viernes, 28 de diciembre de 2012

DÍA DE LA SAGRADA FAMILIA

Blog católico de Santa María de 
Baiona la Real, nº. 823
Día 30 de diciembre.
Solemnidad de la SAGRADA FAMILIA 
Y el Verbo se hizo carne »24.12.10
Sagrada Familia de Jesús, María y José
 por Guillermo Juan Morado 

Al lado de Jesús, el Hijo de Dios hecho hombre, contemplamos a María y a José. Dios ha querido tener su familia en la tierra, un hogar caracterizado por la fidelidad y el trabajo, por la honradez y la obediencia, por el respeto mutuo entre los padres y el hijo.
La Sagrada Escritura ensalza el precepto de honrar al padre y a la madre: “El que honra a su padre expía sus pecados, el que respeta a su madre acumula tesoros” (cf Si 3). Una alabanza que hace suya el apóstol San Pablo en la Carta a los Colosenses. Todas las relaciones humanas y, en concreto, las relaciones familiares adquieren un nuevo sentido si se viven desde la caridad, que es “vínculo de la perfección” (Col 3,14).
La escena evangélica que recoge San Lucas – el hallazgo de Jesús en el Templo – nos hace entrever el misterio de su consagración total a una misión derivada de su filiación divina: “¿No sabíais que me debo a los asuntos de mi Padre?”. María y José, sin comprender del todo esta palabra, la acogieron en la fe.
La fiesta de la Sagrada Familia es una ocasión propicia para orar por todas las familias, a fin de que, imitando las virtudes de la Familia de Nazaret y su unión en el amor, lleguen a gozar de los premios eternos en el hogar del cielo. La familia es, por consiguiente, imagen del cielo, símbolo y realización doméstica de la Iglesia, icono terreno de la Trinidad divina.
Particular importancia reviste el papel educativo de los padres en relación a los hijos: son, para estos, los primeros maestros y los primeros testigos de la fe. Nadie – ni siquiera el Estado – puede suplantar la responsabilidad que les corresponde a los padres en esta tarea.
Oremos, pues, por los padres, para que – en libertad – puedan cumplir esta importante misión. Guillermo Juan Morado.
Guillermo Juan Morado.
***************

SAGRADA FAMILIA
Señor, Dios, dueño del tiempo y de la eternidad, tuyo es el hoy y el mañana, el pasado y el futuro. Al terminar este año quiero darte gracias  por todo aquello que recibí de TI.



Gracias por la vida y el amor, por las flores, el aire y el sol, por la
alegría y el dolor, por cuanto fue posible y por lo que no pudo ser. 


Te ofrezco cuanto hice en este año, el trabajo que pude realizar y las cosas que pasaron por mis manos 
y lo que con ellas pude construir.



Te presento a las personas que a lo largo de estos meses amé, l
as amistades nuevas y los antiguos amores, l 
os más cercanos a mí y los que estén más lejos, 
los que me dieron su mano y aquellos a los que pude ayudar, 
con los que compartí la vida, el trabajo, 
el dolor y la alegría.



Pero también, Señor hoy quiero pedirte perdón, 
perdón por el tiempo perdido, por el dinero mal gastado, 
por la palabra inútil y el amor desperdiciado. 
Perdón por las obras vacías y por el trabajo mal hecho, 
y perdón por vivir sin entusiasmo.



También por la oración que poco a poco fui aplazando 
y que hasta ahora vengo a presentarte. 
Por todos mis olvidos, descuidos y silencios 
nuevamente te pido perdón.


En los próximos días iniciaremos un nuevo año 
y detengo mi vida ante el nuevo calendario 
aún sin estrenar y te presento estos días 
que sólo TÚ sabes si llegaré a vivirlos.



Hoy te pido para mí y los míos la paz y la alegría, 
la fuerza y la prudencia, la claridad y la sabiduría.



Quiero vivir cada día con optimismo y bondad 
llevando a todas partes un corazón lleno 
de comprensión y paz.



Cierra Tú mis oídos a toda falsedad y mis labios 
a palabras mentirosas, egoístas, mordaces o hirientes.



Abre en cambio mi ser a todo lo que es bueno 
que mi espíritu se llene sólo de bendiciones 
y las derrame a mi paso.



Cólmame de bondad y de alegría para que, 
cuantos conviven conmigo o se acerquen a mí, 
encuentren en mi vida un poquito de TI.



Danos un año feliz y enséñanos 
a repartir felicidad.  
Amén

ORACIÓN

Sagrada Familia de Nazaret: enséñanos el recogimiento, la interioridad; danos la disposición de escuchar las buenas inspiraciones y las palabras de los verdaderos maestros. Enséñanos la necesidad del trabajo de reparación, del estudio, de la vida interior personal, de la oración, que sólo Dios ve en lo secreto;enséñanos lo que es la familia, su comunión de amor, su belleza simple y austera, su carácter sagrado e inviolable. Amén.

 CONSAGRACIÓN A LA SAGRADA FAMILIA 
Oh Jesús, Redentor nuestro amabilísimo, que habiendo venido a iluminar al mundo con la doctrina y con el ejemplo, habéis querido pasar la mayor parte de vuestra vida, humilde y sujeto a María y a José en la pobre casa de Nazaret, santificando a aquella Familia que había de ser el modelo de todas las familias cristianas; acoged benigno la nuestra, que ahora se dedica y consagra a Vos. Dignaos protegerla, guardarla y establecer en ella vuestro santo temor, con la paz y concordia de la caridad cristiana, para que imitando el ejemplo divino de vuestra Familia, pueda alcanzar toda entera, sin faltar uno solo, la eterna bienaventuranza.
María, Madre de Jesús y Madre nuestra, con vuestra piadosa intercesión haced que sea aceptable a Jesús esta humilde ofrenda, y obtenednos su gracia y bendición.
Oh san José, custodio santísimo de Jesús y de María, socorrednos con vuestras plegarias en todas las necesidades espirituales y temporales, a fin de que en unión con María y con Vos, podamos bendecir eternamente a nuestro divino Redentor Jesús. Así sea.
Estampa con oración de mi amigo Brais

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