miércoles, 23 de mayo de 2012

Nos han hinchado las narices

Al párroco de Linares
 se le han hinchado las narices, 
y como a él
 a muchísimos sacerdotes de España 
le pasa lo mismo. 
Me hago solidario de lo que dicen 
este sacerdote y el cura Jorge.
Franja
Parroquia de D. Melitón, en Linares (Jaén) 
Publicado por Jose Manuel Leiva
| 16 Abril, 2012
Hay que expropiar a la Iglesia,
 por don Melitón Bruque García,
 cura  de una parroquia de Linares
La hartura de un cura de cuerpo entero
Ya estoy harto de slogans y de frases hechas: que si los anillos del papa, que si las riquezas del Vaticano, que si el dinero de la venida del papa en las JMJ… simplemente hablo de la iglesia a la que pertenezco, de esa iglesia que me he ido encontrando en los 39 años que llevo de sacerdote y todavía no he encontrado una de esas de las que todos hablan en la que se den esas características de riqueza que todos critican, sino que por el contrario, en todas partes me he encontrado con lo mismo: una comunidad pobre, solidaria, fraterna, que camina al lado de los pobres y necesitados, que intenta hacer fraternidad y que entrega el 50 o el 60 % de lo que recoge a obras de caridad… y encima te encuentras con esto:
-Voy a entregar los papeles de la declaración de la renta para pagar mis impuestos, como todo ciudadano, y en la puerta de Hacienda me encuentro con un tipo que repartía papeles invitando a que la gente no pusiera la “X” en la casilla de la iglesia; cuando salí, después de haber leído el panfleto, le dije que por qué no se venía a la puerta de mi parroquia y a los pobres que tengo todos los días en la puerta o a los que se encuentran todas las noches en la puerta de la parroquia de S. Agustín les dé otro panfleto diciéndoles dónde tienen que ir para comer o dormir; toda su respuesta fue llamarme “facha de derechas”.
El lunes pasado, día 7 de noviembre, hablando del cara a cara de los dos candidatos a la presidencia, se desató la discusión en el grupo donde me encontraba con dos maestros, una liberada sindical y una funcionaria de la Seguridad Social. Salió al baile la iglesia –como siempre- y, según los contertulios, parece ser que es el obstáculo mayor para el progreso de España; alguien soltó una frase que me dolió muchísimo: “La iglesia es la sanguijuela más grande que tiene España” y a partir de ahí, se dispararon en una serie de barbaridades, de calumnias y mentiras que solo un resentido social y un descerebrado puede dar cabida en su cabeza. Yo quisiera saber qué dicen de los 550.000 € que se han gastado en la pendejada del cara a cara de anoche o de los 20.000 € diarios que se está gastando algún candidato en viajes para la campaña de la mentira que nos están haciendo, pero de eso no se dice nada.
Por supuesto, ninguno apoyaba con su “X” a la iglesia; tampoco se sentían miembros de ella, a pesar de estar bautizados y, casados todos en ella. Escupían vinagre contra la iglesia y contra todos los católicos; todos sostenían que debían romperse todos los acuerdos que tiene el Estado con la iglesia y, aplaudían la propuesta de uno de los partidos actuales de que a la iglesia católica se le retire el “privilegio” de la exención del IBI ((impuesto sobre bienes inmuebles) Alguno decía que no solo se le debe obligar a que pague, sino que había que retirarle la propiedad y emplearla en espacios para los pobres, pues –decía- “No se puede permitir que en un momento de crisis como el que vivimos haya 3 monjas en caserones en los que podrían vivir tranquilamente 10 familias.
El pago del IBI
¡¡ Y que haya que callarse y no puedas decir la verdad!! ¡¡¡Pues no, no me voy a callar!!!
Mira por donde cae en mis manos la respuesta de otro sacerdote a una situación exactamente igual a lo que yo estoy exponiendo y con toda valentía responde. Me va a permitir el P. Jorge, párroco de la parroquia de “Tres Olivos” (Madrid) que utilice su respuesta, actualizándola con los datos de nuestra parroquia, porque creo que es necesario que la gente lo sepa.
El “IBI” es el impuesto que se carga sobre bienes inmuebles: la iglesia tiene los templos, catedrales, hospitales, colegios… centros de servicio público que tiene como asociación pública de servicio, que es así como está considerada, pues ahora piden que pague impuestos por todo eso....
leer completo el articulo:
otros enlaces interesantes sobre lo mismo:


El cura Jorge habla de este artículo de D. Melitón:


http://berbellin.wordpress.com/2011/11/21/don-meliton-otro-cura-que-ya-no-se-calla/



Comentario de Franja: 
Hace muchos años, en la ciudad de Vigo, lugar de conflictos continuos, allá por los años 70 del pasado siglo, viviendo-como dicen ahora, el Dictador- fui testigo de algo que me llamó la atención y que sigue llamándome a reflexión,  porque en el fondo aquellos conflictos perseguían lo mismo que los de ahora. 
Y ya veréis por qué lo digo:
 En estos tiempos...
¿Por qué tanta rabia a la Iglesia y tanta campaña, por parte de unos individuos- de ciertas tendencias políticas-, que tratan de desacreditarla, y por qué lo hacen ahora   con esa campaña de que pague el IVA o el IBI?
¿No será porque, mientras Cáritas y otras ONG católicas estén dando alimentos y tengan comedores, ellos no pueden hacerse con los obreros y con los sin trabajo como pretenden? ¿Habéis pensado en lo que sucedería en España hoy, si no hubiese esta solución de Cáritas y afines, que salen de la Iglesia y los católicos?
Esa es la razón de su rabia contra la Iglesia. Mientras la Iglesia esté en pié-y no podrán contra Ella, lo dijo Jesucristo- no pueden triunfar y se recomen por dentro y hacen lo posible para que los católicos no ayuden con ese 0.7%, del que pueden disponer, y quieren disminuir así su presupuesto, para que no hagan tanta caridad con los necesitados-Jesucristo dijo que siempre tendremos a los pobres entre nosotros-,
Y ahora voy a continuar con los conflictos de Vigo, como indiqué al principio de mi comentario.
Sucedió en esas fechas , en vida del Dictador, que en una gran empresa de los varios astilleros de Vigo, en un conflicto laboral, -en los que se les pagaba a los enlaces sindicales revoltosos una cantidad por cada día de huelga conseguido-,  habían echado a la p. calle a los que habían organizado el conflicto. El problema se agudizo, porque los afectados revoltosos consiguieron la colaboración de las otras empresas del sector, para que admitiesen a los despedidos de esa tal empresa, y la cosa se puso tan difícil, que solo el Gobernador civil tenía en la mano, el pedir a la empresa en cuestión, que admitiese a los despedidos. Y el asunto estaba en que, el caso de los despedidos, sirviese de escarmiento para el sector, porque se esperaban más conflictos, (tan rentables para algunos que los organizaban)
Y aquí entra la Iglesia. 
Estaba recién nombrado el Obispo de la Diócesis de Túy-Vigo, D. José Delicado Baeza, y a él acudió la plataforma del conflicto, para que intercediese ante el Gobernador civil de la provincia de Pontevedra, el único que podía arreglarlo. 
El bueno del Sr. Obispo reciente, no lo dudó, como buen obispo, e intercedió para que llegasen a un acuerdo y admitiesen a los despedidos. 
Y el conflicto terminó. 
Pero al día siguiente, antes de entrar al trabajo, reunidos los obreros en asamblea a la puerta del astillero, el jefe sindical organizador del conflicto, anunció entre otras cosas a los obreros: ¡Queda demostrado, que mientras siga gobernando la Iglesia, no se pueden arreglar los problemas de los obreros y sus reivindicaciones!!!
El que escribe este artículo se lo transmitió en persona al Sr. Obispo. El obispo no esperaba esa reacción del sindicato de obreros, como podéis suponer. Pensaba en el agradecimiento!!!
¿Os dais cuenta de que el problema  lo quieren aprovechar ahora, como anteriormente,  para hacerse ellos los dueños de la calle? Para ello es necesario acallar a la Iglesia, que en el fondo es la que sigue siendo el obstáculo!
¡Pues leña al mono!, porque el conflicto para ellos sigue!. Ahora son los parados y la falta de trabajo, para lo cual al parecer, solo ellos tienen la solución. Y el estorbo...¡La iglesia!
Y mientras tanto, ahora como antaño, hay que dificultarle a la Iglesia, el que ponga comedores para los que tienen hambre.  Por eso la campaña de desprestigio a la Iglesia. Que los católicos no contribuyan para ayudar a los que pasan hambre, haciendo campaña a la puerta de Hacienda o donde sea, y recomienden a los contribuyentes, el que no se ponga la X en la casilla, de esa pequeña cantidad del 0.07% de la que pueden disponer, para su Iglesia y para las obras sociales.
Por eso, porque no tienen razón y son unos impresentables y al parecer ciegos, 
nos han hinchado las narices a muchos, y ya no nos podemos callar por más tiempo. Y porque nos haríamos cómplices ante Dios.
Franja.


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