domingo, 7 de julio de 2013

DECÁLOGO PARA UN VERANO CRISTIANO

Parroquia de Santa María de Baiona
Hay días en los que, sin buscarlo, te encuentras con material suficiente, para alimentar el  blog parroquial durante varios días, pero que te ves forzado moralmente a publicarlo seguido, porque quieres recordar a muchos, a los que les interesa,- como en este caso a los veraneantes de nuestra tierra- cómo pueden aprovechar las vacaciones lo mejor, honestamente y más santamente, si prefieres.
El presente:
DECÁLOGO PARA UN VERANO CRISTIANO
del
P. Javier Leoz
Delegado de Religiosidad Popular de Pamplona
es muy aprovechable para los veraneantes de este hermoso lugar de veraneo. Va acompañado de imágenes, que dan una visión de la riqueza de los muchos matices de nuestra villa.  Es que de otra manera, no valdrá la pena, si tu espíritu no se llena de Dios, al mismo tiempo que lo pasas bien, disfrutando de la hermosa Baiona la Real. 
Franja


1. Un cristiano, en el verano, no esconde ni guarda su fe como quien deja en el armario el abrigo de invierno. Somos cristianos siempre y, por lo tanto, nuestra comunión con Cristo ha de ser consciente y constante.

Iglesia Colegiata de Baiona

2. La vida cristiana no se sostiene solamente en el “ser buenos”. Bondadoso, al cien por cien, sólo Dios. Por ello mismo este tiempo es propicio para no olvidar a Dios y ser rostros vivos de su presencia. Las prisas son enemigas de la caridad sin ruido.
Interior de la Colegiata de Baiona

 3. Sin oración, un cristiano, es un molino paralizado. Muchos de nuestros fracasos y deserciones se deben  a que hemos roto  la “línea” telefónica con el Señor. La oración nos hace fuertes, nos clarifica, nos hace reflexionar y llevar a cabo la voluntad del Padre.

Baiona desde al castillo de Monte Real

4. La Eucaristía (además de obligación moral) es una necesidad física y espiritual. Si ya con ella nos resulta llevar una vida relativamente cristiana, sin ella nos convertimos en marionetas del mundo. Quedamos a merced del único alimento material que el mundo ofrece o que el escaparate efímero nos presenta.

Baiona desde el aire

5. En el verano vamos buscando el sol. El culto al cuerpo no puede estar por encima de la adoración a Dios. Él sí que es el único Sol de justicia. Es quien broncea de verdad aquellas entrañas que, sin verlas, sabemos que son importantes para ser solidarios con los demás y amantes de Dios: el corazón y el alma.

La espectacular bahía de Baiona  con las islas Cíes al fondo,
 llamadas en otro tiempo en los mapas antiguos  "Islas de Bayona"

6.”Dime lo qué lees y te diré cómo piensas”. ¿Acaso un cristiano no ha de nutrirse con palabras de esperanza? Un buen libro, con criterios cristianos, será garantía de un pensamiento recto, de una conciencia lúcida.

Una de las lindas playas de Baiona

7. La Creación la ha puesto Dios para nuestro deleite. Nuestra tierra está sometida a una constante alteración y degradación fruto de las ansias de disfrute del hombre. Respetemos el entorno donde descansamos y gocemos de tantas cosas buenas que el Señor pone a nuestro alcance. Cuesta siglos repoblar la tierra, horas el incendiarla.

La edificación nueva y el monte dentro de las murallas del Parador

8. La belleza, el arte, la música clásica…nos puede llevar al encuentro y al disfrute personal de Dios. Un santuario es una puerta abierta a la ve. María Virgen es una mano que nos empuja hacia el Señor. La grandiosidad de un templo es un aperitivo de la gloria que nos aguarda en el cielo. ¡Disfruta de la huella que el hombre ha dejado través del arte y como fruto de su fe!

Una puesta de sol desde la urbanización alta

9. El silencio y la contemplación junto al mar. La escalada de montañas como signo de nuestro esfuerzo por llegar al cielo. Nuestro descanso como antesala de lo que un día desea Dios para cada uno de nosotros…pueden ser reflexiones que nos ayuden a vivir este tiempo estival con sentido cristiano

El Parador de Baiona, uno de los mejores de Europa

10. En el valle o en el mar, en la montaña o en una aldea, adentrados en el bosque o perdidos en un desierto. Frente a una catedral o por las calles de una gran ciudad: no olvidemos que somos cristianos. No olvidemos que, Dios, va con nosotros.

Un detalle del monumento de la Virgen de la Roca,
 del arquitecto Palacios.

Después de este decálogo y de estas fotografías de Baiona, os daréis cuenta de que no exageramos cuando decimos que es Baiona uno de los lugares más hermosos de Galicia, en los que el veraneo familiar de los que vienen todos los años, hacen el mejor ambiente, para vivir aún en cristiano unas vacaciones con todos los medios para alimentar el espíritu y cuidar el cuerpo.
El que viene a Baiona, puede asistir a Misa, confesarse, asistir a retiros mensuales, para hombres y mujeres, y otras charlas de formación religiosa, de la misma manera que puede disfrutar de unas vistas hermosísimas desde los montes y pinares con lugares de esparcimiento para tranquilidad y disfrute de toda la familia.
Y advierto a los lectores del blog, que no cobro comisiones, 
ni de la alcaldía ni de los comerciantes de Baiona por este artículo.
Lo hago por amor a este pueblo en el que, desde hace dieciséis  años, ayudo a la atención espiritual de los feligreses, de los residentes habituales y de los de en período de vacaciones.
 Franja. 


Vista de La torre de la Colegiata y del Antiguo Hospitalillo de la Misericordia

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Franja. 

Verano 2013
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