visto mejor secundados por la malicia humana los altos juicios de Dios.
En la madrugada del primer día de la semana, resucito Jesucristo por su propia virtud y poder, sin tocar la piedra que cerraba la entrada del sepulcro. En aquel instante se sintió un gran terremoto; un ángel, bajado del cielo, removió la piedra y se sentó en ella; su rostro resplandecía como el relámpago, y sus vestidos eran blancos como la nieve. Al verlo, quedaron los centinelas aterrados, y como muertos; luego cuando volvieron en si, huyeron despavoridos y fueron a contar a los príncipes de los sacerdotes lo que acababa de suceder.
Confabulados estos con los ancianos, entregaron a los soldados una buena cantidad de dinero, encargándoles dijesen”que los discípulos habían ido por la noche y se habían llevado el cuerpo de su Maestro, mientras ellos estaban durmiendo”.

Aparición de Jesús a las santas mujeres.

Acababan de retirarse los guardias, cuando Maria Magdalena y otras santas mujeres fueron al sepulcro, provistas de aromas y perfumes, con objeto de embalsamar el cuerpo de Jesus.
En el camino se decían con ansiedad y zozobra: "¿Quién nos quitará la piedra que cierra la entrada al sepulcro?” porque aquella piedra era muy grande, mas, cuando llegaron, vieron que estaba ya apartada. Entraron presurosas en el sepulcro, y se quedaron consternadas al ver que ya no estaba allí el cuerpo del Señor. En esto se les aparecieron dos ángeles, que les dijeron: ”¿Para que andáis buscando entre los muertos al que esta vivo? Jesús no está aquí, ha resucitado como lo tenía dicho. Daos prisa a comunicarlo a sus discípulos.” Salieron precipitadamente del sepulcro, poseídas por una parte de temor, y por otra de gozo. Cuando iban caminando hacia la ciudad, se les apareció Jesús, y ellas se echaron a sus pies y lo adoraron. “No temáis, les dijo el Señor, Id a decid a mis discípulos que vayan a Galilea y que allí me verán.” Fueron las santas mujeres a contar a los apóstoles lo que habían visto y oído; pero estos no le dieron crédito, y tomaron por ilusiones lo que ellas contaban.

Jesús se aparece a dos discípulos de Emaus.

Aquel mismo día, iban dos discípulos al lugar de Emaus, y cuando por el camino discurrían de lo que acababa de suceder, se les incorporó Jesus sin darse a conocer.
Les preguntó el motivo de su tristeza, que rebelaban en sus semblantes, y ellos le contaron cómo Jesus Nazareno, su buen Maestro, había sido condenado a muerte. “Nosotros, añadieron, esperábamos que el liberaría al pueblo de Israel, y sin embargo han pasado ya tres días desde que sucedieron estas cosas. Cierto es que ha cundido entre nosotros la noticia de su resurrección, pero no sabemos a punto fijo si ese rumor es cierto.”o es cosa de mujeres, que dícen que le vieron...
Tomando entonces la palabra el Señor, los censuro por su poca fe, y les declaró el sentido de algunos pasajes de la Escritura. Cuando llegaron a la entrada del lugar citado, Jesús iba a continuar su camino, pero ellos le obligaron con instancias a quedarse en su compañía. "Quédate con nosotros, porque atardece y el día va de caída"
Al tiempo de cenar, tomó Jesús el pan, lo bendijo, partió y distribuyó. En el acto se abrieron los ojos de los discípulos, y lo reconocieron; pero el Señor desapareció de su vista, dejándolos íntimamente persuadidos de que había resucitado.

Jesús se apareció primero a Pedro

Institución del Sacramento de la Penitencia.


En la tarde de aquel mismo dia, estando los apóstoles en la mesa, apareció Jesus en medio de ellos, a pesar de que las puertas estaban cerradas, y les dijo:"La paz sea con vosotros"Los apóstoles se asustaron, creyendo que era un fantasma, y el Señor continuo. "¿Por qué os asustáis? Yo mismo soy; mirad mis manos, y ved mis pies.” Como a pesar de ello, los apóstoles no se reponían de su asombro y sorpresa, les pregunto el Señor si tenían algo que comer. Presentáronle un trozo de pez asado y un panal de miel. Jesus comió de uno y de otros y distribuyo el restante.
Dijoles de nuevo:”La paz sea con vosotros”, y luego añadió:”Asi como mi Padre me a enviado a mi, yo os envió”. Y después de esto. sopló sobre ellos, diciéndoles:”Recibid el Espiritu Santo. Perdonados serán los pecados a aquellos a quienes se los perdonareis, y serán retenidos a aquellos a quienes se los retuviereis”.
Así es como Nuestro Señor confirió a los Apostoles, y en ellos a todos los sucesores, los sacerdotes legítimamente ordenados, la facultad de absolver o retener los pecados.

Duda y confesión de Santo Tomas.

Segunda aparición a los apostoles.
 Cuando se verificó la aparición anterior, no se hallaba Tomas con los otros apostoles, y a pesar de que estos le aseguraron que el Señor había resucitado, no lo quiso creer. “Si no meto mi dedo, les decía, en los agujeros de sus llagas y mi mano en su costado, no lo creeré.”
Ocho días después se presentó Jesus por segunda vez en medio de sus discípulos reunidos, y después de decirles:”La paz sea con vosotros”, sé dirigió a Tomas con estas palabras:”Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; mete tu mano en mi costado, y no quieras ser incrédulo, sino creyente”“Señor, mio y Dios mio” exclamo el apostol, sobrecogido de admiración y respeto.  ¿Porque has visto, Tomas, le replico Jesús, has creído?.  ¡Bienaventurados aquellos que crean sin haberme visto.!”

Resucito como había dicho.
 ¡Aleluya!
(Secuencia de la Misa de Pascua de Resurrección).

Ofrezcan los cristianos
ofrendas de alabanza,
a gloria de la víctima
propicia de la Pascua.

Cordero sin pecado
que a las ovejas salva;
a Dios y a los culpables
unió con Nueva Alianza.

Lucharon vida y muerte
en singular batalla, y,
muerto el que es la vida,
triunfante se levanta.

"¿Qué has visto de camino,
María, en la mañana?"
"A mi Señor glorioso,
la tumba abandonada,

los ángeles testigos,
sudarios y mortaja.
¡Resucitó de veras
mi amor y mi esperanza!

Venid a Galilea
allí el Señor aguarda;
allí veréis los suyos
la gloria de la Pascua".

Primicia de los muertos,
sabemos por tu gracia
que estás resucitado;
la muerte en Tí no manda.

Rey vencedor, apiádate
de la miseria humana
y da a tus fieles parte
en tu victoria santa.
Amén, Aleluya.
*
Con todo mi afecto,
Franja
Y antes de terminar, es necesario incluir el último informe de los soldados que hicieron guardia ante la tumba de Jesús muerto.
Informe final
Así hablamos al Gobernador de los hechos acaecidos 



Lo vimos todos de madrugada, en el momento mismo en que salía el sol. No hubo señales en el cielo, ni truenos ni relámpagos. La luna no se tiñó de sangre. Al contrario: la luz del alba la hizo palidecer antes de esfumarse en las alturas. Las estrellas ya habían desaparecido. Sólo brillaba el lucero del alba… Pero había muchas flores nuevas. Y pájaros, señor; una multitud increíble de jilgueros, pinzones, pardillos…, ya sabes, como todas las primaveras. Pero además estaba Jesús.

No, procurador. Digo que “estaba” realmente junto a mí, no que me pareció verlo entre las nieblas del sueño. El Galileo había atravesado la gran roca que cerraba el sepulcro como si ésta fuera una nube. ¿Un fantasma? Ni pensarlo. Sus manos y sus pies aún tenían las heridas abiertas, pero no sangraban. Le miré a los ojos con terror y él me devolvió una mirada de afecto.

Compréndelo, señor; teníamos que comprobar que lo que vimos era real. Por eso quitamos la piedra del sepulcro y entramos. Allí estaban la sábana, las vendas, el sudario… Cada cosa en su sitio. Quiero decir que no se las había quitado como se arranca un vestido: las había atravesado sin tocarlas, igual que la gran puerta de piedra.

¿Qué otra cosa podíamos hacer? 

Hemos venido corriendo para contar la verdad. Por supuesto, firmaremos el informe que se nos presente. Mis compañeros me han pedido además que te dé las gracias por enviarlos de vuelta a Roma. Tienes un gran corazón. Yo sin embargo solicito permiso para permanecer en la guarnición de Jerusalén. Necesito saber…

No, procurador. Mis labios están sellados. No diré nada que ponga en peligro… Una tumba…

De acuerdo; no volveré a pronunciar la palabra “tumba”. Ni siquiera sé lo que es eso.
Publicado por Enrique Monasterio

Y podéis ver este vídeo de la Resurrección. 
El lenguaje español de Hispanoamérica
en muy dulce.  
Si te ha gustado....¡Pásalo a tus amigos!
No lo dudes. Le hará mucho bien para su alma. 
Franja.

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