domingo, 26 de abril de 2015

DOMINGO DEL BUEN PASTOR. DÍA DE VOCACIONES

Blog católico de Javier Olivares-baionés jubilado-Baiona



El Domingo del Buen Pastor

Continúan las enseñanzas de Jesús Resucitado a sus apóstoles tras la Resurrección.

Hoy habla de que Él es el único Pastor y que todos sus seguidores deben estar dentro de un único, también, rebaño. Pero no sucede así.

 Estamos separados en contra de la voluntad del Salvador. Dicen que es el pecado de todos el que ha producido tal intolerable fragmentación…

Habrá que rezar –y mucho—para conseguir la deseada unidad.


Jornada de las Vocaciones

En este Domingo, Cuarto del Tiempo Pascual, celebramos la Jornada Mundial por las Vocaciones y, en España, se une a esa celebración la también Jornada por las Vocaciones Nativas. 


La mies es mucha y los obreros siguen siendo pocos.

También hemos de elevar al Padre nuestras oraciones para conseguir vocaciones a seguir a su Hijo. 

Y estas jornadas tienen especial brillo en este año que celebramos el Año de la Vida Consagrada.

 

¿CARA DE VINAGRE?
¡CARAMBA!


Por Javier Leoz

1.- Nunca, como hoy, ha salido a la palestra la figura del sacerdote (para bien y para mal) muy especialmente desde la entrada en el Ministerio Petrino del Papa Francisco. Parece como si, el éxito de la pastoral, la vuelta del pueblo a las iglesias, la credibilidad de la Iglesia o la Nueva Evangelización dependiera en sobremanera o exclusivamente de la figura del sacerdote.

Ciertamente algunas de las afirmaciones del Papa Francisco nos vienen como anillo al dedo:

-“Sacerdotes  con olor a oveja”

-“No  pueden ser sacerdotes con cara de vinagre”

-“Sean  pastores y no funcionarios”

-“Alegres  y no tristes”

-“Ojo  con los curas del siempre “no”

Muchas frases más, en este domingo del Buen Pastor, podríamos traer a este momento de reflexión. Pero, lo importante, es huir de una tentación: no todo depende del “buen pastor” o “mal pastor” que sea el sacerdote. Porque, no lo olvidemos, la misión de evangelización pasa por cada y una de las manos de aquellos que dicen ser cristianos pero que, en muchos casos, también son “malos cristianos” porque olvidan que, la fe, no depende del sacerdote en cuestión sino de la fuerza del Espíritu Santo y también del esfuerzo personal de cada uno por descubrir, amar y seguir a Jesús.

2.- De poco servirán los sacerdotes “con olor a oveja” si los católicos que viven a nuestro lado no desean tener aroma a Cristo sino perfume a lo mundano. A nada conducirá (excepto a un buen rollito) de curas con permanente sonrisa en los labios, si, delante de nosotros, tenemos una asamblea triste, sólo cumplidora y salvando el expediente de cada sacramento. 

Nada aportará, la figura de un buen pastor que no sea funcionario, si, los fieles, sólo reclaman del sacerdote que esté cuando yo quiero que esté y para lo que yo quiero que esté. 

O estéril será la alegría de un sacerdote si, en frente, se da de bruces con una comunidad cristiana que apenas se le escucha en sus respuestas a la eucaristía, que enmudece en los cantos o que se sitúa al final de la iglesia como si en el altar ocurriera algo que no va con ella.

3.- Y es que, la fiesta del Buen Pastor, es un día muy indicado para felicitar a tantos sacerdotes que intentamos llevar esta obra de Dios adelante.

-Unas veces lo haremos con alegría, y otras veces porque estamos rotos con desconcierto

-Unas veces lo haremos desde el corazón, y otras veces mecánicamente cuando nos encontramos agotados

-Unas veces lo haremos con placer, y otras con cara de vinagre cuando vemos que la fe sólo significa algo en momentos puntuales, mercantilistas o de proyección social

-Unas veces diremos que “si”, y otras veces tendremos que decir que “no” cuando creemos que se rebasa el sentido común de las cosas, se deja de lado el Misterio o se quiere una religión a la carta o un sacerdote “a mi manera”..

4.- Será difícil alcanzar la meta que Jesús nos propone. Será ardua la tarea de que, los pastores que dirigen la Iglesia, seamos tal y como Jesús se nos mostró. Pero siempre nos quedará el empeño de no abandonar cuando “tantos lobos” intentan apagar la voz de la verdad de Dios y, otras veces, arremeter contra los pastores que –con pecados y virtudes- intentan/intentamos orientar la vida de nuestras comunidades cristianas.

-Demos gracias al Señor, en este Domingo IV de Pascua, porque sigue encabezando nuestro peregrinar por esta tierra e, incluso, dando la vida por cada uno de nosotros.

-Os pedimos, en este Día del Buen Pastor, una oración por nosotros (por los sacerdotes). Grande la misión que nos ha encomendado el Señor, y muy frágiles en muchas ocasiones nuestras fuerzas. Por nuestras debilidades, pecados e inseguridades.


Por Javier Leoz

5.- ¡CUANDO MÁS TE NECESITO, SEÑOR!

Te asomas, despertándome de mi  letargo cristiano
y me pones en guardia frente  a tantas cosas
que debilitan y distorsionan  mi amistad contigo.
Cuando más ten necesito,  Señor,
eres cayado en el que me  apoyo para sujetarme
 nunca caer y siempre levantarme.

Cuando,  veo que mi nombre se pierde el abismo,

suena tu voz clara y nítida: 
¡AMIGO!
Y, compruebo una y otra vez,
que eres Pastor que guarda  mis pensamientos en el día
y hasta vela mis sueños  entrada la noche.

Sí;  Jesús. Siempre surges en el momento oportuno.

Conoces mi vida como nadie
y, a pesar de estar tan  llena de briznas,
la pones sobre tus hombros
para, una y otra vez,  redimirla de sus pecados y dolencias.

Y  es que, Tú, Señor, 
como Pastor diligente, oportuno y puntual

te haces el encontradizo  cuando más te necesito
Sí, debilitado por mis  esfuerzos, pienso en el abandono
me elevas sobre tus hombros
me cubres con tus brazos
y me rodeas con tus Palabras  de liberación
Sí, paralizado por mis  errores, miro al fracaso
susurras palabras de  consuelo a mis oídos:
¡Yo estaré contigo todos los  días!

Y  es que, Tú, Señor, 
como Pastor que conoces mis atajos y mis dudas

te presentas cuando más te  necesito.
Sí, confundido por mil  ideas, temo desertar
me confirmas en la fe  verdadera:
¡YO SOY!
Sí, añorando poder y  riquezas,
dirijo mis ojos hacia el  escaparate del mundo
me llevas ante el tesoro de  tu amor.

Y  es que, Tú, Señor, como Pastor,

no quieres que –aun siendo  débil oveja-
me pierda y me vaya lejos de  tu rebaño.
Por eso y por tantas cosas,  Señor,

te doy gracias

bendigo tu nombre

avanzo en tus sendas

proclamo tu Palabra

y, hoy como ayer, te digo:

¡TÚ  ERES EL BUEN PASTOR!

Apareces siempre

cuando más te necesito
Amén.

Por Javier Leoz




 

 Reza todas las mañanas y no dejes de acudir

a la intercesión amorosa

 de Nuestra Madre la Virgen María.



Cuánto te necesito, María,

 Madre del Buen Pastor y Madre nuestra

Confeccionado por Franja
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