Blog católico de Javier Olivares-baionés jubilado-Baiona
TENGO FE, PERO AYÚDAME
XIII DOMINGO (B)
XIII DOMINGO (B)

TENGO FE, PERO AYÚDAME
Hace
mucho tiempo, Señor,
que
estoy enfermo:
mis
piernas se resisten a progresar
por
las sendas de la fe,
buscan
otros parajes más persuasivos
menos
complicados y hasta menos exigentes.
TENGO FE, PERO AYÚDAME
Hace
bastante tiempo, Señor,
que
mis manos dejaron de abrazar a todos:
buscan
lo fácil, la recompensa,
el
amor por el amor, la gratitud por lo que
dan.
Hace
no sé cuánto, mi Señor,
que
mi cuerpo derrama flujos de sangre:
de
apatía y desencanto
inseguridad
y altivez
orgullo,
prisas, caídas,
pesimismo,
desorientación y preocupación.
TENGO FE, PERO AYÚDAME
¿Me
ayudarás, Señor?
Como
la hija de Jairo necesito vida
Como
el flujo de sangre
necesito
que cortes de raíz
la
herida que me debilita y me mata,
la
sangre que necesito para vivir o darte
gloria.
TENGO FE, PERO AYÚDAME
Sí,
Señor; tengo fe pero…ayúdame.
Porque,
si miro a mi alrededor,
veo
que poco o nada pueden hacer por mí
Porque,
hace mucho tiempo,
mucho
tiempo, Señor, que los que me ven
ya
no hacen nada por mí.
Por
eso, Jesús, fuente de la salud y de la
vida:
ayúdame
a salir de las situaciones que me
postran
a
superar tantos flujos de sangre
que
me dejan sin posibilidad de brindarme
por
Ti, por tu Reino y por los que me
necesitan
TENGO FE, PERO AYÚDAME
Y
si me pides algo, mi Señor,
sabes
que mi pobre fe,
aunque
Tú la puedes hacer más rica
es
lo que te puedo ofrecer como recompensa.
Amén
Javier Leoz (sacerdote)