jueves, 30 de agosto de 2018

Día 23 (y 30) de agosto SANTA ROSA (ROSITA) DE LIMA

Blog católico de Javier Olivares-baionés jubilado-Baiona







- Himno popular a Santa Rosa de Lima.

Gloria a ti Rosa Bendita,
Del Perú radiante estrella,
Flor de los Cielos más bella,
que la Flor De Jericó.

Hollando con fe profunda
los placeres de este suelo,
desde joven en el cielo
tu corazón se fijó.

Al suyo con lazo fuerte
Juntole su dulce esposo
y de su amor generoso
suavemente le inflamo.

Virgen te aclaman los cielos;
Virgen pura, el nuevo mundo;
Ángel de Dios sin segundo,
el Perú te crió.

En vano, límpido espejo,
Satanás quiso empañarte
nunca pudo derribarte,
porque en Dios tu alma se fió.

- Himno popular a Santa Rosa de Lima.


Día 23 de agosto
SANTA ROSA (ROSITA) DE LIMA
Santa Rosa de Lima en comic para los niños.
¿Verdad que os ha gustado?



de mi amigo Brais.
Debajo de cada una van unos retazos
de la vida de Santa Rosita de Lima

SANTA ROSA DE LIMA, VIRGEN
Patrona de Perú,
América y las Filipinas
Etimológicamente significa” rosa, jardín florido”.
Viene de la lengua latina




La primera mujer declarada santa de todo el continente americano.




El Papa Inocencio IX dijo de esta santa un elogio admirable: "Probablemente no ha habido en América un misionero que con sus predicaciones haya logrado más conversiones que las que Rosa de Lima obtuvo con su oración y sus mortificaciones". Lo cual es mucho decir.



Isabel Flores de Oliva, hija de Gaspar de Flores y María de Oliva, que por su belleza recibió popularmente el nombre de "Rosa" al que ella añadió "de Santa María" En el bautizo le pusieron el nombre de Isabel,  pero luego la mamá al ver que al paso de los años su rostro se volvía sonrosado y hermoso como una rosa, empezó a llamarla con el nombre de Rosa.
Y el Sr. Arzobispo al darle la confirmación le puso definitivamente ese nombre, con el cual es conocida ahora en todo el mundo.



Su cuerpo se venera en la Basílica dominicana de Santo Domingo en Lima.
Fue canonizada por Clemente X el 12 de abril de 1671.
Desde ese año Toda América Meridional y Filipinas la veneran como patrona.



Rosa de Lima, pasó los tres últimos años de su vida en la casa de 
Don Gonzalo de Massa, desde 1614 a 1617.
Don Gonzalo era un empleado rico del gobierno y su esposa, 
María de Uzategui, tenía un gran aprecio por Rosa.




Durante la penosa y larga enfermedad que precedió a su muerte, la oración de la joven era: "Señor, auméntame los sufrimientos, pero auméntame en la misma medida tu amor".



Desde 1614 ya cada año al llegar la fiesta de San Bartolomé, el 24 de agosto, demuestra su gran alegría. Y explica el porqué de este comportamiento: "Es que en una fiesta de San Bartolomé iré para siempre a estar cerca de mi redentor Jesucristo".



Y así sucedió. El 24 de agosto del año 1617, después de terrible y dolorosa agonía, expiró con la alegría de irse a estar para siempre junto al amadísimo Salvador a los 31 años.

¡Gracias a  http://rincondelaoracion.blogspot.com.es/ por enviarnos estas preciosas estampas para que recemos a Santa Rosa de Lima!
Y las he encontrado en el Blog millonario en visitas

Y ahora le añado yo:
Gracias, amigo Brais por las estampas hermosas con la oración.
Que Dios te bendiga.
Franja

Precioso cuadro antiguo de Santa Rosa de Lima.

Se celebraba su fiesta el día 30 de agosto y ahora el día 23.
En algunos lugares de América, como en Perú
se sigue celebrando el día 30.

El día 23 de agosto, conmemoramos a Santa ROSA de LIMA, Mística.


SANTA ROSA DE LIMA (1586-1617) nació en Lima, Perú, en una familia numerosa de ascendencia peninsular; era la época en que la América Española estaba dividida en virreinatos.

Con el nombre de Isabel Flores de Oliva vino al mundo quien habría de ser la primera santa del continente americano. Se dice que al nacer ella, su madre vio flotar una rosa encima de la recién nacida, y por eso familiarmente siempre la llamaron Rosa.

Su padre, arcabucero de la guardia virreinal que se asentó en el Perú, era originario de San Juan de Puerto Rico, y su madre había nacido en Lima. Cuando Rosa era todavía niña, la familia se asentó con sus trece hijos en el pueblo minero de Quives, en la sierra peruana.

Sin embargo, años después la situación económica los obligó a regresar a Lima. Es probable que el contacto cotidiano con los míseros trabajadores de minas, en su mayoría indígenas y negros, haya contribuido a 
sensibilizar su alma.



Para Rosa había sido concertada una boda honorable, pero en contra de la voluntad de sus padres tomó el hábito de la Orden de Predicadores como Terciaria Dominica. Siendo hábil para la costura y el bordado, contribuía con sus labores al presupuesto familiar.

En 1609 construyó con ayuda de un hermano una pequeña ermita de dos metros cuadrados en un extremo del huerto de la casa familiar, y ahí se instaló. Santa Rosa casi no intimaba con nadie, y solamente salía para atender las necesidades espirituales de los negros e indígenas de Lima.

En su ermita se sometía a penitencias extremas, llevaba una cadena atada al cuerpo, portaba una corona de espinas hecha de hierro y dormía sobre tablas. En sus meditaciones buscaba seguir el ejemplo de Santa Catalina de Siena, y varias veces tuvo visiones místicas.

Obligada por sus familiares, en 1614 se trasladó a unas habitaciones en casa de la noble familia de la Maza. En ese lugar se erigió posteriormente el Monasterio de Santa Rosa de Santa María de Lima.




El máximo milagro atribuido a Santa Rosa ocurrió en 1615, cuando los piratas holandeses de Georg Spilbergen amenazaron con tomar Lima. Con gran valentía, la santa reunió a las mujeres de la ciudad en la iglesia del Rosario para rezar por la salvación de todos.

 Ella trepó al altar, y con los hábitos remangados puso su cuerpo 
para defender a Cristo en el Sagrario.

Sucedió que el capitán pirata falleció milagrosamente, y los atacantes huyeron en consecuencia. Toda la ciudad le atribuyó a ella el milagro 

y le reputó un aura de santidad.

Víctima de una grave enfermedad, Santa Rosa de Lima falleció a los 31 años de edad, siendo llorada por las multitudes. Sus restos se veneran todavía en la basílica dominica de Nuestra Señora del Rosario de Lima.

Estampa de devoción muy antigua

Santa Rosa de Lima fue canonizada en 1671 por el papa Clemente X. Iconográficamente se le representa con un ramo o una corona de rosas. Es la santa patrona del Perú y del Nuevo Mundo.


SANTA ROSA DE LIMA nos enseña la importancia del amor a los miserables y a los marginados.




Oración con el pozo de los deseos




El Pozo de los Deseos de Santa Rosa de Lima (Foto:Peru.)
enlace el film en castellano para compartir:

https://www.youtube.com/watch?v=VkdpKbTbKF8&list=PL260285DC551E631D


Si os ha gustado lo tenéis que compartir. Franja

ORACIÓN DE BEATRIZ, UNA DEVOTA DE SANTA ROSITA

SANTA ROSITA, ENSÉÑAME A SER VALIENTE Y DEFENDER A CRISTO, COMO TU LO HICISTE.  A VECES ME SIENTO SIN ÁNIMOS, A VECES SIENTO QUE ESTOY A PUNTO DE DESFALLECER, PERO HOY TU ME ENSEÑAS QUE HAY QUE SER VALIENTE  Y POR EL AMOR QUE LE TUVISTE A LOS POBRES Y MARGINADOS TE PIDO QUE ME AYUDES EN MI TRABAJO A CONSERVARLO, PARA PODER AYUDAR A MIS HIJOS.

QUE NO LES FALTE EL SUSTENTO DIARIO Y SOBRE TODO POR MIS HIJOS QUE ESTÁN EN ESAS LEJANAS TIERRAS,  QUE NO LE FALTE EL TECHO NI EL PAN DE CADA DIA.

TE PIDO POR TODOS LOS ENFERMOS CARENTES DE LA SALUD DEL CUERPO Y ESPIRITUAL, ESPECIALMENTE POR MARINELA, ESCUCHA LA ORACION DE ESTA MADRE QUE SUPLICA SANACION PARA SU HIJA MARÍA VICTORIA, SI ES TU SANTA VOLUNTAD. AYÚDALA, SÁNALA, SOBRE TODO DALE LA FORTALEZA QUE TANTO NECESITA, Y  LO MISMO PARA LILY, QUE SU RECUPERACIÓN ESTÉ EN LAS BENDITAS MANOS DE NUESTRA SEÑORA MARIA, OLGA, QUE SU HIJO SE RECUPERE PRONTO DE ESE MAL QUE LE AQUEJA, POR LAS NECESIDADES DE MARIA J. Y TODOS LOS ENFERMOS, QUE CONTINUAMENTE REZAMOS EN ESTE SANTORAL.

GRACIAS SEÑOR POR ESTOS BENEFICIOS QUE TU ME DARÁS, SI SON TU SANTA VOLUNTAD, Y A TI SANTA ROSITA, GRACIAS POR SER MI INTERCESORA EN EL DÍA DE HOY. AMÉN.


Confeccionado por Franja

¿Qué son las reliquias? Lorena Bais

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¿Qué son las reliquias?

Lorena Bais

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S. Pio de Pietrelcina incorrupto

(reliquia de primera clase)

Las reliquias son objetos conectados a un santo y se pueden clasificar en tres clases. Una reliquia de primera clase es todo o parte de los restos físicos de un santo. Esto puede ser un trozo de hueso, un vial de sangre, un mechón de pelo o incluso el cráneo o el cuerpo incorrupto.

Imagen relacionada

de S. Jan Pablo II (de segunda clase)

(Cientos de feligreses católicos abarrotaron la iglesia Catedral de Santa Ana para venerar las Reliquias de San Juan Pablo II. La muestra de sangre del Santo Papa (que se conserva líquida después de 10 años) fueron traídas a El Salvador  por la Congregación Siervas de los Corazones Traspasados de Jesús y María (SCTJM), con sede en Miami.)

Una reliquia de segunda clase es cualquier objeto que el santo utilizase con frecuencia (ropa, por ejemplo).



La bala engarzada en la corona (imagen Creative Commons)

La bala que disparó el que atentó contra S. Juán Pablo II, 
está incrustada el la corona de la virgen de Fátima.
véase debajo de la cruz remate. 

Una reliquia de tercera clase es cualquier objeto que haya tocado una reliquia de primera o segunda clase.

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Altar de reliquias de una Catedral

Los católicos conservan las reliquias de santos y se cree que la gracia de Dios fluye a través de dichos objetos hacia las almas devotas que los veneran.



¿En qué parte de la Biblia aparecen las reliquias?
El uso de objetos relacionados con una persona santa se remonta hasta el Antiguo Testamento. En él aparece un episodio del Libro Segundo de los Reyes, donde aparece el uso de reliquias.

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“Eliseo murió y lo sepultaron. Ya entrado el año, vinieron bandas armadas de moabitas a la tierra. Aconteció que estaban unos sepultando a un hombre cuando súbitamente vieron una banda armada; entonces arrojaron el cadáver en el sepulcro de Eliseo. Pero tan pronto tocó el muerto los huesos de Eliseo, revivió y se puso en pie” (2 Reyes 13:20-21).

Incluso en el Nuevo Testamento aparece cómo Dios utiliza objetos para obrar curaciones. En el Evangelio de Marcos aparece cómo se cura una mujer al tocar el manto de Jesús.


Inmediatamente la fuente de su sangre se secó, y sintió en el cuerpo que estaba sana de su azote”


“[…] cuando oyó hablar de Jesús se acercó por detrás entre la multitud y tocó su manto, porque decía ‘Si toco tan sólo su manto, seré salva’. Inmediatamente la fuente de su sangre se secó, y sintió en el cuerpo que estaba sana de su azote” (Marcos 5:27-29).

Existen otros ejemplos en las vidas de los apóstoles donde se muestra claramente cómo Dios obra milagros a través de objetos conectados a un santo.

Tránsito de Santo Domingo de Guzmán

¿Las reliquias tienen poder?

Aunque la Iglesia anima a la veneración de reliquias, es importante recordar que no es el objeto en sí el que ejerce la curación. Un trozo de hueso no puede curar a una persona con cáncer terminal. Sin embargo, Dios puede utilizar una reliquia de un santo para curar, de la misma forma que utilizó su manto para curar a la mujer con hemorragia. La reliquia es un instrumento del poder milagroso de Dios.

Comprender la fuente del poder evita que las personas veneren el objeto y eleva sus almas hacia Dios.


 ¿La Iglesia ha apoyado esta práctica a través de los tiempos?
La Iglesia ha defendido la veneración de reliquias desde el principio. Una carta escrita tras el martirio de san Policarpo en el 156 a. C. explica cómo los fieles veneraban sus huesos y tenían un cuidado especial con ellos.

“Y así nosotros, después, recogimos sus huesos, que son mucho más valiosos que piedras preciosas y que oro refinado, y los pusimos en un lugar apropiado; donde el Señor nos permitirá congregarnos, según podamos, en gozo y alegría, y celebrar el aniversario de su martirio”.

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En definitiva, las reliquias de los santos nos permiten acercarnos a aquellos hombres y mujeres santos del pasado y Dios utiliza estos objetos para bendecir de forma especial a las almas fieles. No se deben venerar, pues su propósito es guiarnos hacia la adoración definitiva de un único Dios. Ellas nos recuerdan el camino que lleva a la Cruz y a través de ella a la Santidad. Son pequeños signos que nos remiten a Dios. Objetos que pertenecieron a personas santas o que tuvieron contacto con ellas.


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Lorena Bais |

Confeccionado por Franja.

sábado, 25 de agosto de 2018

Día litúrgico: Domingo XXI (B) del tiempo ordinario

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Día litúrgico: Domingo XXI (B) del tiempo ordinario



Texto del Evangelio (Jn 6,60-69): 

En aquel tiempo, muchos de los que hasta entonces habían seguido a Jesús dijeron: «Es duro este lenguaje. ¿Quién puede escucharlo?». Pero sabiendo Jesús en su interior que sus discípulos murmuraban por esto, les dijo: «¿Esto os escandaliza? ¿Y cuando veáis al Hijo del hombre subir adonde estaba antes? El espíritu es el que da vida; la carne no sirve para nada.

 Las palabras que os he dicho son espíritu y son vida. Pero hay entre vosotros algunos que no creen». Porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían y quién era el que lo iba a entregar. Y decía: «Por esto os he dicho que nadie puede venir a mí si no se lo concede el Padre».

Desde entonces muchos de sus discípulos se volvieron atrás y ya no andaban con Él. Jesús dijo entonces a los Doce: «¿También vosotros queréis marcharos?». Le respondió Simón Pedro: «Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna, y nosotros creemos y sabemos que Tú eres el Santo de Dios».


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«Señor, ¿a quién iremos? 
Tú tienes palabras de vida eterna»

¿NOS MARCHAMOS O NOS QUEDAMOS?
Por Javier Leoz

1. - Jesús no dejó indiferente a nadie. Cuando tuvo que hablar, alto y claro, lo hizo. Sin componendas ni miramientos. Aún a riesgo de perder, por exigir demasiado, a gran parte de los suyos. Pero es que, Jesús, quería eso: autenticidad y sinceridad en sus seguidores.

La predicación de Jesús, lejos de ser una imposición, era y sigue siendo una propuesta. A nadie se nos obliga a llevar la cruz en el pecho y, mucho menos, a decir que somos cristianos si –por lo que sea- no lo tenemos claro.

Hoy, con más severidad que nunca, estamos viviendo una deserción de la práctica de fe. Parece que lo que se lleva, es decir “no soy practicante” “a mi la Iglesia no me va” “paso de rollos religiosos”. En el fondo, hay un tema más grave: nadie queremos complicaciones. Los compromisos, de por vida, nos asustan; como en el evangelio de este domingo: encrespó el modo de expresarse y las directrices que marcaba Jesús de Nazaret.

2. - El Señor, porque sabe y conoce muy bien nuestra debilidad, siempre tiene sus puertas abiertas: unas veces para entrar y gozar con su presencia y, otras, igual de abiertas para marcharnos cuando –por lo que sea- nos resulta imposible cumplir con sus mandatos. Ahora bien; permanecer con El, nos lo garantiza el Espíritu, es tener la firme convicción de que nunca nos dejará solos. De que compartirá nuestros pesares y sufrimientos, ideales y sueños, fracasos y triunfos. Porque, fiarse del Señor, es comprender que no existen los grandes inconvenientes sino el combate, el buen combate desde la fe. Y, Jesús, nos adiestra y nos anima en esa lucha contra el mal y a favor del bien.

--¿Cuándo hemos dejado al Señor sólo?
--¿Sabemos estar en su presencia sin más compañía que el silencio?
--¿Nos planteamos, con frecuencia, lo que significa y conlleva el ser cristianos?
--¿Nos duele, en algún momento, la proclamación de la Palabra de Dios?

Estos interrogantes, al final de esta breve reflexión dominical, pretenden incentivar nuestra fe dormida. Si creemos y servimos al Señor, que lo hagamos con valentía, con transparencia y sabedores de que, seguirle, aunque no sea un camino de rosas, merece la pena.


Resultado de imagen de «Señor, ¿a quién iremos?   Tú tienes palabras de vida eterna»3.- VOY CONTIGO, SEÑOR

3.- VOY CONTIGO, SEÑOR
Porque eres el único que permanece,
la verdad que nos hace libres
el sol que, más allá del que alumbra en lo alto,
nos alumbra una eternidad en el cielo.
Te lo prometo, Señor; yo no me voy
Porque, en el mundo, cambian muchas cosas
Lo que es amor, luego se convierte en egoísmo
Lo que es gratuito, a continuación es alto precio.
Tú, en cambio Señor, cumples lo que prometes
con un amor leal, legal y sin límites.
¿Se puede pedir algo más santo y bueno, Señor?

VOY CONTIGO, SEÑOR
Porque, en medio del recio viento,
eres veleta que orienta para no perderme
Porque, en medio del bravío mar,
eres timón seguro que siempre lleva a buen puerto
Porque, si miro hacia atrás,
sé que el arado que agarra mis manos
no podrá trabajar con la misma fuerza y hondura     
que mirándote a los ojos, Señor.

VOY CONTIGO, SEÑOR
Ayúdame a no desertar, a no alejarme de Ti
Te doy las gracias,
por la libertad que me ofreces para seguirte
Te doy las gracias,
porque, aún en medio de tanta seducción,
sigues optando por mí,
sigues esperando mi respuesta
sigues añorando mi presencia.

VOY CONTIGO, SEÑOR
Ayúdame a cumplir con este reto,
con esta firme propuesta:
quiero estar contigo, Señor
Quiero estar a tu lado, siempre, Señor.
Por Javier Leoz






sábado, 18 de agosto de 2018

XX Domingo del Tiempo Ordinario 19 de agosto de 2018

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XX Domingo del Tiempo Ordinario

19 de agosto de 2018

EVANGELIO

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN 6, 51-58

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente:
«Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo».
Disputaban los judíos entre sí:
«¿Cómo puede este darnos a comer su carne?».
Entonces Jesús les dijo:
«En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día.
Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.
El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él.
Como el Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre, así, del mismo modo, el que me come vivirá por mí.
Este es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre».

Palabra del Señor

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1.- ¿QUÉ TIENE EL PAN DE DIOS?
Por Javier Leoz

Cuántas veces, acontecimientos familiares o personales, queremos que sean iluminados por la Palabra de Dios y, sobre todo, con la Acción de Gracias que es la Eucaristía.

1. - En estos dos próximos domingos, la Iglesia, nos hace reflexionar sobre el tema eucarístico. Entre otras cosas, porque la Iglesia, sabe que bebe y se alimenta de este sacramento que, por lo que sea, algunos de nuestros hermanos o conocidos dejaron de frecuentar.
La Eucaristía, además de ser testamento del mismo Cristo, es alimento para todo creyente. Es un punto en el que convergen Dios y el hombre. Un lugar en el que, la debilidad, se transforma en fuerza invencible. Un momento, que cuando se vive apasionadamente, se entra en comunión perfecta con Dios y se cae en la cuenta de que estamos llamados a ser instrumentos de su amor en medio del mundo.
Si con la Eucaristía, ya nos resulta a algunos mantener encendida la llama de la fe, ¡cuánto más difícil sería sin ella ser fieles a la verdad o en el seguimiento a Jesús!
Hoy nos escandaliza los suicidios que, muchas personas, buscan como única salida para su vida. También, en la vida cristiana, existe la muerte espiritual: cuando dejamos de participar en la asamblea dominical; cuando, hostigados por tanto enemigo, dejamos de apetecer el pan de la vida y el vino de la salvación que es el Cuerpo y la Sangre de Cristo; cuando preferimos tener una fe individual y sin más referencia al evangelio que nuestra forma de ver las cosas, y al mismo Dios, a nuestra manera y con nuestro propio criterio.
Cada vez que comulgamos, además de llenarnos de Dios, nos sentimos llamados a ser sus heraldos. Los pregoneros de su amor y de su poder. De su gracia y de su ternura. Por el contrario, cuando no lo comulgamos, cuando nos dejamos empalagar por el manjar del mundo, corremos el riesgo de quedarnos vacíos, traídos y llevados por el zigzag de los caprichos.

2. - Pidamos al Señor que sea la vida de nuestra vida. La sangre que corra por nuestras venas. El horizonte de nuestra existencia.

--Pidamos al Señor que, su Cuerpo y su Sangre, sea alto precio que El pague por nuestras debilidades, fracasos, traiciones o deserciones.

--Pidamos al Señor que, la Eucaristía, sea una fiesta en la que nos sintamos hermanos. Ser cristiano, además de estar configurados con Cristo, es saber que el que está a nuestro lado, no es un adversario; es un hermano, un amigo, un hijo de Dios. Alguien que, siempre, puede contar conmigo. Entre otras cosas porque tenemos un mismo Padre.

--Pidamos al Señor que nosotros los sacerdotes celebremos con la misma emoción del día de nuestra primera misa, cada Eucaristía. Que no seamos meros funcionarios. Que sepamos transmitir, celebrar y vivir todo el Misterio que rodea a este Sacramento. En definitiva, que sepamos repartir a manos llenas el Pan de la Vida que es Jesús.




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3.- LA FIESTA ERES TU, SEÑOR
Cada domingo, con la Eucaristía,
nos unimos en un mismo sentir,
en una misma esperanza.
Brota la alegría de creer
la esperanza del más allá.
Nuestra fiesta, la auténtica fiesta,
eres Tú, Señor.

Cada domingo, la mesa del altar,
se agranda de tal manera
que, nadie puede quedar sin pan;
sin el pan de la fraternidad
sin el pan de tu Palabra
sin el pan de tu presencia

¿Qué tiene tu pan, Señor?
Tiene el sabor de la eternidad
El brillo del cielo
El amor de Dios
La fuerza del Espíritu

¿Qué tiene tu pan, Señor?
Tiene el gozo de la vida cristiana
Es fiesta adelantada del cielo
Es pregón de lo que un día nos espera
Sí, Señor; ¡Eres fiesta, eterna fiesta!

Aquí, en esta mesa del altar,
aperitivo, un adelanto
de lo que estamos llamados a gustar
de una forma definitiva y eterna
junto a Ti, junto a Dios, en el Espíritu
con María, la Virgen, allá en el cielo.
Eres fiesta, cada domingo Señor,
eres fiesta que pone en vilo nuestras almas.
Amén


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Confeccionado por Franja

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