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jueves, 19 de julio de 2012

El cuidador del manantial

Este cuento os lo pongo a consideración
porque os puede dar una idea 
de lo que está pasando en la vieja Europa.  
Aquello de las raíces cristianas no importan, 
nos han traído estas consecuencias.
Franja.
Charles Swindoll.
Al difunto Peter Marshall, elocuente orador y durante muchos años el capellán del Senado de Estados Unidos, le encantaba contar el cuento de
 "El cuidador del manantial",
 Un tranquilo habitante de la foresta que vivía en las alturas de una aldea austríaca situada en la ladera oriental de los Alpes. El viejo caballero había sido contratado muchos años antes por un joven concejo municipal para limpiar los desechos que cayeran en las pozas que el agua formaba en las grietas de la montaña, que alimentaban la hermosa corriente de agua que fluía a través del pueblo. Con fiel y silenciosa regularidad, patrullaba las colinas, sacaba las hojas y ramas, y quitaba el sedimento de lodo que de otra forma hubiera atascado y contaminado la fresca corriente de agua. 
Poco a poco el pueblo se volvió una atracción popular para vacacionistas. Elegantes cisnes flotaban a lo largo del cristalino manantial, las ruedas de los molinos de varios negocios establecidos cerca del agua daban vueltas día y noche, las tierras de labranzas se irrigaban naturalmente, y la vista de los restaurantes era más pintoresca de lo que pudiera describirse.


Pasaron los años. Una tarde el concejo del pueblo se reunió para su asamblea semi-anual. Mientras revisaban el presupuesto, uno de ellos se fijó en la cifra del salario que se le pagaba al oscuro cuidador del manantial. El que cuidaba la bolsa preguntó: -¿Quién es este viejo? ¿Por qué lo retenemos año tras año? Nadie nunca lo ve. Hasta donde sabemos, este extraño guardia de las colinas no nos rinde ningún beneficio. ¡Ya no se le necesita!


Por voto unánime, prescindieron de los servicios del viejo.
Durante muchas semanas nada cambió. Para principios del otoño, los árboles empezaron a dejar caer sus hojas. Pequeñas ramitas se quebraron y cayeron dentro de las pozas, obstaculizando el fluir del agua.
 Un mediodía alguien notó un ligero color amarillo oscuro en el manantial. Un par de días más tarde el agua estaba mucho más oscura. En menos de una semana, las orillas del río estaban cubiertas de una película pegajosa y pronto se sentía un olor nauseabundo. 
Las ruedas de los molinos se movían más lentas, hasta que algunas se detuvieron. Los cisnes se fueron, al igual que los turistas. Las garras de la enfermedad y la epidemia se clavaron hondo en la aldea.
A toda prisa, el turbado concejo convocó a una reunión especial. Dándose cuenta de su craso error de juicio, contrataron de nuevo al viejo cuidador del manantial... y en pocas semanas un verdadero río de vida comenzó a despejarse. La ruedas empezaron a dar vueltas, y una nueva vida regresó de nuevo a la aldehuela de los Alpes.

Aunque sea una fantasía, el cuento es más que un relato vano. Proporciona una analogía vívida e importante relacionada directamente a los tiempos en que vivimos. Lo que el cuidador del manantial significaba para la aldea, significan los siervos cristianos para nuestro mundo. El sabor y el poder de preservar de un puñado de sal, mezclado con el esperanzador rayo de luz que ilumina puede parecer débil e inútil... 
Pero 
¡Dios salve a cualquier sociedad que intente existir sin ellos! 
Como ves, la aldea sin el cuidador del manantial es una perfecta representación del sistema mundial sin la sal y la luz.
Publicado por Luis M. Cepeda en 15:25 Sin comentarios:  
Etiquetas: Ilustraciones

Las preciosas flores de Edelweiss
Una canción suiza, que una película
 "Sonrisas y lágrimas"
 hizo más famosa aún.

martes, 17 de julio de 2012

Juan Pablo II el ejemplo ante la cruz

¿Os acordáis de Juan Pablo II, cuando las dificultades de la edad, de sus achaques, de sus limitaciones, de todo su esfuerzo por servir a la Iglesia de Cristo como su Vicario en la tierra, cuando todos le pedían que resignase, como lo hacen en este mundo los cansados o los que quieren una vida mejor para los últimos días, o los que abandonan las tareas duras, porque ya están cansados y él no lo hizo, sino que siguió hasta el final con asombro de una gran parte de la humanidad, con la expectación de todo el mundo, que no sabía hasta donde puede llegar el hombre cuando sabe que Dios se lo está pidiendo, porque Dios le quería de testigo para todos los que sufren, y que sabes el final,...el ahora Beato Juan Pablo II?
Pongo ese vídeo, para que su ejemplo nos enseñe ahora en estas crisis de valores, en estos tiempos de protestas generalizadas, porque no saben  ofrecer sus males. sus limitaciones, sus carencias económicas después de tanto despilfarro...
Os lo dice y ofrece...Franja.


En esta peligrosa encrucijada


Ha llegado este
 Editorial de Ecclesia.
Desde el punto de vista 
de nuestros Obispos, 
vale la pena hacerse eco de estas consideraciones.
En esta peligrosa encrucijada
 – Editoral Ecclesia-
Los recientes anuncios de durísimas medidas económicas –y que, probablemente, no serán las últimas– por parte del Gobierno español han desatado una oleada de protestas, que pueden ir aumentando a medida que pasen los meses. Al mismo tiempo, el Jefe del Estado ha llamado a tener visión de futuro y poner la mirada en el interés general y el bien común de todos los españoles, haciendo hincapié en que «nadie puede quedar excluido de los efectos de la recuperación económica» deseada, sobre todo los jóvenes y quienes sufren cada día la desazón por la falta de empleo y perspectivas de futuro.
Hemos vivido inmersos en la fiesta del despilfarro, alentada fundamentalmente por políticos irresponsables, que solamente buscaban privilegiar a la propia casta y aumentar el clientelismo ideológico, pese a que fueran incrementándose las deudas hasta límites disparatados. El desgobierno de lo público, tanto en el Estado como en las diecisiete Comunidades autónomas, ha sido tan generalizado que la sociedad parecía resignada mientras las cosas no iban tan mal como ahora. La irresponsabilidad y la demagogia, la ignorancia y escasa preparación junto con la corrupción y la inmoralidad han pervertido, en buena parte, el espíritu de servicio en la clase dirigente y el impulso de colaboración en los ciudadanos que llevaron a cabo la difícil Transición que afrontó España en los años 70-80 del siglo pasado.
No agrada a los contribuyentes que la solución de los problemas económicos pase por incrementar los ingresos por la vía de impuestos, sobre todo si contemplan cómo no se afrontan reformas estructurales encaminadas a disminuir drásticamente los gastos superfluos. El compromiso de austeridad conlleva simultáneamente ambos sacrificios: el que afecta a los dirigentes sociales y políticos –que con harta frecuencia parecen comportarse como una casta–, a base de no despilfarrar y de renunciar a prebendas que son insultantes para una cuarta parte de la población en el desempleo (téngase en cuenta que más de la mitad de los jóvenes están en paro), y el que afecta a la sociedad entera a base de arrimar el hombro mediante sacrificios en la percepción de los sueldos o por las diferentes vías impositivas. El buen gobernante es aquel que sabe sacar adelante un país sin agredir a las clases productivas ni causar daños notables a los sectores y personas más débiles de la sociedad. Pero sería mal asunto caer en la tentación del recurso a la demagogia y la algarada por parte de los diferentes grupos de presión: políticos, sindicatos, medios de comunicación social… Por eso, el Rey insistía en que, en esta coyuntura especialmente complicada, España vuelva a ser la «sociedad madura que sabe responder con responsabilidad, solidaridad, templanza y espíritu de sacrificio cuando las circunstancias lo exigen».
El tiempo corre a favor de los acreedores que, desde instancias europeas, presionan a un país que está tremendamente endeudado; y es más que probable que los gobernantes terminarán cediendo a las exigencias de aquellos, recortando gastos inútiles de las administraciones municipales, provinciales, autonómicas y nacionales; pero en el camino, hasta que se llegue a la supresión de los privilegios que la casta política ha ido otorgándose a sí misma en los últimos lustros, se habrá castigado y empobrecido precisamente a quienes deberían haber sido los últimos en sufrir los efectos de una economía maltrecha, casi a punto de colapso. ¿No habrá que preguntarse si la ruta que se ha emprendido, con un abundante listado de medidas extraordinarias que se están poniendo en marcha y otras que vendrán, quizá se está haciendo en dirección inversa?
No pretendemos enumerar el catálogo de horrores financieros de los que se han ocupado los medios de comunicación social en las últimas décadas. No entramos en consideración tampoco sobre las medidas de carácter económico y administrativo anunciadas por el Gobierno para someterlas a un juicio técnico. Y en modo alguno queremos evaluar las soluciones que proponen los expertos, sean del sesgo ideológico que sean. Son los representantes políticos los que tienen la responsabilidad de cooperar decididamente al bien común con arreglo a criterios de justicia y equidad, que únicamente deberán desequilibrarse para hacerlo a favor del débil y necesitado, siguiendo los más elementales criterios de una sana antropología y moral social.
Por desgracia, como alguno ha recordado en estos días difíciles, cobran actualidad las palabras del historiador latino Tácito cuando decía que lo peor que puede ocurrir a una sociedad es que no sea capaz ni de soportar sus males ni tampoco sus remedios. Esta es la peligrosa encrucijada en que nos encontramos.




lunes, 16 de julio de 2012

La flor de la honestidad

La flor de la honestidad
Cuenta una leyenda que por el año 250 A.C., vivía en China, un príncipe que estaba a punto de ser coronado emperador, pero de acuerdo con la ley, antes de ser coronado, debía casarse.
Sabiendo esto, decidió hacer un concurso entre las muchachas de la corte para ver quién podía ser digna de su propuesta. Al día siguiente, el príncipe anunció que recibiría en una celebración especial a todas las pretendientes y les lanzaría un desafío.
Una anciana que servía en el palacio, escuchó los comentarios sobre los preparativos y sintió tristeza porque sabía que su joven hija tenía un profundo amor por el príncipe. Cuando llegó a casa, le contó a su hija los planes del príncipe y ella sin dudarlo le dijo que también quería participar en la prueba.
La anciana no podía creerlo y le dijo:
-¿Hija mía, qué vas a hacer allá? Todas las muchachas más bellas y ricas de la corte estarán allí. Sácate esa idea insensata de la cabeza. Sé que debes estar sufriendo, pero no hagas que el sufrimiento se vuelva locura.
La hija respondió:
 -No, te preocupes querida madre, no estoy sufriendo y tampoco estoy loca. Yo sé que jamás seré escogida, pero es mi oportunidad de estar por lo menos por algunos momentos cerca del príncipe y con esto ya me conformo. 
Por la noche la joven llegó al palacio. Allí estaban todas las jóvenes más bellas del lugar, vestidas con sus mejores ropas y con las más brillantes joyas.
Entonces, el príncipe anunció el desafío:
 -Daré a cada una de ustedes una semilla. Aquella que me traiga la flor más bella dentro de seis meses será la escogida, se convertirá en mí esposa y futura emperatriz de China.
La propuesta del príncipe seguía las tradiciones de aquel pueblo, que valoraba mucho la especialidad de cultivar algo, sean: flores, costumbres, amistades, relaciones, etc.

El tiempo pasó y la dulce joven, como no tenía mucha habilidad en el arte de la jardinería, cuidaba con mucha paciencia y ternura su semilla, pues sabía que si la belleza de la flor surgía como su amor, no tendría que preocuparse con el resultado. Pasaron tres meses y la semilla seguía como el primer día. La joven intentó todos los métodos que conocía pero nada ocurrió. Día tras día veía más lejos su sueño, sin embargo, su amor era cada día más profundo. Finalmente pasaron los seis meses y nada brotó de aquella semilla.
De todas maneras, la muchacha le comunicó a su madre que sin importar las circunstancias ella regresaría al palacio en la fecha y hora acordada, sólo para estar cerca del príncipe por unos momentos. El día llegó, sus manos estaban vacías, mientras todas las otras pretendientes tenían una hermosa flor en sus manos. Finalmente, llegó el momento esperado y el príncipe observó a cada una de las pretendientes con mucho cuidado y atención. Después de pasar por todas, una a una, anunció su resultado.
-La bella joven de las manos vacías sería su futura esposa. 
Todos los presentes tuvieron las más inesperadas reacciones. Nadie entendía por qué él había escogido justamente a aquella que no había cultivado nada.
La Emperatriz de China
Entonces, con calma el príncipe lo explicó:
Esta muchacha, es la única que cultivó la flor 
que la hizo digna de convertirse 
en mi esposa y emperatriz, 
porque todas las semillas que os entregué 
eran estériles.
Autor desconocido.
*****
Si alguien lo sabe, se lo agradezco
 para poner el enlace.
****
Muy hermosa la anécdota, 
pero conviene la reflexión
como la reina Ester
 La honestidad constituye una cualidad humana que consiste en comportarse y expresarse con sinceridad y coherencia respetando los valores de la justicia y la verdad, actuando en forma  honesta apegándose a la verdad que va mas allá de las buenas intenciones o de sus propios deseos, siendo sinceros con uno mismo y siendo fieles a la promesa hecha a cada persona con quien tratamos y convivimos, así como con Dios mismo. La honestidad no se limita únicamente a lo que uno dice también reconoce y admite que se equivoca, el verdadero significado del término es la relación entre lo que piensas, dices y haces apegándote a la verdad.
Jesús te dice:
Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo digno, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo honorable, si hay alguna virtud o algo que merece elogio, en esto meditad. Y lo que también habéis aprendido y recibido y oído y visto en mí, esto practicad, y el Dios de paz estará con vosotros" Filipenses 4: 8/ 9
Confeccionado por
 Franja.
Si os ha gustado lo pasáis. 
Se lo he mandado a muchos con el siguiente comentario, que no lo pongo para polémica. Lo pongo como una reflexión de persona mayor, que ha vivido mucho en contacto con las almas, y aunque a algunos les parezca de un carca, tendrán que demostrarme lo contrario. Y no os olvidéis de que los jóvenes de hoy -ellos y ellas-
sienten poco atractivo a la maternidad y paternidad responsable (dentro  del Matrimonio con compromiso), solo a lo más la admiten como una experiencia más.
Aunque sea un poco largo...te ruego que lo leas.
Son las jóvenes de hoy la flor de la honestidad? Con tanto querer ser auténticas, piensan que la honestidad -o la autenticidad para ellas- está en el cuerpo y lo muestran de una manera tan descarada, porque por dentro se le les perdieron los valores y principios. 
Ahora quieren distraernos con esa frescura, para que pensemos solo en su envoltorio vacío. ¡Cuánta podredumbre puede haber por dentro, o al menos cuánto vacío, cuando se presentan así desvestidas -hasta en la Iglesia- no en mezquitas ni sinagogas-, sin darse cuenta de que así no están preparadas para recibir los dones que enriquecen el interior, lo único perdurable con los años.
 La flor de la honestidad puede brotar solo, cuando uno sabe, que por ese camino no vale la pena, porque las arrugas se presentarán, por las patas de gallo, la celulitis y ¡Dios no lo quiera!, por los melanomas(1)... o por las consecuencias que se derivan de la falta de las dos hermanas menores de la honestidad, que tanto enriquece a una mujer...y que son el pudor y la modestia. Después será tarde. Son sus derechos...dicen!
Y si se lo dices, o se lo adviertes... se sonríen,  señal de que ya no hay nada que sacar, a no ser que haya una conversión interior, pero... ¿Hacia quién? ¡Hacia Dios!. Sin Él, por mucha hermosura exterior, no les valdrá mucho la oferta, porque en cuanto se la aceptan, la otra parte comprende  enseguida el fraude. 
Y cuando la otra parte está igual, será imposible cambiar la sociedad de hoy.
Y ahora pregunto:  Padres y abuelos, estáis dispuestos a señalar el camino?.
Lo malo será, si todo se queda en "Un cuento chino", porque muchos padres y abuelos están en la misma línea. 
Y también lo malo será a la larga, y no lo podréis poner en duda, porque la estadística está ahí, y según ella, si Dios no lo remedia, vuestras nietas o biznietas, dentro de unos cincuenta o sesenta años... vestirán el burka, porque no hemos sabido llegar a los jóvenes de hoy. El tiempo lo dirá. Camino de ello vamos. Franja.

(1)un enlace aclaratorio:

domingo, 15 de julio de 2012

Hay tres cosas en la vida






  • Bellezas naturales
  • ***
  • 1--. Hay tres cosas en la vida 
  • que una vez que pasan, 
  • nunca regresan:
  • El tiempo
  • Las palabras
  • Las oportunidades
  • ***
  • 2--.Hay tres cosas en la vida
  •  que pueden destruir a una persona
  • El enojo
  • El orgullo
  • No perdonar
  • ***
  • 3--.Hay tres cosas en la vida 
  • que nunca debes perder
  • La confianza
  • La paz
  • La honestidad
  • ***
  • 4--.Hay tres cosas en la vida
  •  de mayor valor
  • El amor
  • La bondad
  • La familia y los amigos
  • ***
  • 5--.Hay tres cosas en la vida 
  • que no son seguras
  • La fortuna
  • El éxito
  • Los sueños
  • ***
  • 6--.Hay tres cosas en la vida 
  • que forman una persona
  • El compromiso
  • La sinceridad
  • el trabajo duro
  • ***
  • 7--.Hay tres cosas, divinas personas, 
  • que son verdaderamente constantes
  • El Padre
  • El Hijo
  • El Espiritu Santo
  • ***
  • ____
  • Para Reflexionar....
  •  Cuando examinamos nuestra vida pasada y vemos las cosas que pasaron y que ya no regresarán; las cosas en la vida que nos hicieron mucho daño y que hemos que tenido que reparar; las cosas que en la vida  hemos perdido y que aún podemos recuperar; las cosas en la vida que no hemos valorado y que aún estamos a tiempo para valorarlas; las cosas en la vida que no son seguras y que hemos puesto inútilmente el corazón y las fuerzas; las cosas que no valoramos y son las que nos hacen personas....Entonces, solo entonces, buscaremos las cosas que valdrán la pena y nos recordarán que, solo desde la fe cristiana, todas las cosas, viendo delante el gran ejemplo de las Tres Divinas Personas, Padre, Hijo y Espíritu Santo, que nos ayudan, podremos conseguir: El Padre con su providencia, el Hijo con su mediación  y el Espíritu Santo con sus dones...solo entonces...seremos felices aquí en la tierra y después por toda la eternidad. Franja.

miércoles, 11 de julio de 2012

Qué lata, Con Los Viejos!!


Estos aún están de buen ver!
¡Qué lata Con Los Viejos!
Una persona amiga me lo ha enviado ayer y ahora, ya meditado, lo pongo en el blog, para advertiros del despiste que podemos tener a causa de la vida que estamos llevando, tan llena de cosas-muchas veces inútiles- que nos hacen olvidar nuestras más elementales obligaciones, en especial con nuestros mayores.  Ahí va... 
Había una vez dos amigas que se encontraban tomando un café y una le comenta en tono de queja a la otra:
“Mi mamá me llama mucho por teléfono para pedirme que vaya a hablar con ella, o para pedirme que la lleve a tal lugar, o que vaya a comer a su casa. Yo voy poco y en ocasiones siento que me molesta su forma de ser y de pedirme las cosas. Ya sabes como son los viejos: cuentan las mismas cosas una y otra vez.
Además, nunca me faltan compromisos: que el trabajo, que mis hijos, que los amigos…”

—”Yo en cambio —le dijo su compañera— hablo mucho con mi mamá. Cada vez que estoy triste, voy con ella; cuando me siento sola, cuando tengo un problema y necesito fortaleza, acudo a ella y me siento mejor.”
“Caramba —se apenó la otra—, eres mejor que yo.”
“No lo creas, soy igual que tú, respondió la amiga con tristeza, visito a mi mamá en el cementerio.”
Los viejos no son una lata, ellos nos necesitan.
y nosotros saldremos ganando...porque,
¡Cuántas experiencias nos pueden transmitir!.
 
La primera cuestión que necesitan de nosotros es nuestro perdón.
Ningún padre es perfecto y sin duda alguna cometieron muchos errores y es por eso que necesitan ser perdonados. De nada sirve guardar resentimientos y amarguras. Si por alguna razón estamos resentidos con nuestros padres, hoy es el día perfecto para perdonarlos.


La segunda cuestión que necesitan es nuestra comprensión.
Debemos entender que ellos hicieron lo mejor que pudieron con el conocimiento y recursos que tenían. Ellos necesitan escuchar de nosotros que a pesar de todo sí hicieron cosas buenas al criarnos.
 

Ellos también necesitan de nuestro apoyo.
Cuando nuestros padres llegan a la tercera edad necesitan mucho de nuestro apoyo. Apoyémoslos con nuestro tiempo, con nuestra atención. Sin prisas ni apuros. Invitémoslos a nuestra casa a comer. De vez en cuando démosles dinero. Es muy frustrante necesitar dinero y no poder ganarlo intelectual o físicamente.



El escritor mexicano, Alejandro Orozco dijo: “Tus viejos necesitan poco, pero ese poco lo necesitan mucho”.
De manera que si aún tenemos a nuestros padres con vida ¿Por qué no los llamamos ahora mismo? ¿Por qué no los visitamos y les decimos cuánto los queremos? Pasemos tiempo hablando con ellos, invitémoslos a nuestra casa y disfrutemos de su compañía. Quizá los tuyos ya no pueden conducir y necesitan que los lleves al médico o al supermercado. Ayudémoslos. Involucrémonos más en sus vidas.
Hagámoslo, antes de que sea demasiado tarde y recordemos “Nuestros padres necesitan poco, pero ese poco lo necesitan mucho.”
-"Solo deseamos que advirtáis nuestra presencia
y  solo eso nos hará felices". 
Si os ha gustado...y porque tenéis amigos que lo pueden necesitar, recomiéndales que lo lean, porque pueden sacar sus conclusiones. 
Que Dios os bendiga en este día.
Franja.

lunes, 9 de julio de 2012

Frases de amistad.




Frases de amistad.
Un Amigo nunca te dice lo que Tú quieres escuchar, te dice la verdad y lo que es mejor para ti.
Una persona sin amigos es como si viviera en el desierto.


Lo amigos son la familia que se escoge.
Los mejores amigos son como las estrellas, aunque no siempre se ven, sabes que están ahí


Un amigo es aquel que conoce todos tus defectos y a pesar de ello te quiere.
Ofrecer amistad a quien pide amor es como dar pan a quien muere de sed.


Si realmente sabes lo que es la amistad, habrás perdido el corazón... por qué se lo habrás entregado a los demás.
La única manera de poseer un amigo es serlo.


El verdadero amigo es como la sangre, que acude a la herida sin ser llamado.
Un amigo es aquel que te tiende su mano aunque no la merezcas.


El verdadero amigo es el que sabe todo sobre ti, y sigue siendo tu amigo.
El amigo leal se ríe de tus chistes, aunque no sean tan buenos; y se conduela de tus problemas, aunque no sean tan graves.


Los amigos se hieren con la verdad para no destruirse con las mentiras.
Un amigo es aquel que está a tu lado cuando probablemente preferiría estar en otro sitio.


Amigo no es la persona que te seca las lágrimas, sino la que evita que las derrames...
Amigo es aquel extraño ser que te pregunta que tal estas y se preocupa por escuchar la respuesta.




Los verdaderos amigos duran hasta el final... el resto, son etapas del pasado.
Un amigo es quien te comprende, te quiere y te respeta.


Amigo es la persona con la que puedes pensar en voz alta.
Los mejores amigos se conocen en las peores situaciones.



Un amigo es aquel que entra cuando todo el mundo sale.
El amigo es aquel que acude en los buenos momentos al ser llamado y también en los malos momentos sin necesidad de ser llamado.


El verdadero amigo es aquel que lo sabe todo de ti y sigue siendo tu amigo.
Si un hermano puede no ser un amigo, y un amigo siempre será un hermano, un hermano que es amigo, es doblemente hermano.


Un amigo el alguien que llega cuando el resto del mundo ya se ha ido.
Un amigo es aquel que aún conociendo tus defectos, te sigue queriendo y apoyando.
Amistad con sonrisa:

Este es de advertencia
 para no pasarse en la amistad
Franja.

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