miércoles, 21 de mayo de 2014

Para mejorar la vida en la pareja. El samaritano

Blog católico de Javier Olivares-baionés jubilado-Baiona

De libro: 
PARÁBOLAS COMO DARDOS
DE 
Manuel Sánchez Monge

Para mejorar la vida  en la pareja

INTRODUCCIÓN

La parábola del buen samaritano, obra del artista italiano Giacomo Conti. 
Iglesia de la Medalla Milagrosa, Mesina.

«En esto se levantó un jurista y le preguntó para ponerlo a prueba: -Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?
El le dijo:
-¿Qué está escrito en la Ley? ¿Cómo es eso que recitas?
El jurista contestó:
-"Amarás al SeÑor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente. Y a tu prójimo como a ti mismo"
El le dijo: Bien contestado. Haz eso y tendrás vida.
Pero el otro, queriendo justificarse, preguntó a Jesús:
-Y ¿quién es mi prójimo?
Jesús le contesto:

Jesús cuenta una parábola acerca de un samaritano que, a diferencia de un sacerdote judío y un levita, se detiene para ayudar a un Judio que ha sido atacado y robado.  (Lucas 10:25-37): Slide 6

-Un hombre bajaba de Jerusalén a jerícó y lo asaltaron unos bandidos; lo desnudaron, lo molieron a palos y se marcharon dejándolo medio muerto. Coincidió que bajaba un sacerdote por aquel camino; al verlo, dio un rodeo y pasó de largo. Lo mismo hizo un levita que llegó a aquel sitio; Un samaritano que pasó al verlo, le dio lástima; se acercó a él y le vendó las heridas, echándoles aceite y vino; luego lo montó en su propia cabalgadura, le llevó a una posada y lo cuidó. Al día siguiente sacó cuarenta duros, y dándoselos al posadero, le dijo: "Cuida de él y lo que gastes de más te lo pagaré a la vuelta".

¿Qué te parece? ¿Cuál de estos tres se hizo prójimo del que cayó en manos de los bandidos?
El letrado contestó: El que tuvo compasión de él.
Jesús le dijo: Pues anda, haz tú lo mismo» (Le 10, 25-37)

Cuando he pensado en cambiar nuestras relaciones con los demás, mi pensamiento ha volado espontáneamente a la parábola del buen samaritano. Creo que Jesús nos da una lección magistral.

El bon samarità (1838), de Pelegrí Clavé i Roquer.jpg

Hacerse samaritano requiere no perder el tiempo preguntándonos quién es nuestro prójimo y desperdiciando mientras tanto las múltiples ocasiones de acercarnos a los demás, de aproximarnos a ellos. El pensamiento tiene que estar dirigido a la acción y no quedarse en la pura especulación.

No podemos pasar de largo ante las necesidades de los hombres. Ni siquiera amparados por unas obligaciones de tipo religioso. Nunca llegará a la cita con Dios quien no se entretiene en ayudar a sus hermanos necesitados.


Es preciso ver a los que recorren nuestro mismo camino, pero, sobre todo, es necesario dejar que sus necesidades hieran nuestras entrañas. No puede convertirse en samaritano de los demás quien no siente en su propia piel los problemas ajenos. Ayudará a los demás, pero lo hará con frialdad, sin corazón, desde lejos. Y no va por ahí el evangelio.

,Sólo ayuda bien quien se acerca, quien intenta compartir desde el amor las condiciones de vida ajenas. Y quien se acerca, no para echar discursos o teorizar, sino para prestar aquella ayuda que el prójimo verdaderamente necesita y que está en nuestra mano prestar.

Jesus tells a parable about a Samaritan who, unlike a Jewish Priest and a Levite, stops to help a Jew who has been attacked and robbed. (Luke 10:25-37): Slide 10

Esta parábola también nos habla -creo yo- de que es preciso llegar al final sin quedarse siempre en los comienzos. No vale sólo con las curas de urgencia. Es necesario llevar a la posada y cuidarse de que el enfermo quede totalmente restablecido.

Jesús cuenta una parábola acerca de un samaritano que, a diferencia de un sacerdote judío y un levita, se detiene para ayudar a un Judio que ha sido atacado y robado.  (Lucas 10:25-37): Diapositiva 11

Por último, el buen samaritano sabe desaparecer, seguir su camino, deja que el otro sea él mismo. Ha hecho lo necesario y no toma la víctima consigo ni le indica qué debe hacer después. Sólo la sitúa en el camino.
 Confeccionó Franja

Publicar un comentario

Quizás también le interes


Contemplar el Evangelio de hoy - homilías católicas del Evangelio del día
Contemplar el Evangelio de hoy - Suscríbase