domingo, 29 de enero de 2012

Comunión...en la mano o en la boca?

Comunión espiritual rezada por San Josemaría
Yo quisiera, Señor, recibiros
 con aquella pureza humildad y devoción 
con que os recibió vuestra Santísima Madre,
con el espíritu y fervor de los santos.

Puesto que es un tema interesante y siguen las faltas de respeto o de adoración al Señor, por indicación de un amigo...vuelvo a reponer lo que fue tan comentado en su día.
Solo busco el que cada día, quienes se acercan a recibir la sagrada comunión lo hagan con la mayor devoción.
El Señor está dispuesto a conceder mucho por el sacramento del altar, pero ese mucho depende también de las disposiciones del que recibe la Eucaristía, porque
 "sumunt boni, sumunt mali, sortem tamen inaequale"
Lo comen comen los buenos, lo comen los malos, pero con diversa suerte 
¿En qué lado queremos estar nosotros?.
 Vale la pena prepararnos bien y recibir la Eucaristía de la manera que nos de más devoción y esté dentro de las normas litúrgicas.
Franja.

Así no se debe comulgar,
. porque se recibe, no se agarra
Así se debe comulgar
Te adoro con fervor Deidad oculta
que estás bajo estas formas escondida,
a Ti mi corazón se rinde entero
y desfallece todo si te mira.
Del "Adoro te devote"

Así se debe comulgar,
con una mano debajo de la otra,
sin agarrarla antes

Así no se puede comulgar.

Como reflexión os voy a contarla anécdota, que me ha contado un sacerdote amigo.
Una señora de las muchas veraneantes de mi pueblo, que ya tenía confianza con los dos sacerdotes de la parroquia, porque llevaba muchos años asidua al veraneo familiar de este pueblo, me dijo: 
-¿Por qué no me deja coger la comunión de su mano, y me obliga a extender la mano? A Don. N, ya lo tengo a mi favor, que me deja hacerlo!.
Y yo le conté una pequeña historia: 
-No piense usted que es de mayoría de edad comulgar en la mano, como muchos piensan. Y desde luego, como usted quiere, no lo es. ¿Ha pensado alguna vez, que es un gesto maternal de nuestra Madre la Iglesia, el que se la deposite en su lengua? Usted, que estuvo casada, ¿recuerda las veces que a su marido le decía, por cariño, a la hora de comer: abre la boca y cierra los ojos, que te voy a dar un cosa rica? Y..¡cómo le gustaría a su marido ese cariño!!! ¿Se lo rechazó alguna vez, porque le pareciese un juego de niños?
Y ante mi asombro me contesto, casi con lágrimas en los ojos:
- ¡Me lo hacía él a mi!!!
¿Y sabéis, que esa señora, ya no volvió a comulgar en la mano?  
¡Le convenció mi pobre argumento!!!.
Y ahora pido a los lectores que reflexionen, y ante el MANJAR RIQUÍSIMO, que se nos da, ¿procede comulgar en la boca o en la mano?. 
Al menos, si lo hacen en la mano, háganlo con  el debido respeto, recibiendo la Eucaristía mirando hacia el RIQUÍSIMO MANJAR que se llevan a la boca, y nunca de espaldas al sacerdote. Nunca llevando a la boca la EUSARISTÍA, sin mirar para ella, o... "mirando al tendido" o... charlando con quien venía a su lado, completamente distraídos/as!!!. De esto...¡un montón, por desgracia!.
Así lo cuento tal cual.
Franja.
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