miércoles, 1 de mayo de 2013

Un día con María

Santa Maria de Baiona diócesis tuy- vigo blogspot.com
Un día con María,
unos instantes en su compañía
en este mes de Mayo,
mes de María, 
Mes de las flores.
Dedico esta entrada nueva  a Sandra, la bloguera, 
devota de la Santísima Virgen, 
que confecciona,  sin duda, el mejor blog de la provincia.
Franja
Las personas no podemos caminar en solitario. 
Y, los cristianos, tampoco.
María, con sus brazos, nos anima y nos empuja para encontrar el camino de la felicidad.
Ese sendero no es otro que el que lleva a JESÚS. 
¿Cuánto tiempo hace que no has rezado 
un momento a la Virgen?


El Ave María

Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesus.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.




Ave María, en latín: 

Ave María, grátia plena, Dóminus tecum, benedícta tu in muliéribus et benedíctus fructus ventris tui, Iesus.
Sancta María, Mater Dei, ora pro nobis peccatóribus, nunc et in hora mortis nostræ. Amen.



 Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.
A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre, ¡oh clementísima, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen Maria!
Ruega por nosotros Santa Madre de Dios.
 Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo



La Salve en latín:


Salve, Regína, mater misericórdiæ; vita dulcédo et spes nostra, salve.
Ad te clamámus éxules fílii Hevæ. Ad te suspirámus geméntes et flentes in hac lacrimárum valle.
Eia ergo, advocáta nostra, illos tuos misericórdes óculos ad nos convérte et Iesum, benedíctum fructum ventris tui, nobis post hoc exsílium osténde o clemens, o pia, o dulcis Virgo María!
 V. Ora pro nobis, Sancta Dei Génetrix.
R. Ut digni efficiamur promissiónibus Christi.





 Acordaos

Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorando vuestra asistencia y reclamando vuestro socorro, haya sido desamparado. Animado por esta confianza, a Vos también acudo, ¡oh Madre, Virgen de las vírgenes!, y gimiendo bajo el peso de mis pecados me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana. ¡Oh Madre de Dios!, no desechéis mis súplicas, antes bien, escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.





Bendita sea tu pureza

Bendita sea tu pureza
y eternamente lo sea,
pues todo un Dios se recrea
en tan graciosa belleza.
A Ti, celestial Princesa,
Virgen Sagrada María,
yo te ofrezco en este día
alma, vida y corazón.
Mírame con compasión,
no me dejes, Madre mía.



El Ángelus


V. El ángel del Señor anunció a María,
R. y concibió por obra del Espíritu Santo.
Ave María...
V. He aquí la esclava del Señor,
R. hágase en mí según tu palakra.
Ave María...
V. Y el Verbo se hizo carne,
R. y habitó entre nosotros.
Ave María...
V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios,
R. para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.
Oración: Te suplicamos, Señor, que derrames tu gracia en nuestras almas; para que los que, por el anuncio del angel, hemos conocido la encarnación de tu Hijo Jesucristo, por su pasión y cruz, seamos llevados a la gloria de su resurreccion. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.



El Ángelus en latín


V. Angelus Dómini nuntiávit Maríæ,
R. et concépit de Spíritu Sancto.
Ave María...
V. Ecce ancílla Dómini,
R. fiat mihi secúndum verbum tuum.
Ave María...
V. Et Verbum caro factum est,
R. et habitávit in nobis.
Ave María...
V. Ora pro nobis, Sancta Dei Génitrix,
R. ut digni efficiámur promissiónibus
Christi.
Oremus: Grátiam tuam, quæsumus, Dómine, méntibus nostris infúnde: ut, qui, Angelo nuntiánte, Christi Fílii tui Incarnatiónem cognovimus, per Passiónem eius et Crucem ad resurrectiónis glóriam perducámur. Per Chrístum Dóminum nóstrum.
Amen.

 


Regina cæli,  en castellano
   
V. Alégrate, Reina del cielo; aleluya,
R. Porque el que mereciste llevar en tu seno; aleluya.
V. Ha resucitado, según predijo; aleluya,
R. Ruega a Dios por nosotros; aleluya.
V. Gózate y alégrate, Virgen María; aleluya,
R. Porque ha resucitado Dios verdaderamente; aleluya.
Oración: Oh Dios, que por la resurrección de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, te has dignado dar la alegría al mundo, concédenos que por su Madre, la Virgen María, alcancemos el goce de la vida eterna. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.



Regína cæli, en latín

V. Regína cæli, lætáre; allelúia.
R. Quia quem meruísti, portáre; allelúia.
V. Resurréxit sicut díxit;
allelúia.
R. Ora pro nobis Deum;
allelúia.
V. Gáude et Letáre, Virgo María; allelúia.
R. Quia surréxit Dóminus vere; allelúia.
Orémus: Deus, qui per resurrectiónem Fílii tui Dómini nostri Iesu Christi mundum lætificáre dignátus es, præsta quæsumus, ut per ius Genitrícem Vírginem Maríam perpétuæ capíamus gaudia vitæ. Per Chrístum Dóminum nóstrum. Amen.



Bajo tu protección (o amparo)

Bajo tu protección nos acogemos, Santa Madre de Dios; no deseches las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades; antes bien, líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita.
Ruega por nosotros santa Madre de Dios. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.
Amén


Oración a la Virgen por la paz

 María, Madre del redentor, implora para nosotros el don de la paz de Cristo.
Tú diste a luz al Salvador del mundo, enviado a anunciar la paz a los cercanos y lejanos y a reunir a los hombres de toda raza y estirpe en una sola familia.
Escucha las súplicas de tus hijos, por los pueblos que sufren, haz que pronto claree para ellos el alba de la paz y de la vida nueva.
Virgen de los Dolores, acuérdate de cuantos son víctimas de la guerra, haz que se unan a los sufrimientos de Cristo, tu Hijo, ayúdales a seguirlo por el camino del Calvario, para descubrir en la Cruz el secreto de una vida nueva, no ya sujeta a muerte.
Habla a los corazones de los responsables de la suerte de los pueblos, que trabajen por una paz duradera y benéfica.
Virgen gloriosa, Reina de la paz, reaviva en todos los hombres la esperanza del encuentro feliz con Dios, Señor de la paz y de la vida, Padre de todos.
Amén.




Oración a la Santísima Virgen Maria

 Dóciles a la invitación de tu voz maternal,
oh Virgen Inmaculada de Lourdes, acudimos a
tus pies en la humilde gruta donde aparecisteis
para indicar a los extraviados el camino de la
oración y penitencia, dispensando a los que
sufren las gracias y prodigios de tu soberana
bondad. 
Recibid, oh reina compasiva, las alabanzas y
súplicas que pueblos y naciones, unidos en la
angustia y la amargura, elevan confiados a Ti.
¡Oh blanca visión del paraíso, aparta de los
espíritus las tinieblas del error con la luz
de la fe! ¡Oh mística rosa, socorre las almas
abatidas, con el celeste perfume de la esperanza!
¡Oh fuente inagotable de aguas saludables, reanima
los corazones endurecidos, con la ola de la divina
caridad!
Haz que nosotros tus hijos, confortados por Ti en
las penas, protegidos en los peligros, apoyados en
las luchas, amemos y sirvamos a tu dulce Jesús,
y merezcamos los goces eternos junto a Ti.
Amén. 



¡Oh Señora mía!

¡Oh, Madre mía!
Yo me ofrezco del todo a ti
y en prueba de mi filial afecto
te consagro en este día,
mis ojos, mis oídos, mi lengua y mi corazón,
en una palabra, todo mi ser.
Ya que soy todo tuyo,
oh Madre de bondad, guárdame y defiéndeme
como cosa y posesión tuya.
Amén.

         

Oración a la Santísima Virgen Maria

Dóciles a la invitación de tu voz maternal,
oh Virgen Inmaculada de Lourdes, acudimos a
tus pies en la humilde gruta donde aparecisteis
para indicar a los extraviados el camino de la
oración y penitencia, dispensando a los que
sufren las gracias y prodigios de tu soberana
bondad. 
Recibid, oh reina compasiva, las alabanzas y
súplicas que pueblos y naciones, unidos en la
angustia y la amargura, elevan confiados a Ti.
¡Oh blanca visión del paraíso, aparta de los
espíritus las tinieblas del error con la luz
de la fe! ¡Oh mística rosa, socorre las almas
abatidas, con el celeste perfume de la esperanza!
¡Oh fuente inagotable de aguas saludables, reanima
los corazones endurecidos, con la ola de la divina
caridad!
Haz que nosotros tus hijos, confortados por Ti en
las penas, protegidos en los peligros, apoyados en
las luchas, amemos y sirvamos a tu dulce Jesús,
y merezcamos los goces eternos junto a Ti.
Amén.



Oración a María
 San Bernardo Claraval

 Si se levanta la tempestad de las tentaciones, si caes en el escollo de las tristezas, eleva tus ojos a la Estrella del Mar: invoca a María!.
Si te golpean las olas de la soberbia, de la maledicencia, de la envidia, mira a la estrella, invoca a María!
Si la cólera, la avaricia, la sensualidad de tus sentidos quieren hundir la barca de tu espíritu, que tus ojos vayan a esa estrella: invoca a María!
Si ante el recuerdo desconsolador de tus muchos pecados y de la severidad de Dios, te sientes ir hacia el abismo del desaliento o de la desesperación, lánzale una mirada a la estrella, e invoca a la Madre de Dios.
En medio de tus peligros, de tus angustias, de tus dudas, piensa en María, invoca a María!
El pensar en Ella y el invocarla, sean dos cosas que no se parten nunca ni de tu corazón ni de tus labios. Y para estar más seguro de su protección no te olvides de imitar sus ejemplos. Siguiéndola no te pierdes en el camino!
¡Implorándola no te desesperarás! ¡Pensando en Ella no te descarriarás!
Si Ella te tiene de la mano no te puedes hundir. Bajo su manto nada hay que temer.
¡Bajo su guía no habrá cansancio, y con su favor llegarás felizmente al Puerto de la Patria Celestial!
Amén




Oración a la Virgen por los esposos

Señor, inspira estos hombres y mujeres que llevan
los títulos de "Esposo" y "Esposa".Ayúdalos a mirarte a Tí, a ellos mismos, uno al otro, para redescubrir la plenitud y el misterio que una vez sintieron en su unión.
Haz que sean lo suficientemente honestos para preguntarse:
"Dónde hemos estado juntos y hacia dónde estamos yendo?
Haz que sean lo suficientemente valientes para preguntarse:
"En qué hemos fallado?
"Haz que sean lo suficientemente fuertes para decir
:"Para mí, nosotros estamos primero.
"Ayúdalos, juntos a reexaminar su compromiso bajo la luz
de Tu amor, de buena voluntad, abiertamente, con compasión. 
Amen



SALVE, REINA DE LOS CIELOS

Salve, Reina de los Cielos
y Señora de los ángeles;
salve raíz, salve puerta,
que dio paso a nuestra luz.
Alégrate, Virgen gloriosa,
entre todas la más bella;
salve, agraciada doncella,
ruega a Cristo por nosotros.
D- Que con el auxilio de tan dulce intercesora,
T- seamos siempre fieles en el terreno caminar.
Amén. 
http://pastoralyteologia.blogspot.com.es/2011/10/maravillosos-iconos-de-maria.html


El Icono de la Virgen del Carmen

porque un amigo me dice:
 -Le falta la Salve Marineraque se la agradecerán 
los feligreses marineros de Baiona. 
-Amigo Antonio A-Pk.:
La he buscado y ahí la tienes. Franja


   La letra de la Salve Marinera dice:
  
Salve, estrella de los mares,
de los mares iris de eterna ventura
salve fénix de hermosura
madre del Divino Amor.

De tu pueblo a los pesares
tu clemencia dé consuelo
fervoroso, llegue al cielo,
hasta Tí, hasta Tí nuestro clamor.

Salve, Salve, estrella de los mares.
Salve estrella de los mares.
Sí, fervoroso llegue al cielo
y hasta Tí y hasta Tí nuestro clamor.

Salve, estrella de los mares
estrella de los mares,
salve, salve, salve, salve.
  
            En cuanto a la expresión que le da comienzo, “estrella de los mares”, es tributaria de la plegaria atribuida al santo carmelita San Simón Stock, al que se le apareció la Virgen del Carmen, la cual reza como sigue: 
            “Flor del Carmelo Viña florida, esplendor del cielo, Virgen fecunda, singular. ¡Oh Madre tierna, intacta de hombre, a todos tus hijos proteja tu nombre, Estrella del Mar!”. 
            Y ésta está probablemente inspirada, a su vez, en el himno titulado Ave Maris stella (Salve Estrella del mar) dedicado a la Virgen y hallado en un manuscrito de San Gall en tiempos tan tempranos como el s. IX.

Y para terminar el canto de la salve marinera 
en ese enlace: 




 Y si te ha gustado, pásalo a tus amigos, 
para que se acuerden de la Santísima Virgen
 en el mes de mayo


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