lunes, 5 de noviembre de 2012

NUNCA SERÁ TARDE, HERMANOS. Emplear el tiempo libre

Blog Católico de Santa María de Baiona nº. 742
NUNCA SERÁ TARDE, HERMANOS 
Para, después de la vida,
salpicada de obstáculos  y de sobresaltos
aguardar el momento definitivo
donde, lo que no entendíamos, lo veremos
donde, lo que no alcanzábamos….
con nuestros ojos mismos lo contemplaremos.
NUNCA SERA TARDE, HERMANOS
Para los que fuiste padres,
recibir el abrazo del que es Padre
y premiará los desvelos por vuestros hijos
la mano de los que, anteponiendo el amor,
enseñasteis  y dejasteis lo mejor de vosotros mismos
NUNCA SERA TARDE, HERMANOS
Para los que, siendo jóvenes o niños,
la muerte os cortó sin previo aviso.
Para los que, teniendo la vida por delante,
el silencio y el absurdo
os apartó para siempre de nuestros ojos.
No será tarde porque, en el cielo,
seréis eternamente jóvenes
como joven fue y murió el mismo Jesucristo.
No será tarde porque, en el cielo,
siendo niños disfrutaréis de una Madre
que acoge, con amor de Madre,
a los que acuden pidiendo amor y regazo
NUNCA SERA TARDE, HERMANOS
Amigos y consagrados, sacerdotes y religiosos,
enfermos y trabajadores, anónimos y olvidados…
Porque, Dios, lejos de olvidar…siempre recuerda
con nombre y apellidos,
las huellas que, al pasar por esta tierra,
todos vamos dejando en los mil caminos recorridos.
No será tarde para aquellos que, siendo heraldos,
predicaron lo que hoy celebramos:
la Vida sobre la muerte…Dios venciendo al maligno
Nunca será tarde, cuando llegue el momento,
de abrazarnos con abrazo eterno
de sonreír en una inmensa alegría eterna
de vivir en una VIDA que ya no cesará
de disfrutar en una ETERNA FIESTA en el cielo
Nunca, así lo creemos, será tarde
para, después de la muerte, descubrir el velo
que nos traslada al lugar donde todo es gozo eterno.
Amén.
Javier Leoz
¿Qué harías si se te concediese un rato 
de tiempo libre?
¿Un rato de tiempo libre?
Un artículo-meditación que va muy bien 
después de lo puesto anteriormente
Meditación diaria
Un rato de libertad
¿Qué haría si se me concediese ahora un poco de tiempo libre? ¿Qué ideas ocuparían mi mente? ¿Qué deseos surgirían en mi corazón? ¿Qué planes y proyectos?
Las prisas cubren nuestras vidas. Tenemos mil cosas que hacer en cada instante. Sentimos por momentos agobios que asfixian.
Buscamos entonces pequeños oasis de libertad para serenar el alma.
En otras ocasiones vivimos más serenos, tocamos instantes de paz. Nadie nos pide acciones urgentes. Nadie nos interpela sobre lo que hagamos o dejemos de hacer. Tenemos ante nosotros tiempo disponible para ocuparlo solo en aquello que deseamos desde lo más íntimo del alma.
Si encuentro un rato de libertad, ¿qué viene a mi mente y a mi corazón? ¿Qué escojo si la decisión de lo que voy a hacer depende por completo de mí?
Habrá quien tome un libro y empiece a leer una novela tantas veces programada y dejada una y otra vez para más tarde.
 Otro buscará en Internet una música que le hará volver a su infancia.
Otro abrirá el armario de los recuerdos y releerá cartas y cartas de familiares y amigos.
 En la era electrónica, más de uno buceará en la famosa carpeta de "asuntos pendientes" que lleva demasiado tiempo sin ser "desempolvada".
Un cristiano, un seguidor de Jesucristo, ¿qué desearía hacer si contase con un rato de libertad?
Sería hermoso que pensase en su Amigo, que dedicase algo de tiempo a la oración, que abriese una Biblia y pudiera releer palabras que Dios ofrece a los hombres. De este modo, recordaría "lo único necesario", lo que vale la pena más allá de las prisas de nuestro mundo desquiciado.
También sería "lógico" que un cristiano, en un rato de libertad, mirase a su alrededor y dedicase lo mejor de esos instantes "libres" para ayudar al hambriento, al sediento, a quien busca un poco de consuelo y de esperanza.
Yo, ¿qué haría si se me concediese ahora un poco de tiempo libre? ¿Qué ideas ocuparían mi mente inquieta? ¿Qué deseos surgirían en mi corazón? ¿Qué planes y proyectos nacerían desde mi voluntad?
Si tuviese un rato de libertad... Tal vez sea difícil encontrar momentos así, disponibles para llevar a cabo lo que más anhela mi alma. Pero si llegase un momento así, desvelaría dimensiones profundas de mi vida que no aparecen por culpa de las prisas que me agobian.
Sería triste si un rato de libertad me hiciera descubrir que vivo de modo egoísta, sin dejar espacio ni a Dios ni a mis hermanos. Sería hermoso si un momento así desvelase que en mi existencia Cristo no es sólo un nombre del pasado, sino un Amigo que me indica el Camino y que me invita a avanzar hacia la fe y hacia el amor sincero a los hermanos.   P. Fernando Pascual LC
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